Adiós Pamplona

El paseo del mediodía en la plaza del Castillo, hacia 1900

Por Joseba Asiron (www.adiospamplona.blogspot.com) - Domingo, 9 de Octubre de 2016 - Actualizado a las 06:07h

(Foto: ‘Historia de los Sanfermines’, de J.J. Arazuri)

Galería Noticia

En 1900,la vida social de la juventud pamplonesa estaba muy restringida, y uno de los pocos actos en los que hombres y mujeres podían exhibirse y conocerse eran los llamados “paseos”. Existían varios paseos, que cobraban o perdían auge en función de las modas. Este de la imagen es el paseo del mediodía en la plaza del Castillo. El evento consistía en dar vueltas y vueltas a la plaza, saludando a cada vuelta a los conocidos, cruzando alguna mirada furtiva y premiando la insistencia, como mucho, con una sonrisa. Así fue como conoció, según me confesó ella misma hace muchos años, mi abuela Ángeles Múgica a mi abuelo Luis. Detrás podemos ver los edificios que aún hoy ocupan este lugar de la plaza. Se distinguen las balaustradas de los balcones del edificio del Crédito Navarro, que había sido construido en 1885, y en el extremo izquierdo asoma el letrero de una tienda, en el que se lee “Nuevo París”. Tiene forma de bota, por lo que se trataba sin duda de una zapatería.

Hoy en díael paisaje urbano de 1900 nos resulta algo más simple y anodino que en la foto antigua, en la que, debemos reconocerlo, la mayor gracia radica en los aparatosos atuendos de las neskas. Podemos apreciar que, donde se encontraba la tienda de calzados Nuevo París, hoy se abre el establecimiento de prensa de Leoz, (saludos, Antonio), y ante él hay plantada una de las que posiblemente constituya la última generación de cabinas telefónicas. Ante la tienda, por el lugar exacto en el que en 1900 transitaba el elegante grupo de mujeres, pasa hoy un solitario hombre que, chaqueta al hombro, parece mirar las postales. Hacia la derecha, el extemporáneo mamotreto del acceso al aparcadero de coches.

Fotos como esta de hoy nos recuerdan la solera, la elegancia y la clase que atesora nuestra vieja Plaza del Castillo, y nos hacen ver el respeto con el que debiera haberse tratado su entorno, su suelo y su subsuelo a través de los tiempos. En fin...