Molina Foix: “La literatura es una recalificación de lo real”

El escritor ha reunido 40 años de ensayismo literario y textos dedicados a escritores que le han inspirado en ‘Enemigos de lo real’

Domingo, 9 de Octubre de 2016 - Actualizado a las 06:08h

sevilla- El escritor Vicente Molina Foix ha reunido 40 años de ensayismo literario, de textos dedicados a escritores que le han inspirado, en Enemigos de lo real(Galaxia Gutenberg), un título “ambiguo y provocador” que ha elegido porque “la literatura es una recalificación de la realidad”. “La literatura no aspira a reproducir la realidad tal cual;la frase de Stendhal sobre el espejo y el camino es brillante, pero él es el primero que no la cumple, no refleja la realidad como un espejo, sino que hace mucho montaje;la literatura es otra realidad, según los románticos, la realidad segunda”, afirma el escritor que, sobre esta idea, alaba la pintura de Carmen Calvo que su libro lleva en portada. “Esa imagen es perfecta;una mujer que se mira en un espejo donde se refleja con un antifaz que ella no lleva”, describe el autor para insistir en que sus ensayos sobre literatura tratan también de “esa realidad recompuesta que los grandes escritores nos han dejado”. Shakespeare ocupa la parte más extensa del libro, en la que el autor ha reunido los nueve prólogos que escribió para obras del clásico, probablemente uno de los “corpus ensayísticos” más extensos que en lengua castellana se hayan dedicado al británico. También ha dedicado textos a maestros con los que ha compartido amistad, como Juan Benet o Guillermo Cabrera Infante. De Cabrera Infante asegura que fue un escritor que “se adelantó a su tiempo” y recordó lo que de él le dijo Susan Sontag en un encuentro en Santander: “Fue el primero de nosotros que lo vio claro”, en alusión a la revolución castrista.

Buena parte deEnemigos de lo realse ocupa de autores olvidados, raros o malditos, como Felisberto Hernández, a quien ha descrito como “escritor para escritores”. También aparecen autores que han sufrido “un sepultamiento total”, como el caso del cubano Calvert Casey. El autor también mantuvo amistad durante años con Leopoldo María Panero, al que dedica otro ensayo y del que dice que tenía una “cabeza original, creadora, divertida”, y aunque ha asegurado que todos los poetas de su generación eran “muy valiosos”, el Leopoldo María que él conoció “era el gran talento de la generación”. - Alfredo Valenzuela