Publicidad
[Entrar | Registrarse]
muchos padres tienen que elegir entre idioma o cercanía ante la concentración de las plazas 0-3 en la chantrea
PAMPLONA, ANDER GOYOAGA - Domingo, 2 de Octubre de 2011 - Actualizado a las 05:34h
votos
comentarios
Zaloa Basabe y Joseba Beramendi, junto a sus hijas Nahia, de cuatro años, y Jone, de un año, en la plaza San Francisco. (Mikel Saiz)
Vista:
Entre los conocidos agravios al euskera en la Comunidad Foral, al margen de los derivados de la zonificación, pocos son tan flagrantes como el de las escuelas infantiles en Pamplona. Mientras han proliferado los centros 0-3 años en inglés o en castellano, la ciudad tiene el mismo número de escuelas infantiles que hace tres décadas: 2, ambas en la Chantrea -se abrieron en la legislatura 1979-1983-. El Ayuntamiento se sigue cerrando en banda y quienes pagan su obcecación son centenares de familias a las que les quedan dos opciones: renunciar al idioma en el que quieren educar a sus hijos o renunciar a que se lo hagan cerca de casa. Mientras, el Ayuntamiento sorprende escudándose en una argumento tan contradictoria como que, en el ciclo 0-3, lo que a los padres les importa es la cercanía. Y si hay que ofrecer datos sobre la demanda por idiomas, saca a relucir una serie de cifras tramposas a todas luces.
Nerea Zorrokiain y su marido Óscar García saben bien cuál es el camino entre Mendillorri y la escuela infantil Izartegi, en la Chantrea. Desde hace unas semanas saben también por dónde se llega desde el Casco Viejo. Ni en uno de los barrios más nuevos de la ciudad ni en el barrio antiguo, adonde acaban de mudarse, han tenido la opción 0-3 años en euskera para sus tres hijas. Es lo que ocurre en toda la ciudad. "Levantarse a las siete y media de la mañana para llevar a tu hijo a la guardería no tiene sentido... Tener tres hijos es muy difícil hoy en día y andar así es muy complicado. Se te quitan las ganas, y creo que eso es lo que pretenden, que se nos quiten las ganas de que nuestros hijos se eduquen en euskera desde pequeños. Que en un barrio tan euskaldun como el Casco Viejo, donde casi todos los niños estudian en euskera no haya una escuela infantil en esta lengua no lo puedo entender", explica Zorrokiain.
el 14%, la oferta en euskera Las 1.134 plazas ofrecidas por el Ayuntamiento se distribuyen de la siguiente forma: 590 en castellano (52%), 380 en inglés (34%) y 164 en euskera (14%). Aunque el Ayuntamiento no pregunta a los padres por su opción lingüística en las prematriculaciones, el Consistorio ha ofrecido en más de una ocasión unos datos, cuanto menos falsarios, sobre las supuestas preferencias lingüísticas. Según éstos, el mayor número de no admitidos se encontraba en la opción de inglés, seguida de la de castellano. Curiosamente, según estas cifras, quienes mejor veían satisfechas sus peticiones eran los que optaban por la opción euskaldun.
Pues bien, como reconocieron en rueda de prensa José Iribas, anterior responsable de Educación en el consistorio -ahora Consejero- y Maxi Gómez, anterior gerente de Escuelas Infantiles -ahora al frente de Euskarabidea- estos datos no se desprenden de ningún tipo de consulta a los padres en torno a las opciones lingüísticas preferidas. Estos datos se desprenden de las hojas de prematriculaciones en las que se pregunta por escuelas infantiles a elegir: primera y segunda opción. Si unos padres de Iturrama escogen como primera opción la escuela infantil José María Huarte y, como segunda, Donibane, el Ayuntamiento interpreta que estos padres optan por las opciones en castellano con actividades en inglés o únicamente en castellano. De ahí la trampa en la que se escudan para no ampliar la oferta en euskera y los datos que no se cansan de airear, sin rubor alguno, una y otra vez. Y eso reconociendo que la cercanía es el primer criterio que los padres valoran.
Zaloa Basabe y Joseba Beramendi conocen bien los tejemanejes de Ayuntamiento de Pamplona y Gobierno de Navarra (además de las 13 escuelas infantiles dependientes del Ayuntamiento, hay otras cinco que dependen del Gobierno Foral) para cerrar la puerta al euskera desde esta primer etapa infantil. "De una manera u otra caes en la trampa de la administración. A nuestra hija mayor no la podíamos llevar a la Chantrea por motivos laborales y de transporte y, en las prematriculaciones, cuando vivíamos en San Juan escogíamos la opciones más cercanas. De esta manera, de los datos que ofrece el Ayuntamiento se interpreta que nuestra elección es el castellano, cuando no es así. Esa es al argucia que utilizan", explica Basabe.
renunciar a elegir A pesar de la voluntad de Zaloa y Joseba, ambos euskaldunes, su hija mayor, Nahia, tuvo su primer contacto con las aulas en castellano. "En las escuelas infantiles comienzan a comunicarse con otros niños y, al hablar en euskera en casa, en el caso de nuestra hija mayor notamos que le faltaban algunas herramientas comunicativas básicas. A nuestra hija se le hizo bastante raro", explica. Con su hija mayor ya en la escuela de San Francisco (modelo D), ahora esta pareja vive una experiencia similar con Jone, de tan solo un año. "Ahora vivimos en el Casco Viejo y la hemos matriculado aquí, en castellano, porque no podemos llevarle a la Chantrea. Nos damos cuenta de que caemos en su trampa y renunciamos a que estudie en euskera cuando tiene todo el derecho del mundo", explica.
Y es que, al margen de la imposibilidad de elegir el idioma, lo que enerva a muchos padres es el papel que el Ayuntamiento juega. "Ellos eligen por ti el idioma en el que educar a tus hijos. Sin hacer ningún estudio sobre la posible demanda abren escuelas infantiles en inglés o en castellano. Y cuando se les demuestra, con datos en la mano, que hay demanda más que suficiente en euskera, lo obvian", añade Basabe. Muy clarificadoras fueron en este sentido las palabras de José Iribas hace algunos meses, siendo aún concejal de Educación y preguntada por la demanda de escuelas infantiles en euskera: "En UPN apostamos decididamente por el inglés". Como si fuese al partido regionalista y no a los padres a quienes les corresponde la elección lingüística. O como si los padres que apuestan por la opción euskaldun o, por ejemplo, la red de ikastolas renunciasen al multilingüismo.
"Yo lo tengo muy claro, quieren que tiremos la toalla. Es una forma indirecta de decirte: 'No eduques a tus hijos en euskera. Pero yo no estoy dispuesto a que mis hijos pierdan la herencia del euskera", explica Beñat Salagueta, padre de Beñat, de cuatro años y medio, y Jon, que este mes cumple dos años. El primero pasó durante tres años por Izartegi y el segundo ha empezado su segundo curso. "Tengo la suerte de tener la flexibilidad suficiente en el trabajo como para poder acercarme a la Chantrea, pero la mayoría de la gente no la tiene. Por otro lado, no sé que pretenden concentrando la poca oferta euskaldun en el mismo barrio. Parece que quieren hacer un gueto", continúa. Nerea Zorrokiain coincide con la primera afirmación: "Tienes que tener la posibilidad, por trabajo o transporte, de desplazarte hasta allí dos veces al día. Pero además tienes que tener mucho empeño en que tus hijos se eduquen en euskera".
hasta berriozar Con todo, estas dos familias son en cierto modo afortunadas al haber conseguido plaza en una de las dos escuelas infantiles en euskera. El 22,6% de las prematriculaciones en Egunsenti e Izartegi se quedan sin plaza. Este es el caso de Mario Zapata y Amaia Urzelai, que tras quedarse por segundo año consecutivo sin plaza, han de llevar a Ekai, su hijo de año y medio, a la escuela infantil de Berriozar. "Al haber pocas plazas tienes muchas papeletas para quedarte fuera, a nosotros es el segundo año que nos ocurre. Si tienes claro que quieres educar a tu hijo en euskera y que no vas a renunciar, te queda la opción de buscar una escuela infantil privada en euskera, que hay alguna, o buscar fuera de Pamplona", explica. Zapata es miembro del colectivo a favor de una escuela infantil en euskera en el Casco Viejo, el barrio en el que con mayor insistencia se viene escuchando esta reivindicación en los últimos tiempos. Este grupo de trabajo volverá a reunirse en las próximas semanas para fijar la hoja de ruta de cara al próximo curso. No piensan cejar en su empeño. Ni siquiera el incumplimiento de aquel vieja proyecto de abrir una escuela infantil en Iturrama hace ya muchos años y el posterior de hacerlo en Mendillorri les desanima. Consideran que les toca a ellos elegir el idioma en el que educar a sus hijos. Y sin salir de sus barrios. "Cuando sacas a tus hijos del barrio, de alguna manera pierde esa referencialidad y ese contacto", explica Basabe.
Quizá no sea casualidad que ahora, cuando quienes hace tres décadas inauguraron las aulas de Izartegi y Egunsenti tienen que elegir escuela 0-3 para sus hijos, se escuchen más fuerte que nunca estas reivindicaciones. Será que hay quien se niega a que, para según qué cosas, el tiempo no avance.
Publicidad

Gracias por su comentario
¡Hecho!

Recibirás un e-mail para confirmar tu registro.
Enseguida te devolvemos a la página en la que estabas donde verás tu comentario publicado
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
'Estudiar' cerca o hacerlo en euskera
Muchos padres tienen que elegir entre idioma o cercanía ante la concentración de las plazas 0-3 en la Chantrea
Un millar de mayores se apunta a un programa contra el analfabetismo digital
Crece el interés de los jubilados navarros por las nuevas tecnologías aunque solo el 10% navega por la red.
"El sistema fiscal hay que cambiarlo; pero quien piense que eso nos saca de la crisis se equivoca"
Solchaga insiste en que la reforma fiscal hay que hacerla "con calma, ya que no es una condición necesaria ni suficiente para salir de la crisis".
Iker Serrano y Acrónica Producciones, galardonados en los Jóvenes Artistas 2011
En Artes Plásticas (dotado con 4.200 euros) y Creación Audiovisual (3.000 euros), respectivamente.
Publicidad