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Mikel Nieve: "Me veo más como gregario y escalador; de momento no me planteo pelear por una general"

El ganador de las etapas reinas de las últimas ediciones de la Vuelta y el Giro es navarro, concretamente natural de Leitza, y responde al nombre de Mikel Nieve. El ciclista del Euskaltel Euskadi se ha hecho un hueco en el pelotón internacional, pero dice que aún puede mejorar

Javier Leoné - Martes, 21 de Junio de 2011 - Actualizado a las 05:28h

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Mikel Nieve posa en su localidad natal, Leitza.

Mikel Nieve posa en su localidad natal, Leitza.

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Imparable es la mejor palabra para definir la progresión de Mikel Nieve. Debutó como profesional en las filas del Orbea-Oreka SDA hace ahora tres años y medio.

Leitza. Lo hizo justo después de culminar su temporada más exitosa como aficionado. Sumó dos triunfos de prestigio en el Memorial Balenciaga y la Carrera Ciclista de Llobregat que le valieron para terminar segundo en la general de la Copa de España. Tan bien le fue en su primer año en el Orbea, equipo de categoría Continental, que Euskaltel Euskadi le echó el lazo. Y el leitzarra no ha tardado en responder a la confianza que han depositado en él. Ha cumplido a la perfección con su papel de gregario y ha aprovechado las escasas ocasiones que ha tenido para acumular dos triunfos de enorme calidad. Ganó la etapa reina de la pasada edición de la Vuelta y repitió éxito el pasado 22 de mayo en la etapa más larga y dura del Giro de Italia.

"Mis triunfos han sido en Cotobello y Gardeccia; no olvidaré nunca esos nombres". La memoria no le falla. Tampoco lo hace a la hora de recordar que en ambas carreras terminó en la 11ª posición de la general, a solo un paso del Top Ten. "Sé que tengo en las piernas un puesto entre los 10 primeros del Giro o la Vuelta", carreras en las que además le tocó trabajar para su jefe de filas, Igor Antón. Lo del Tour es otra historia que al leitzarra no le obsesiona. Irá cuando acumule más experiencia y cuando su equipo, el Euskaltel Euskadi, donde se siente muy cómodo, lo crea oportuno. De momento, la Vuelta, en agosto, es su próximo gran reto.

Ha ganado las etapas reinas de las dos últimas ediciones de la Vuelta y el Giro. ¿Se considera un rey?

Ni mucho menos. Han sido dos etapas que me venían muy bien por mis características. Me he metido en fugas a las que se les dejó un poco de tiempo y luego he conseguido ganar las dos. Nada más.

Pero no deja de tener mérito lo que ha hecho en los apenas tres años que lleva en un equipo del UCI ProTour...

Por supuesto. Tiene más mérito el triunfo del Giro porque era una etapa muy larga y muy dura, aunque la de la Vuelta también fue especial por ser mi primera victoria; y muy emotiva, porque llegó después de la caída de Igor Antón.

Le definen como gregario y escalador. ¿Se considera algo más después de los dos grandes triunfos que ha conseguido?

Hay que ir poco a poco. Me veo más como gregario y escalador que como otra cosa. Para ser líder tendría que subir y contrarrelojear bastante más. De momento no me planteo disputar generales porque no me veo y porque hay gente que tiene más nivel. Me ha gustado mucho la forma de correr que he tenido estos dos últimos años, trabajando para líderes y teniendo libertad en las etapas que me vienen bien. Ahora estoy contento así.

Sus dos victorias como profesional han sido de calidad.

La verdad es que sí. Las dos han sido en vueltas grandes. Cuando miro las etapas que he ganado, me motiva que sean dos etapas reinas y también la forma en que las he vencido.

¿Han sido triunfos premeditados o surgieron sobre la marcha?

El de la Vuelta del año pasado llegó después de la caída de Igor Antón. Recuerdo que estaba hablando con Amets Txurruka. Estábamos un poco de bajón y dijimos: "Mañana tenemos que hacer algo. Tenemos que movernos". Lo planeamos, lo hicimos y salió bien. En cambio, en el Giro fue todo más premeditado. Desde el primer día de carrera ya miraba esa etapa con ambición.

O sea, que la tenía entre ceja y ceja.

Sí, esa etapa me gustaba y la tenía un poco marcada como que me podía ir bien. La mañana anterior a la etapa, el director del equipo, Álvaro González de Galdeano, y mis propios compañeros me decían que me podía ir bien. Me animaron. Me decían que era mi día y que lo aprovechara.

Y luego supo rematar la faena.

Garzelli al principio puso un ritmo muy fuerte y veía que hasta el final no podía ir con él. Le dejé marchar, regulé, porque sabía más o menos lo que quedaba, y al final pude cogerle y superarle.

En una situación así hay que tener unos nervios de acero para hacer lo que hizo.

En esos momentos sí que tuve la cabeza fría porque veía que no era mi ritmo. Quedando lo que quedaba... Cuando se marchó solo teníamos que subir todavía el Giau, la Marmolada y el último puerto. En una etapa tan larga tienes que reservar mucho para llegar arriba.

Como regalo adicional, recibió un premio de la RAI, la televisión pública italiana.

Me lo dieron porque la etapa que gané fue la que tuvo más audiencia. Me entregó el premio una presentadora, pero en el plató estaban comentado la carrera exciclistas como Cipollini, Savoldelli y Merckx. La verdad es que me impresionó.

Ha sido su primera participación en el Giro, una carrera marcada por la trágica caída del belga Woulter Weylant, accidente que le costó la vida. ¿Cómo vivió usted todo aquello?

El día que murió fue un bajón terrible porque llegas a meta y te dicen que ha habido una caída. Te cuentan que está mal, pero no te imaginas que puede pasar lo que pasó. Luego ya te dicen que ha muerto y la verdad es que es un golpe bastante duro. Yo no tenía trato personal con él, pero al final conoces a todo el mundo porque durante el año compartimos pelotón y sabes quién es quién. Por eso resulta tan duro.

El Giro también ha estado marcado por el dominio de Contador, que ganó la carrera estando bajo sospecha por su presunto caso de dopaje por clembuterol.

La verdad es que se le ha visto muy bien. Ha ganado el Giro con todo merecimiento, ha sido el más fuerte y ha demostrado que es el mejor del mundo en vueltas de tres semanas. Y con la historia que ha tenido encima también ha demostrado que mentalmente es muy fuerte. Se ha merecido el triunfo.

¿Ha tenido trato con él?

Un poco. Me dio la enhorabuena cuando gane y yo se la dí cuando ganó la cronoescalada, pero nada especial. Es un tío muy sencillo, como cualquier otro ciclista.

Acudió al Giro como gregario de Igor Antón, pero terminó por delante de él en la general. ¿Se ve a corto plazo como jefe de filas del Euskaltel Euskadi?

No. Igor no ha llegado al Giro con el punto de forma que tenía en la Vuelta del año pasado y en la última semana le ha costado un poco, pero estoy seguro de que en la Vuelta estará otra vez bien, preparado para disputar la victoria.

Además tendrá una espina clavada después de la desafortunada caída que le obligó a abandonar el año pasado cuando lideraba la carrera.

El año pasado demostró que tiene una Vuelta en las piernas, que puede ganar una Vuelta a España. Si no hubiera sido por la mala suerte, seguramente habría ganado la Vuelta. Además, el recorrido de este año le viene muy bien y va a estar ahí.

En la Vuelta y en el Giro terminó en el puesto 11º de la general. ¿No le da pena haberse quedado fuera del Top Ten por un puesto?

Un poco de pena sí que me da no haber entrado entre los 10 primeros, pero yo me quedo con la sensación de que, si no hubiera sido por el catarro que pillé el día que gané y por el bajón de la última semana debido a esta enfermedad, lo habría conseguido.

¿Se ve peleando en el futuro por el triunfo en una vuelta de tres semanas?

No.

¿Y por el podio?

Tampoco. De momento soy más realista y sé que puedo estar entre los 10 primeros en la Vuelta o en el Giro. En el Tour, no. En el Tour, para estar entre los 10 primeros todavía no me veo. En el Giro y en la Vuelta he estado cerca y, si mejoro un poco, sí que puedo estar entre los 10 primeros, pero no me veo disputando una general.

Ha corrido la Vuelta y el Giro. ¿Para cuándo su debut en el Tour?

Poco a poco. La Vuelta me encantó el año pasado; también el Giro este año; y no tengo esa necesidad de ir el año que viene al Tour. Creo que al Tour hay que ir más rodado y con más experiencia en las otras dos grandes.

No le obsesiona, pero disputar y terminar el Tour es el sueño de todo ciclista.

Sin duda. Tengo la ilusión de correr el Tour algún día y llegar a París. Pero de momento no es una obsesión y, por ejemplo, estoy contento con el calendario que he tenido este año.

Y si pudiera ganar una etapa, sería la repera.

Sería una cosa muy grande. Ganar una etapa en el Tour son palabras mayores porque hay más nivel. Pero quiero ir poco a poco. Está claro que, cuando vaya al Tour por primera vez, tampoco voy a ir con el objetivo de ganar una etapa.

¿Dónde correrá antes de la Vuelta?

Haré la Clásica de Ordizia y la de San Sebastián o Getxo o las dos. Y luego la Vuelta a Burgos.

¿Cuál será su objetivo en la Vuelta?

Trabajar para Igor Antón, sin duda.

Y si puede repetir lo del año pasado y lograr un triunfo parcial...

Sería perfecto, pero no me planteo el objetivo de ganar una etapa. Ganando la etapa del Giro el objetivo del año ya lo tengo más que cubierto y ahora el objetivo de la Vuelta es estar lo más cerca posible de Igor Antón y ayudarle en la montaña.

Más o menos, el trabajo que habitualmente realiza en su equipo. ¿Cómo se siente en el Euskaltel Euskadi?

Estoy muy contento. He cumplido con lo que me han pedido y la forma de correr también me gusta. Al final, en las etapas que no me vienen bien me puedo permitir el lujo de perder un poco tiempo porque luego me puede beneficiar en otras etapas a la hora de entrar en fugas, coger tiempo y llegar a disputar la victoria. De momento estoy encantado. Este año me ha tocado con Igor Antón y supongo que nos beneficia a los dos. En la Vuelta trabajaré para él y luego los días que tenga libertad igual le miran más a él y tengo yo más libertad de movimientos.

Después de estas victorias, ¿le han llegado ofertas de otros equipos?

No. Además, Euskaltel Euskadi es un proyecto que tiene continuidad y que respalda mucho al equipo. Estoy contento en el equipo y de momento no hay nada. Ahora solo pienso en preparar bien la Vuelta.

¿Le ha cambiado la vida? ¿Le paran más por la calle?

En el pueblo somos los mismos y no me ha cambiado la vida, aunque sí es verdad que he tenido que hacer más entrevistas y he tenido más llamadas.

¿Alguna que le hiciera especial ilusión tras su triunfo en el Giro?

Tampoco, todas me hacen ilusión. Eso sí, cuando bajé al hotel hablé con mi madre y fue especial porque la familia es la que me aguanta todos los días.

¿Es Leitza un buen lugar para los entrenamientos de un ciclista?

Creo que sí. Igual aquí llueve más que en otros sitios, pero a mí me encanta para entrenar. No tiene tanto llano, pero son unas carreteras muy tranquilas. Tengo puertos por todos los lados y tengo trayectos que hago tranquilamente. Sí que cojo algún día el coche en invierno para ir hacia Pamplona, pero aquí estoy muy a gusto.

¿Es una tierra propensa para los escaladores?

Sí, aquí hay poquito llano, pero, al final, si subes un puerto... Subiendo Huitzi tienes llano hasta Pamplona; y si subes para Sakana y bajas a Santesteban, desde Elizondo ya tienes llano, así que creo que hay de todo.

Inaxio Perurena, Oinatz Bengoetxea, Abel Barriola, Mikel Nieve... ¿Qué tiene Leitza para que salgan tantos campeones?

No lo sé, aunque es un poco curioso. Es una generación que ha salido buena. De pequeños no hacíamos más que deporte y hemos salido buenos. Supongo que todo viene de ahí.

Es tierra de pelotaris. ¿Tuvo algún escarceo con la pelota?

No sé si llamarlo escarceo. Aquí siempre hemos jugado a pelota, en el patio, en el recreo... Y sí que me gusta la pelota, para jugar y para ver, como me gusta el fútbol, el frontenis... Me gustan casi todos los deportes y de pequeño he practicado casi todos, pero al final me gustaba el ciclismo y se me daba mejor que otros. Por eso me dedico a esto.

Es de la misma generación que Oinatz Bengoetxea. ¿Tiene relación con él?

Éramos de la misma clase. Tengo amistad con él y, de hecho, el día que gané la etapa del Giro me felicitó. Estuvimos en la cena que organizaron en el pueblo después de venir del Giro. Tengo relación con él.

¿Le sigue?

He estado animándole en algunos partidos, pero a ver si pronto le puedo ver en alguna final.

¿Y con Abel Barriola?

Tengo relación, pero coincido menos. Es un tío muy majo, como se le ve.

Y con bastante mala suerte.

Sí, pero algún día le cambiará. Todavía caerá alguna txapela más.

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