Saltar al Contenido

No estoy enfadada, estoy furiosa (I)

Pilar Santos Tambo - Sábado, 16 de Octubre de 2010 - Actualizado a las 04:12h.

compartir (¿qué es esto?)

  • Mail
  • Facebook
  • Delicious
  • Twitter
  • Meneame
  • Digg
  • Technorati

No estoy enfadada, estoy furiosa. Estoy furiosa por el 6,7% que me han rebajado el sueldo. ¡Qué frivolidad! ¡Con la que está cayendo y enfadarme por unos cuantos euros! Si además, como funcionaria que soy, tengo trabajo fijo y un sueldazo… así que casi me lo merezco, ¿no? porque… encima… ¡para lo que trabajo!

Estoy furiosa por esta campaña de acoso y derribo que existe contra los empleados públicos (por favor, donde pongo el masculino entiendan también el femenino), por esa imagen casposa de los funcionarios que algunos políticos y algunos medios de comunicación se están empeñando en transmitir de manera tan interesada dirigiendo todas las miradas hacia nosotros y convirtiéndonos en chivo expiatorio.

¡Qué conveniente predisponer a toda la sociedad en contra de nosotros! Qué conveniente que todo el mundo esté de acuerdo en que los funcionarios trabajamos poco, cobramos mucho, y además tenemos un trabajo de por vida, así que es justo que nos apretemos un poco más el cinturón, ¿no? A fin de cuentas, se lo debemos a la sociedad.

Estoy furiosa por tantas mentiras, tantas injusticias y tantas banalidades; porque entre los empleados públicos también hay mileuristas; porque entre los empleados públicos hay también un índice de temporalidad que ronda el 30%; furiosa, en fin, por la poca consideración que se tiene hacia los trabajadores públicos: los docentes, los sanitarios, los miembros de los cuerpos de seguridad, tantas y tantas personas que contribuimos con nuestro trabajo y nuestro esfuerzo a un mejor funcionamiento de la sociedad.

Estoy furiosa por todos esos políticos que han criticado tan agriamente la medida de la congelación de las pensiones para el año que viene y que no han hecho ni una miserable mención a la rebaja salarial de los funcionarios, ninguneándonos hasta la náusea. No sólo estoy furiosa porque ni siquiera han tenido la picardía necesaria para congraciarse con nosotros a cambio de un par de frases amables; estoy furiosa por el desprecio que la clase política en general ha demostrado tener hacia los trabajadores públicos.

Estoy furiosa por la medida tan injusta, tan cobarde, tan zafia, tan facilona y, dicho sea de paso, tan poco imaginativa que este Gobierno adoptó para reducir el déficit público. ¡Qué pereza debe de dar ponerse a perseguir el enorme fraude fiscal que hay en este país! ¡Qué fatiga subir los impuestos a los que más tienen! ¡Éste no es momento de recortar gastos inútiles, que eso supone mucho trabajo!

Hay muchas más cosas por las que estoy furiosa, pero en esta carta no me caben más. Si les parece oportuno, tendrán que esperar hasta mañana para oírme hablar de ellas, y les agradecería mucho que así lo hicieran.

votos comentarios

compartir (¿qué es esto?)

  • Mail
  • Facebook
  • Delicious
  • Twitter
  • Meneame
  • Digg
  • Technorati

Herramientas de Contenido

Publicidad

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Haz tu comentario

Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es único responsable de sus comentarios.
  • Diario de Noticias se reserva el derecho a eliminarlos. 
Escribe tu comentario Número de caracteres (500/500)

Usuario registrado ¿Olvidaste tu contraseña?

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Últimas Noticias Multimedia

Publicidad