Natxo Barberena propone un viaje introspectivo de ida y vuelta

La exposición, en el Polvorín hasta el 6 de noviembre, nace de una “ruptura total” con fases anteriores

Ana Oliveira Lizarribar Oskar Montero - Sábado, 8 de Octubre de 2016 - Actualizado a las 06:09h

Natxo Barberena, junto a varias de sus obras en el Polvorín de la Ciudadela.

Natxo Barberena, junto a varias de sus obras en el Polvorín de la Ciudadela.

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Natxo Barberena, junto a varias de sus obras en el Polvorín de la Ciudadela.Serie de dibujos.La ciencia ficción ha inspirado la creación de algunas obras.

pamplona- Cierro los ojos/para dejar que la oscuridad/me envuelva/solo así, sin distracciones externas/voy penetrando poco a poco/en el interior de mi noche. Es uno de los fragmentos poéticos que jalonan la exposición que Natxo Barberena inauguró ayer en el Polvorín de la Ciudadela, donde podrá verse hasta el 6 de noviembre. Una muestra que surge de una “ruptura total” con etapas artísticas anteriores y, como consecuencia, de una introspección de ida y vuelta.

Dibujo, pintura, collage, craquelado, uso del espray... Todas estás técnicas y alguna más se dan cita en las 72 obras que el artista ha dispuesto en la sala como un periplo sinuoso, desordenado, que imitan el viaje íntimo que ha experimentado durante el proceso de creación. Y poesía, por supuesto. “Llega un punto en que hay que sacar el mundo que uno lleva dentro”, explica Barberena, que al finalizar cada exposición atraviesa un “bajón”, una fractura con esa obra que, una vez de regreso en el taller, “ya no me dice nada”. Ese vacío le arrastra a la soledad y desde ella inicia un nuevo viaje, “una huida al interior de mi noche, de mis ensoñaciones”. Y sale en busca de datos, de imágenes, de fantasías, “de todo aquello que va nutriendo mi obra, mi vida”. En el inicio de este periplo cuyo resultado ahora despliega en la Ciudadela, dejaba atrás una incursión al interior de la ciudad en la que rastreó los muros, los escaparates, las imágenes publicitarias, las luces de neón, manipulando esos elementos y transformándolos, introduciendo en su obra “la tensión, el ritmo y el desenfado” urbanos. De hecho, en el Polvorín se puede ver una de esas piezas como principio y fin de aquella etapa en la que “la rutina” acabó por instalarse y el interés por esta temática se desvaneció, y lo mismo sucedió con otra de sus fases anteriores, con un itinerario, esa vez, por la naturaleza. Se sació. “Necesitaba una instrospección, volver mi mirada a esa negritud tenebrosa donde inicialmente no ves nada, sientes un vacío inmaterial, sin apoyo, sin recursos;era un viaje peligroso, aunque sabía que iba a volver al punto de partida”. En ese viaje, ha buscado “nuevas técnicas, nuevas estéticas” y ha encontrado “nuevas maneras de ver y de plasmar sin perder mi manera de ser y de hacer;mi estilo”. Los problemas mundanos quedan fuera de este “trabajo imaginativo” y cada dibujo, cada cuadro “es como una foto de viaje y es el hilo al que agarrarme y por el que regresar para volver a ir”. En ese sentido, con estas obras “me sitúo en varios planos al mismo tiempo”: Por un lado, hay visiones de plataformas y ciudades espaciales motivadas en parte por la literatura de ciencia ficción, pero también por la sensación de soledad que le dejó la pérdida de Arturo Navaz, amigo y colega. Por otro, el artista plasma con detalle vegetaciones y pequeños animales.

pintura volumétrica En la muestra se aprecia, asimismo, otra exploración que se plasma en obras tridimensionales, no escultóricas, sino espaciales, “resaltando los distintos planos y dándole dinamismo a la obra”. Esta es una idea que rondaba la cabeza de Barberena desde hace un tiempo y que comenzó a plasmar en 2014, inspirado en gran medida en la ejecución del suprematismo en Oteiza y en la obra de Frank Stella.

La exposición se complementa con la poesía. “Si la pintura y el dibujo son manifestaciones oníricas que trasladan a un mundo interior de ensoñaciones, la poesía es previa a la imaginación, es puro sentimiento, pura emoción, puro estado de ánimo, aquel que predispone a la creatividad”. Precisamente, espera que los textos intercalados entre las obras ayuden al público a introducirse en este “periplo de entrada y salida” que es esta exposición.

en corto

“La poesía es previa a la imaginación, puro estado de ánimo que predispone a la creatividad”

natxo barberena

Artista

La exposición. Periplo al interior de mi noche. Natxo Barberena, Polvorín de la Ciudadela, hasta el 6 de noviembre.

Dos visitas comentadas. El artista guiará dos visitas: mañana y día 23 a las 12.30 horas.

Catálogo. Diseñado por Mikel Mendibil, traslada al papel el carácter desordenado del periplo experimentado por Barberena.

en pocas palabras

“soy incapaz de repetirme”

El artista reconoce que este último viaje ha sido, quizá, el más intenso en su vida artística. Y que se ha permitido ser más libre y “hacer lo que quería”. Ahora, eso sí, no sabe hacia dónde irá. “Soy incapaz de repetirme, es el veneno que nos inoculó Patxi Buldain”, dice.