Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Ouka Leele conoce a Pío Guerendiáin desde hace años. Y, coincidiendo con la exposición nº 102 de la galería de la AFCN que dirige su amigo, muestra en Pamplona una selección de sus trabajos, remontándose a los que hizo cuando ella aun no tenía el nombre de una estrella
ana oliveira lizarribar - Sábado, 19 de Noviembre de 2011 - Actualizado a las 05:15h
votos
comentarios
Ouka Leele, ante parte de las imágenes que exhibe en la galería de la AFCN. (Iban Aguinaga)
Vista:
pamplona. Se llamó Bárbara Allende Gil de Biedma (Madrid, 1957) hasta que a mediados de los 80 vio una pintura en la que su autor, El Hortelano, había inventado un mapa de estrellas, y una de ellas se llama Ouka Leele. Desde entonces, esta artista que ocupó un papel central en la movida madrileña ha transitado con este nombre los lenguajes de la fotografía, la pintura, la poesía o el audiovisual, siempre con la intención de contar historias.
¿Qué parte de su trabajo vamos a poder ver estos días en Pamplona?
He querido traer un poco de todo. Hay una foto, la del patito y la playa, que es de 1975, de antes de llamarme Ouka Leele, y es bonito, porque es fotografía en estado puro. Luego ya está un autorretrato con una paleta en la cabeza, de 1978, que es como la premonición de la serie Peluquería, que hice justo después. Luego hay fotos pintadas, en blanco y negro puro, y, por último, las digitales, que son las del circo y las dos del Museo del Prado.
Hay mucha figura humana.
Aunque durante mucho tiempo no me di cuenta, creo que tiendo a expresar las ideas de una forma teatral, con una puesta en escena. Y, claro, las personas son las que cuentan las historias, sería tristísimo contarlas con calles vacías, naturalezas muertas...
Ha mencionado las fotos pintadas, que son la referencia por la que mucha gente conoce a Ouka Leele, ¿de dónde surgió esa idea?
En realidad, yo empecé pintando. Lo que pasa es que luego descubrí la fotografía, pero como no podía dejar de pintar, surgió una mezcla de las dos cosas.
Y al principio no fue comprendida.
Recuerdo que cuando empecé a hacer fotografía, recibí buenas críticas; pero ese mundillo que había visto en mí a un joven valor, se me puso se uñas cuando empecé a pintar las imágenes. Pero a mí me salía hacerlo, no podía evitarlo.
La exposición demuestra que su trabajo es diverso, sin embargo, en todas las imágenes se percibe un universo onírico, a veces alegórico. ¿Quiénes habitan sus fotos?
Pues sobre todo yo. Creo que cuando trabajo es como si pudiera ir a las fuentes de mi interior, de mi origen, donde puedo ver imágenes y traerlas aquí. Y a la vez jugar con la realidad. Me encanta esa mezcla de fotografiar algo que tú sabes que existe, que has captado con la cámara afuera, con cosas que yo siento dentro y que me hace generar imágenes inventadas.
¿Considera la fotografía otro lenguaje más, igual que la poesía o la pintura?
Sí, con el tiempo me he dado cuenta de que con la fotografía estaba intentando hablar; estaba intentado escribir o contar historias. Igual que el cine, la fotografía se presta mucho a contar. Además, esas historias han ido cambiando y poco a poco he ido desnudando las fotos, les he quitado la pintura, el color y las he dejado en blanco y negro.
Y también ha publicado sus versos.
Sí, durante mucho tiempo no me atrevía y los tenía escondidos. Pero ya he publicado varios libros. Es curioso, precisamente hoy (por ayer) estaba hablando con Pío (Guerendiáin) de esa frase que dice que 'una imagen vale más que mil palabras' y los dos hemos coincidido en que, realmente, la palabra es el origen. Las imágenes las creamos en nuestra mente a partir de las palabras. Si yo te cuento un cuento y te digo que había un ciervo corriendo por un bosque, tú estarás viendo una cosa en tu cabeza y otra persona verá otra. Y me interesa mucho esa imagen que se crea sin necesidad de cámara en la mente de cada uno, porque es diferente y original y viene dada por la palabra.
En ese sentido, ¿qué papel juega el público en su trabajo?
Cuando hago una obra estoy deseando enfrentarme al público. Acabo de terminar una película de veinte minutos y, aunque sea en un espacio pequeño y con poca gente, tengo ganas de mostrarla. Para mí, el arte es comunicación, yo no puedo hacer arte para meterlo en un cajón. Por eso necesito ese intercambio con el público, porque a través de lo que ellos vean, yo también aprendo.
¿Le sigue costando tanto a la fotografía entrar en el mundo del arte?
¿Tú crees? Yo creía que eso ya estaba superado y que ahora lo que había que hacer es luchar por la pintura. En términos de mercado, quizá sí es cierto que lo sigue teniendo más fácil la pintura que la fotografía, pero, a la vez, en las escuelas de bellas artes, casi les regañan si pintan y los alumnos tienen que hacer vídeo, foto, instalaciones...
Al final, ¿qué más da la herramienta si uno tiene algo que contar?
Eso es. El arte es el arte y las herramientas están ahí para expresar mejor las ideas.
¿Es por eso que no le acaba de gustar que la etiqueten de fotógrafa, pintora o poeta?
No me gusta nada que me encasillen. Además, las etiquetas generan estereotipos y salir de ellos cuesta mucho. Hay veces que gente que ni siquiera conoce tu obra ya se hace una idea en la cabeza cuando le dicen que va a ver una exposición tuya. Incluso hay quien me califica de 'fotógrafa de los años 80' y resulta que sigo viva, sigo haciendo cosas, de fotografía o no.
Ya lo ha apuntado, mucha gente la recuerda como la fotógrafa de la 'movida', ¿le molesta?
No, en absoluto. Pero también he tenido 5 y 15 años y no me he quedado ahí. Otra cosa es que hubiera hecho fotos en la movida y luego me hubiera dedicado a ser ministra o banquera. Aquella fue una etapa de mi vida, pero mi vida está dedicada al arte y sigo trabajando.
¿Cree que España ha vuelto a experimentar un momento de efervescencia social y cultural como aquél?
Creo que no. El tiempo siempre es el que te da las pautas de cómo ha sido lo que ha pasado y lo increíble es que mucha gente de esa época, de esa generación a la que yo pertenezco, sigue trabajando y muy bien. Podían haber sido unos locos a los que les dio por hacer cuatro cosas, pero no, se ha visto que hay profesionalidad, mucha calidad, investigación, originalidad... Y eso puede ser muy importante, puede llegar a considerarse como la Generación del 27 o el Surrealismo. Pero, claro, eso lo dicta el tiempo, cuando estás metido en algo no te das cuenta. De hecho, en España no llegamos a creernos mucho lo que estaba pasando entonces; si llega a ocurrir en París, lo habrían valorado más y seguro que lo habrían explotado.
Pero, como dice, usted ha seguido trabajo y renovándose continuamente. La verdad es que parece que siempre está experimentando.
Sí, me gusta meterme en cosas que no conozco porque ahí es donde investigo. Lo nuevo siempre es un reto.
Hablando de cosas nuevas, al principio renegaba de lo digital, pero ahora se ha metido de lleno.
Es verdad es que al principio rechacé mucho la fotografía digital porque no veía calidad y no me gustaba estar ante una pantalla aislada de la realidad. Pero llegó un momento en que vi que se podía conseguir mucha calidad, así que la acepté. Sin querer he aprendido a usar el Photoshop y me parece una maravilla porque te hace dueña del laboratorio.
¿Qué es lo que le suscita una fotografía, cómo sabe que hay una historia que contar en una imagen?
Eso es como si te enamoras de alguien y te preguntan por qué te apetece darle un beso. Es como un impulso, algo que te apetece mucho, que te hace levantarte por la mañana con ilusión o que te hace no dormir por la noche para trabajar en eso.
Publicidad

Gracias por su comentario
¡Hecho!

Recibirás un e-mail para confirmar tu registro.
Enseguida te devolvemos a la página en la que estabas donde verás tu comentario publicado
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Las elecciones costarán 124 millones de euros, un 5,8% menos que en 2008
Se han impreso 600 millones de papeletas menos que en anteriores citas con las urnas.
De media, una clase de una hora de duración cuesta 38,93 euros y una de 45 minutos, 31,48.
Detenido Saif al Islam, hijo de Gadafi, en el sur de Libia
Saif, considerado uno de los miembros más beligerantes de la cúpula de su padre, fue detenido junto a tres acompañantes y se encuentra bajo custodia de los combatientes del CNT.
300 familias manifiestan su indignación por el recorte en ayudas a la dependencia
No podrán compatibilizar el centro de día con la ayuda de los 390 euros mensuales.
Otoño: la estación llena las calles de gran colorido
Hasta el momento Arazuri ha recibido 96 toneladas de hojas que se convierten en abono tras el compost.
Galería de imágenes: Pamplona otoñal
Publicidad