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Prohibido hablar de... judo

Nieva Larraya: "Todo está mal por la crisis, pero no hay que pensar siempre en negativo"

patricia huércanos - Lunes, 2 de Abril de 2012 - Actualizado a las 08:02h

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Nieva Larraya, posando al anochecer en las pistas del estadio Larrabide.

Nieva Larraya, posando al anochecer en las pistas del estadio Larrabide. (Iban Aguinaga)

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La judoka navarra Nieva Larraya confiesa que le da vértigo adentrarse en el mundo laboral, ya que la crisis está afectando a todos los sectores. Sin embargo, Nieva no se viene abajo y tiene muy claro que cuando deje el judo empleará todas sus fuerzas en conseguir un trabajo.

PAMPLONA. Nieva Larraya confiesa que dedicarse a un deporte como el judo exige mucho sacrificio, controlar el peso es una de las cuestiones que más le afectan. A pesar de todo, tiene otras inquietudes como el cine o los Sanfermines.

Hace un mes fue campeona de España, ¿se lo esperaba? Tienes una idea, pero nunca sabes el resultado que vas a obtener. Ojalá tuviese una bola de cristal como los brujos para saberlo, pero al final si haces el trabajo que tienes que hacer lo normal es que las cosas salgan. Además, fue emotivo porque fue en Pamplona y que te aúpen los amigos y la familia desde la grada, te da muchos más ánimos.

¿El judo exige mucho sacrificio? Sí, pero el judo también te da otras cosas. Viajas mucho, conoces a mucha gente... A mí me gusta el deporte desde siempre, pero también es verdad que me pierdo cosas. Por ejemplo, si tus amigas van hacer una cena, justo tú no puedes comer porque tienes que dar el peso e igual no te merece la pena ir, porque para comer una simple lechuga... O el viaje de graduación de la Universidad, al que tampoco pude ir. Pero priorizas. A mí me coincidió ese viaje con el Campeonato de España y preferí ir a competir. Pero son cosas que se llevan bien.

¿Los judokas tienen que cuidar mucho la alimentación? Sí, además eso de no poder comer cuando quieres, fastidia. A mí igual no me condiciona mucho, porque no paso mucho de mi peso. Las dos o tres semanas previas al campeonato dejas de comer tanto o te controlas y al final bajas. Pero tengo compañeros que tienen que bajar cinco o incluso más kilos y es duro. Llegar a tu casa después de haber entrenado dos horas seguidas, con un hambre que te mueres, con sed, y que no puedas ni beber ni comer... Además, basta que no puedas comer para que quieras comer más. Pero si lo haces bien y con tiempo no hay problemas.

¿Y usted tiene alguna tentación? Sí, el chocolate. No me lo puedo quitar esté o no a dieta. Prefiero comer chocolate e ir a correr después. Es que sino al final el cuerpo también lo nota y sales a la competición mal. No merece la pena, por eso prefiero comer un poquito y luego sudar.

¿Es complicado dar el peso? Depende. Suele ser habitual que compitas y al día siguiente ya no des ese peso. Lo normal es que siempre los judokas bajen un poco de peso antes de la competición, llegas al límite para estar lo más fuerte posible. Por tanto, lo normal es bajar dos kilos bien, luego hay gente que hace cada burrada, que sale al tatami y le dan calambres. No merece la pena. Por eso tienes que tener en la cabeza que hay que dar el peso. No estamos obsesionados ni mucho menos, pero al final tienes que dar el peso.

¿Y alguno se acaba obsesionando? Sí, pero porque lo tienen que dar, no por otros temas. Además, a veces hay gente que se queda muy fina, sin mucha grasa y eso también es malo para el cuerpo. Por eso hay gente que necesita dietistas para llevarlo bien. Sobre todo se suelen obsesionar porque lo tienes que dar y si no, acabas soñando hasta con manzanas. O no pueden beber agua, y la noche previa a la competición sueñan con botellas de agua. Luego se levantan e igual se mojan un poco la boca. Es horrible, pero porque lo han hecho mal previamente o porque realmente no tienen que estar en ese peso.

Hacen lo que sea para dar el peso. Se ve de todo, historias que no sé si son verdad, como gente que se ha cortado el pelo para dar el peso. Una vez que te subes a la báscula ya no te puedes bajar.

Tiene 27 años y está en lo más alto. Sí, la gente me dice que soy mayor, pero la edad media del equipo nacional es de 30-31 años, así que, comparada con el equipo, estoy ahí. Además, dicen que son los mejores años, son los que mejor te encuentras tanto física como mentalmente. En otros deportes la edad es menor, pero en el judo dicen que es así. Hoy por hoy yo me encuentro bien.

¿Y continuará en el judo? Lo pensaré. Ahora se acaba el ciclo olímpico para 2012 y hay que pensar si seguimos otros cuatro años más, para el 2016 en Brasil. Es una decisión que tengo que pensar.

¿Le gustaría seguir otros cuatro años? A mí me apetece. Pero también hay que ser realistas y al final del judo no se vive, es un deporte minoritario, no ganamos dinero y necesitamos trabajar para vivir.

¿Trabaja? No. Viajamos mucho y dedicamos muchas horas a los entrenamientos, así que es difícil. Podríamos encontrar un trabajo de menos tiempo, pero en una empresa cómo le digo al jefe que ahora me voy una semana, ahora vengo... Si no estás al 100% no merece la pena.

Pero sí que piensa en el futuro. Estudió Comunicación Audiovisual. Sí, desde pequeña lo tenía claro. Tengo muchos compañeros que se han dedicado solo al judo, pero las cosas pueden salirte y encontrarte sin nada, sin el judo y sin nada que te respalde. Por eso yo he intentado compaginar el judo con la carrera, con un máster o con lo que sea.

¿Era fácil compaginarlo con la carrera? Sí. Con 18 años entrenaba a menos nivel y lo llevé muy bien. Intentaba ir a todas las clases y si una vez viajaba y no podía, mis compañeros me ayudaban con los apuntes. He viajado con los libros muchas veces. Intentaba estudiar en el tren, o en sitios que la gente me decía que estaba loca. Pero al final hay que sacar tiempo de donde no lo tenemos y el deporte nos hace organizarnos mejor. Tenemos los horarios muy restringidos y si no dedicas el tiempo que debes a lo que tienes que hacer, nada te sale.

¿Por qué se decantó por Comunicación Audiovisual? Tengo un tío que trabaja en televisión y un año me llevó a ver un programa. Me llamó mucho la atención la actividad de los regidores, de toda la gente que trabaja en televisión. Además, al final se necesita mucha organización entre todos y yo creo que soy una chica muy organizada y que sabe llevar ese tipo de cosas. También soy una chica tímida y a través de esa carrera quería intentar romper las barreras.

También ha estudiado un máster. He terminado hace poco un máster de marketing, que me pareció interesante. Además, también tengo un familiar que se dedica a ello. En la carrera, de hecho, me llamó la atención también la asignatura de Publicidad. Y por eso quería interesarme un poco más en ello. Me apunté por abrir un nuevo camino en mi vida profesional.

¿Y le gustaría trabajar en algo relacionado con sus estudios? Sí, sí que me gustaría. La gente me dice que sea profesora de judo, pero la verdad es que no. Si he estudiado Comunicación Audiovisual, quiero trabajar en ello. El problema es que las cosas están cómo están por la crisis. Suelo hablar con muchos compañeros de la universidad y está todo fatal. Si en algún momento puedo trabajar de eso, lucharé por ello y si no, optaré por otras alternativas.

¿Le da vértigo adentrase hoy en día en el mundo laboral? Sí, sobre todo porque cuando terminé la universidad no me dediqué a ello. Y supongo que querrán gente con experiencia y yo no la tengo.

Pero realizó prácticas. Sí, en Onda Cero en Pamplona tres meses al acabar la universidad. La radio en la universidad me daba un poco de vergüenza y me costaba, pero aprendí un montón en las prácticas con Javier Saralegi, Idoya Altadill y todos los compañeros. Es un medio que me llamó la atención, porque eso de salir a la cámara me da un poco más de vergüenza, pero estar detrás de los micrófonos no tanto.

Pero hace falta buena voz, ¿no? Sí, y creo que no la tengo (risas).

Además, ayuda a la Federación de judo con la comunicación. Sí. La Federación Navarra de judo me ha dado la oportunidad de trabajar como jefe de prensa y todas las noticias, los campeonatos y los resultados intento mandarlos a los medios de comunicación y así que le den más cobertura a este deporte, que no todo se reduzca al fútbol, baloncesto y balonmano.

¿Y lo consigue? Creo, que poco a poco, sí.

¿Cómo ve el mundo de la comunicación con la crisis? Yo creo que todo se ha visto afectado por la crisis. Tengo compañeras que han estudiado otras carreras, como Arquitectura, y están en otra cosa de lo que han estudiado o intentando mantener lo máximo posible el puesto que tienen. Y hace poco estuve con el director de la Ser, entre otros, y me comentaron que no es el mejor momento para introducirse en el mundo de la comunicación. Pero no hay que pensar siempre en negativo. Como yo no puedo cambiar la situación, intentaré buscar algo. El mundo está así. Ojalá lo pudiera cambiar.

¿También le gustaba la parte cinematográfica de la carrera? Sí, pero quizá lo conozco menos que la parte informativa. Con las prácticas del cortometraje fue el momento que más me acerqué a ese mundo y me gustó. Me parece divertido, aunque hay que trabajar mucho, cada uno tiene su función y hay que organizarse muy bien. Me llama la atención, pero no tanto. Sí que me gusta el cine visto desde fuera.

¿Y como espectadora, cuál es su película favorita? Million Dollar Baby me parece una buena película. Tengo más favoritas, y lo que no me gusta son películas de fantasía como Harry Potter.

¿Por qué le gusta esa película? Quizá porque me veo reflejada. Mucha gente me suele decir: "Pero si termina mal". Sé que no es un final bonito, pero me gustan las películas así, como Gran Torino, que me dejen un mensaje.

¿Le gusta más el cine norteamericano que el español? Bueno, también me gustan las españolas. Pero sí que es cierto que generalmente suelo ver más películas extranjeras que españolas. La de Montxo Armendáriz No tengas miedo, sí que me gustó. O Volver, por ejemplo, también.

¿Y 'Torrente'? No, ufff, no me gusta nada. No sé, le he cogido tirria a ese hombre, es que no me hace gracia. Hombre, la puedo ver, tampoco pasa nada, pero no pagaría por ir al cine a ver Torrente.

¿Qué le gusta hacer para desconectar del judo? Como todo el mundo, estar con mis amigas, con mi familia, descansar, que muchas veces no me viene mal. Cine, salir, cenas, escuchar música, la fotografía...

¿Le gusta la fotografía? Sí, estoy un poco pez todavía, pero me gusta. Me he comprado hace poco una cámara y estoy intentando ver cómo funcionan todos los botones.

Además, es algo complementario a sus estudios. Sí, lo he hecho igual más por gusto, pero al final todo lo que contribuya a mejorar el curriculum no está mal. Pero que todavía no me llamen para fotógrafa (risas).

¿Tanta dedicación al judo le deja tiempo para salir de fiesta? Bueno, tampoco soy una chica muy fiestera. No sé si es porque los deportistas somos un poco sosos, pero prefiero estar con mis amigas, cenando y hablando hasta la hora que sea. Prefiero vivir las cosas al día, no me importa trasnochar, pero estar por estar en un sitio bebiendo todo el rato... Además, tampoco bebo, como mucho cerveza de vez en cuando.

¿Suele estar en San Fermín? Sí, sí, sí. No me gusta perdérmelos. Muchas veces han coincidido las concentraciones de verano con San Fermín, y entonces estoy todo el día en la tele para poder ver el chupinazo, los encierros...

¿Y los vive de día o de noche? De noche (risas). Es que si no, no puedo estar con mis amigas. Sí que es verdad que algún día lo guardamos para vivirlo de día, para ir de pintxos, por ejemplo, y a mí me parece lo mejor. Hay cosas que los que salimos de noche no vemos. Los Sanfermines de día tienen mucho más qué decir que por la noche. Al final las noches son todas iguales.

Cambiando de tema, ¿ha tenido que usar alguna vez sus habilidades fuera del tatami? Mucha gente nos lo pregunta. Pero yo creo que los que hacemos artes marciales somos más pacíficos que nadie, porque sabemos lo que conlleva llevarse un mal golpe. La verdad es que no he tenido ningún incidente en mi vida, no sé ni cómo actuaría en el caso en el que lo tuviera y desde luego por mi parte no me parece correcto.

Además, están más controlados por la ley. Sí, eso dicen. Si te metes en una liada y no avisas que eres profesional del arte marcial que hagas, creo que incluso tienes penas de cárcel. De hecho hace poco un judoka estuvo en los medios de comunicación por ese motivo.

Por contra, estarán más seguros. Sí, pero lo primero que nos enseñan es a correr. Estoy más segura, si algo me pasa yo creo que sabré actuar de alguna manera, pero lo primero que nos recomiendan es que si te puedes salir de los saraos, mejor.

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