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enrique maya alcalde de pamplona

"Me enteré de la cuantía de las dietas de la Can al llegar a la Alcaldía y me pareció elevada, pero se estaba revisando"

Maya cumple seis meses como primer edil y hace balance de medio año en el que no han faltado los tirones de orejas de la oposición. La continuidad de Simón Santamaría, el 'asunto Gayarre', el 'tijeretazo' o las dietas de la Can han sido los primeros escollos de su mandato

firma - Domingo, 11 de Diciembre de 2011 - Actualizado a las 05:12h

Enrique Maya, posando en la sala de los alcaldes del ayuntamiento de Pamplona, frente a su despacho.

Enrique Maya, posando en la sala de los alcaldes del ayuntamiento de Pamplona, frente a su despacho. (Patxi Cascante)

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pamplona. El primer alcalde tras los 12 años de Yolanda Barcina al frente del Consistorio apenas lleva medio año en su puesto y ya ha probado con creces los sinsabores de la política municipal gobernando en minoría. Aunque reconoce errores puntuales, se ratifica en lo sustancial y dice tener la "conciencia tranquila" en lo relativo al tema que aparentemente más le incomoda, el de las dietas de la Can. Al margen de la política municipal, opina al término de la entrevista sobre la final del Cuatro y Medio esta tarde, y pronostica un 22-18 para Aimar Olaizola, "porque es más regular, aunque menos mágico que Irujo". Pese a su conocido forofismo, no termina de ver a Osasuna en Europa, "cuando fuimos cuartos se veía un equipo más solvente", dice.

En menos de dos semanas pasa su primera prueba de fuego en el pleno de presupuestos. Y llega con la necesidad de los votos de un PSN que ha acusado a UPN de "romper unilateralmente el acuerdo presupuestario de 2011". ¿Ve posible recuperar la confianza de los socialistas?

Parto de la base de que tanto el PSN como UPN, y estoy seguro que también el PP, sabemos que con esto no podemos jugar. Podremos estar de acuerdo o en desacuerdo con las cuentas, y se tendrán que negociar, pero sé que el debate va a ser con la idea de que Pamplona tenga presupuestos, no podemos jugárnosla a que la ciudad esté sin cuentas. Al margen de lo que se quiera trasladar a la opinión pública sobre la relación entre el PSN y UPN, creo que en el fondo hay una voluntad de que sacar adelante los presupuestos. Y en eso estamos trabajando.

En seis meses se ha decidido la continuidad de Simón Santamaría al frente de Policía Municipal, ha salido a la palestra el 'asunto del Gayarre' o, por citar otro ejemplo, se ha llevado a cabo un recorte presupuestario que, como estas otras decisiones, no ha gustado nada al PSN. Cualquiera diría que, pese a gobernar en minoría, a UPN no le preocupa entenderse con los socialistas...

Las circunstancias han sido las que han sido y como alcalde de la ciudad he tenido que tomar una serie de decisiones que entiendo que son de mi competencia. Ha habido otras situaciones en las que creo que no he sido yo el que no se ha comportado como debía con el PSN, sobre todo en el tema del Gayarre. Desde luego no ha habido ninguna voluntad por mi parte de poner palos en la rueda a un posible acuerdo con el PSN; luego las cosas han ido derivando de una manera determinada. En lo que al ajuste se refiere, el PSN entiende que se han quedado fuera enmiendas introducidas por su grupo, pero lo cierto es que las enmiendas socialistas se han cumplido en un gran porcentaje, también se han parado proyectos nuestros.

¿Entiende, por tanto, que el PSN no tendría que sentirse agraviado por las decisiones de UPN estos meses?

Agraviado no, otra cosa es que hayamos podido tomar decisiones que no les hayan parecido correctas o que piensen que las teníamos que haber consensuado más. Lo que el PSN considera que debíamos haber hecho yo no lo puedo cambiar, pero entiendo que hemos actuado con rigor, de acuerdo a las circunstancias.

¿Le consta que la posición del PSN en el Gobierno foral condicione a los socialistas en Pamplona?

Lo que siempre han manifestado es que son cuestiones absolutamente distintas, y creo que el PSN en Pamplona está actuando así, con el criterio que cree mejor, con independencia del acuerdo de Gobierno. Lo que sigo pensando, y creo que piensan los ciudadanos de la calle, es que si hay una voluntad de acuerdo con la idea de que Navarra sea gobernable, en el fondo, la misma voluntad tiene que estar en los ayuntamientos. Otra cuestión es que cada consistorio tenga sus características y que no porque haya un pacto de gobierno tenga que haber acuerdos en todos los ayuntamientos, pero la voluntad de entendimiento me parece que tiene que ser evidente y que debe reflejarse en el debate de presupuestos.

En todo caso, esa supuesta voluntad de entendimiento con el PSN choca con otra decisión, ésta sí ajena a la política municipal, como es la de ir con el PP a las generales...

Bueno, que al PSN no le ha gustado es evidente, pero la decisión que toma UPN parte del mismo criterio con el que se ha manifestado el PSN con respecto a los ayuntamientos, que es que el acuerdo de Gobierno no tiene por qué afectar a los ayuntamientos ni a las elecciones generales. Creo que es entendible esa libertad por parte de los partidos de tomar las decisiones que quieran fuera del ámbito de gobierno de Navarra. El PSN ha manifestado que no le gustó esta decisión, pero estoy seguro de que eso tampoco va a influir en Pamplona.

Como comentábamos, una de sus primeras decisiones fue la de mantener a Simón Santamaría al frente de la Policía Municipal. Teniendo en cuenta los precedentes de los últimos 12 años, ¿no había un candidato menos problemático?

No había un candidato mejor, la palabra problemático es muy subjetiva... Yo creo que ha hecho una gran labor y, de hecho, los temas que han salido en la anterior legislatura sobre comportamientos en Policía Municipal, la inmensa mayoría han quedado en nada porque en el fondo no había nada. Creo que la Policía Municipal de Pamplona es una muy buena policía municipal, que hace muy bien su trabajo y una gran parte de esa capacidad que tiene de hacer las cosas bien se debe a su jefe. Y yo me he guiado por eso. Además, creo que el resto de partidos no debería entrar a poner condicionantes en cuanto a las personas, debe ponerlos en cuanto al funcionamiento de las áreas, pero las decisiones sobre personas son del equipo de gobierno. Sabía que era un tema que podía generar polémica o dificultades con el PSN, pero no me puedo orientar por eso.

Al margen de otras consideraciones, tiene como mínimo la rémora de no contar con el apoyo de la mayoría del Pleno elegido por los ciudadanos. Hay 14 concejales (NaBai, PSN, Bildu e I-E) de 27 que no quieren a Santamaría.

Tampoco a mí, yo fui reprobado como director de Urbanismo, fui un candidato a alcalde reprobado (por la gestión de las obras del Condestable). Hay veces en las que hay una serie de juegos políticos de intentar minar la imagen de alguien por esa vía y a eso no le debo hacer demasiado caso, a mi entender. Tengo que guiarme por criterios que creo que son objetivos relativos al funcionamiento real de las áreas, sino se entraría en una dinámica muy difícil en la que, vía pleno, se podría llegar a la sustitución de las personas que están trabajando en las distintas áreas, y eso no tendría final. Creo que no hay que entrar nunca en eso, salvo en caso de delitos o de temas graves, de corrupción o de comportamientos similares... No es el caso de Simón Santamaría ni muchísimo menos.

¿Yolanda Barcina tuvo algo que ver con esta decisión?

No, cuando estaba ya decidido, un día, tomando un café, le dije: "Ah, por cierto, sigue Simón...". Fue una decisión total y absolutamente mía valorando todo.

Poco antes del anuncio del recorte municipal, este periódico publica el cobro de dobles dietas de la Can por parte de Sanz, Miranda, Barcina y usted a través de la Junta de Entidades Fundadoras y de su Comisión Permanente. Poco después salen a la luz las cantidades. Al llegar a la alcaldía, ¿le sorprendieron estas cifras de 1.700 y 2.600 euros por reuniones de una hora?

Me gusta que la pregunta esté así formulada porque yo me enteré de la cuantía cuando llegué a alcaldía. Cuando estábamos organizando las sociedades y las comisiones y había que preparar para el pleno del 4 de julio toda la organización municipal, yo pregunté por las dietas de Caja Navarra, a ver cuánto o qué eran. Entonces, cuando me informaron de ello al llegar a alcaldía, me pareció que era una cuantía elevada, sí, pero se estaba revisando.

¿Hizo algo al respecto?

Sí, hablé en la propia caja, en el seno de la Junta de Fundadores, y ya sé que comentar esto ahora es como hablar del sexo de los ángeles, pero de hecho se estaba trabajando en reestructurar las dietas. Entonces, quedamos un poco a la espera de seguir hablando, que es lo que se ha hecho posteriormente. Se estaba trabajando en esto y se ha seguido trabajando, pero soy consciente de que lo que estoy diciendo todo el mundo lo va a entender como una excusa y por eso nunca he intentado argumentarlo; sé que da igual, porque una vez que el tema lo conoce la opinión pública ya es imposible intentar convencer a nadie. Por eso he permanecido siempre callado y sin decir nada, la realidad de los hechos es que la Junta existe, que la Permanente existía y que se cobraban dietas, por tanto, asumo mis responsabilidades.

Más que el concepto de cobrar por ir a una reunión llamaban la atención las cifras. Yolanda Barcina cobró en 2010 más de 70.000 euros en dietas, duplicando su sueldo de alcaldesa. De no haberse publicado este asunto, ¿habría cobrado Enrique Maya 70.000 euros en dietas a final de 2011 o de 2012?

No lo hubiera cobrado porque, como he comentado, aunque no hubiese salido en la prensa era un tema que se estaba debatiendo en el seno de la Can y, por lo tanto, eso habría cambiado seguro. Otra cosa es que el revuelo que se ha montado con esto haya acelerado todo, eso es verdad. Lo único que puedo decir es que yo estoy muy tranquilo a nivel interno porque sé lo que he hecho, cómo he actuado en la caja y sé que estas dietas no se iban a seguir cobrando. Como digo, asumo mis responsabilidades, no puedo decir que no las he tenido, porque, aunque haya sido por muy poquito tiempo, he formado parte de la Junta, es así.

Usted dijo que era complicado renunciar a ellas...

Sí, y fue un error. Fueron unas declaraciones, si no recuerdo mal en la Cope, cuando había trascendido el tema, y lo que quería decir es que había que ver cómo se podía actuar. Si ya había manifestado que me parecían unas dietas altas, qué opciones quedaban: irme de la Junta, de la que formo parte por ser alcalde desde que tomo posesión, o no cobrarlas, cosa que también parecía difícil porque te correspondían como alcalde. ¿Me equivoqué? Seguro, porque de hecho al cabo de un tiempo dijimos que no las íbamos a cobrar.

¿Y en lo que a la elección del nuevo gerente del Gayarre respecta? ¿Cometió algún error?

Sí, cometí el error de creer que el acuerdo inicial para que fuera Pedro Lozano el gerente era firme, y luego se vio que no era así.

Según dice, por tanto, la culpa fue del PSN.

Digo, lo que yo siempre he dicho, que existía un acuerdo. El relato es el siguiente. Tengo una llamada del consejero de Cultura en el que me dice que quiere que Ana Zabalegui, una persona de su confianza, sea directora de Cultura y, estando ella en el Gayarre, me pregunta mi opinión. Entonces, entendemos que tiene que haber un sustituto en el Gayarre y sale el nombre de Lozano, que pensamos que es un muy buen candidato. Aun así, yo le recuerdo al consejero que yo propongo al candidato, pero que la decisión es de la Junta, y me responde que no hay problema a nivel de PSN y UPN. Y yo ahí me quedo. Después, cuando queda una semana para convocar la Junta del Gayarre hablo con el PSN de Pamplona y me transmiten que no tienen ningún compromiso con Lozano. Entonces pienso "a ver qué hacemos"... Y llega el momento en el que el PSN, a última hora, a ultimísima hora, cuando estaba la Junta prácticamente convocada y reunida, me transmite que tiene un candidato que es José María Asín. Yo apenas le conozco y, entonces, en aquella famosa Junta pude cometer otro error, que fue el de permitir la votación. Sin embargo, si la secretaria me está diciendo que hay que votar yo no puedo levantar aquello, podía estar cometiendo un delito o quién sabe. Por eso, dije que iba a permitir la votación, pese a exponer mis duda, quizá no tenía que haberlo hecho.

¿Se arrepiente de todo aquel cruce de palabras con Asín o de haberle rechazado de esa manera?

Yo creo que eso no fue un error, en todo momento dije que era una persona que no era de mi confianza y que esa era la razón por la que no iba a ser gerente del Gayarre. En un momento dado, y creo que se equivoca, sale con aquella rueda de prensa en el Iruña en la que me llamó una serie de calificativos, que fue como decir "me voy" porque no se puede descalificar así a un alcalde. Luego, ante las continuas preguntas en torno a por qué no era de mi confianza manifesté que no podía serlo por haberse manifestado así en contra de mi partido y en contra de cómo se gobierna Navarra, ésa fue mi explicación.

¿El gerente del Gayarre, a fin de cuentas un gestor cultural, tiene que ser de UPN?

No, para nada. No es lo mismo ser de la confianza de alguien que ser del partido. He sido durante 12 años director de Urbanismo y todavía no soy de UPN, no estoy afiliado.

Tras años de vacas gordas en los que correspondió a Yolanda Barcina gestionar el Consistorio, toca apretarse el cinturón. ¿En qué línea se puede esperar que evolucione la ciudad con una reducción de las inversiones tan drástica?

Afortunadamente la ciudad está hecha y pienso que si no se hubiese realizado el esfuerzo que se hizo en los últimos 12 años estaríamos en una crisis económica igual, tendríamos menos deuda porque habríamos invertido menos, pero sería inviable hacer la Pamplona que conocemos. Por eso, creo que hemos invertido bien y el endeudamiento es razonable mirando la inversión que se ha hecho. ¿Qué me toca como alcalde? Si la evolución económica es similar, si se hace una foto fija a fecha de hoy, veríamos en 2015 Lezkairu terminado, se seguiría invirtiendo en rehabilitación, Pamplona Centro Histórico seguiría haciendo sus operaciones de nueva planta, podríamos hacer frente a la urbanización de Galar, que nos toca pagar nuestras cuotas, y poco más. Ese sería el marco, que no está mal con el nivel de dotaciones que tenemos, y habría que tratar de reducir el gasto corriente. Si la situación mejora se podrán afrontar nuevos proyectos.

Hay inquietud entre los vecinos de Etxabakoitz en torno al futuro del barrio. ¿Qué va a ocurrir con el PSIS?

Es la operación más importante que nos queda y creo que urge tomar decisiones porque es una operación muy difícil de afrontar con la situación económica actual. Está el tema de la construcción de 8.000 viviendas, Inquinasa... Hay muchas variables, entiendo la preocupación de los vecinos y es urgente que nos reunamos el Gobierno y los ayuntamientos afectados.

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