Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
por Julio Urdin Elizaga - Viernes, 15 de Febrero de 2013 - Actualizado a las 22:36h
votos
comentarios
Leo información de la postergación de una moción rubricada por los partidos de la oposición uhartearra (diario de Noticias, 1 de febrero) sobre la problemática en torno a las inmatriculaciones de propiedades que siendo de la comunidad local han pasado a pertenecer a la iglesia universal, por una especie de arte de birlibirloque, fruto, en buena medida, de la argucia leguleya con la que se tratan determinados temas alrededor de los cuales se hace muy fácil el ejercicio de la demagogia. Desconozco el texto, aunque todo parece indicar vaya en línea con la denuncia que desde hace años mantiene la Plataforma en Defensa del Patrimonio Navarro sobre, para algunos, el escabroso asunto de la propiedad de determinados bienes patrimoniales.
Y decir esto último supone, como tiene a bien recoger el DRAE, haberlos heredado del pasado, como así también, estar constituidos por aquellos otros adquiridos bajo cualquier título. Al no estar muy claro el origen primero, según parece, la Iglesia española ha optado de forma y manera subrepticia y sibilina, por la segunda. Procedimiento, por lo demás, que no le es ajeno en modo alguno, desde los tiempos fundacionales de esta como institución, puesto que ya desde el remoto 1055, el concilio de Coyanza “aborda el problema de las iglesias propias, de su posesión por laicos y eclesiásticos y de su tenencia por los clérigos.” (Nieto Soria y Sanz Sancho, 2001: 62). Sin ir más lejos, y por no referirnos siempre a nuestro entorno más inmediato, las Siete Partidas o Libro de las Leyes, compilación jurídica redactada en Castilla durante el reinado de Alfonso X (1252-1284), contempla la adquisición del derecho de patronato en base a tres supuestos: “La una por el suelo que da a la Eglesia en que la facen. La segunda porque la facen. La tercera por heredamiento que la da...” (José María Pitarque de la Torre, 2002: 249)
Para muestra bien vale un grano, que diría la expresión del genio popular, puesto que aquí – como venimos afirmando con anterioridad – el debate sobre lo que no es propio (autoctonía) y lo que es asumido por nosotros, cuyo origen es adoptado o impuesto desde el exterior (aloctonía), tomando como modelo el proceder de la Iglesia, viene a contar con un buen ejemplo procedimental en la puesta en escena del tradicional concepto antropológico denominado sincretismo, por el que esta institución puso en marcha el asimilacionismo, con sus – para muchos – beneficios, de otras culturas a la suya propia . Es decir, tal y como viene recogido por Pierre Bonte y Michael Izard, consistente en la “amalgama de elementos míticos, cultuales o de organización de procedencias diversas en el seno de una misma formación religiosa [...]reconocido como un proceso contra-acumulativo que implica manipulación de mitos, préstamo de ritos, asociación de símbolos, inversión semántica a veces y reinterpretación del mensaje cristiano”. Y esto, como venimos afirmando, desde los comienzos.
Así ocurre con el origen del propio nombre de iglesia, ekklesía, cuyo significado remoto, tal y como es recogido por W.F.R. Browning, en Diccionario de la Biblia, acerca la comunidad cristiana al mundo grecorromano del siglo I tomándola del Antiguo Testamento donde designaba a la asamblea del pueblo de Israel (concepto nacional) proviniendo del griego como reunión del pueblo y asamblea profana. Matiza, además, que el término de iglesia “no se usaba nunca, como hoy en día referido a un edificio, ni para designar una confesión (por ejemplo, la iglesia metodista).”
Luego debe quedar bien claro que a la hora de hablar de la iglesia de San Juan Evangelista y de San Esteban Protomártir de la villa de Uharte, tras su unificación de 1775, nos referimos a su templo como bien patrimonial de la comunidad que lo construyera en dominio público y comunal, habiendo sido “gestionado” en su uso cultual por la confesión, en nuestro caso, cristiana, romana y católica, desde hace al menos setecientos años a esta parte, en una época donde religión y política formaban parte del mismo cuerpo. Así la primera noticia documental que del templo de San Juan se tiene data del año 1362, tratándose de una sentencia arbitral por la que se reconoce que tanto la iglesia de San Juan como la de San Esteban, al parecer anterior pues se tienen noticias del mismo como monasterio desde inicios del siglo XI, eran parroquias diferenciadas. Desde entonces ambas debieron contar con un patronato laico del que se tienen constancia documental al menos desde el siglo XVI, patronato que en el auto de 1820, ratificado de mutuo acuerdo por autoridades civiles y eclesiásticas del lugar, se reivindica como único, decidiendo sobre las cuestiones de la fábrica del templo en ausencia del mismísimo párroco.
La verdad es que en esto, como en otras tantas cuestiones (recientemente se ha derribado casa Sherafin, de propiedad municipal, último testimonio junto con la desaparecida noria de Shiota del barrio de Sarrondoa y solar del apellido Sarrondo), tengo la sensación –espero equivocada – de que el Grupo Independiente de Huarte y, por añadidura, sus socios en el gobierno municipal, se vayan a desdecir de compromisos adoptados con anterioridad; pues al error de Ratzinger suprimiendo el limbo, donde además de las almas sin bautizar se encontraban las de los santos en espera de la redención del género humano, así como –según intuyo – la no matriculación de los templos, habremos de añadir éste de la supresión del lugar donde parecen ubicarse muy cómodamente algunos de nuestros políticos locales.
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
55.000 concejales de todo el Estado, el 82 %, no podrán cobrar por ejercer
El sueldo de alcaldes y funcionarios de ayuntamientos se fijará en las Cuentas del Estado.
Las primeras fotos de Hugo Chávez tras su operación
El gobernante, con la cara hinchada, respira por una cánula traqueal, lo que le dificulta mucho el habla.
Fomento espera más daños por corrimientos de taludes o deslizamientos por lluvias
El Gobierno foral trabaja en cuantificar las afecciones en las carreteras por acumulación de las lluvias.
Publicidad