Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Osasuna ya conoce el camino

IGUALADA | Los rojillos ofrecen una imagen excelente en el debut de Vasiljevic como entrenador y hacen méritos para ganar, pero se tienen que conformar con el empate en el tiempo añadido ante un suertudo Valencia

Javier Saldise - Javier Bergasa/Mikel Saiz - Martes, 10 de Enero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

  • Mail
Márquez y Oier, fundidos por el esfuerzo, celebran el empate. Al fondo, Clerc festeja el tanto con la grada. VER VÍDEO Reproducir img

Márquez y Oier, fundidos por el esfuerzo, celebran el empate. Al fondo, Clerc festeja el tanto con la grada.

Galería Noticia

  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

Pamplona - Siempre a contracorriente, porque hubo una mala suerte lacerante, Osasuna se llevó un punto que no hace justicia a lo expuesto en el campo. El relevo en el banquillo sí produjo por fin un cambio en el equipo y los rojillos, que empataron de forma dramática en los minutos del descuento, se merecieron y se trabajaron los tres puntos. El Valencia, que solo tuvo en su contra el fallo en un penalti, vivió el partido más afortunado que se recuerda de un visitante por aquí. Disparó dos veces en jugada entre los tres palos y se cobró tres goles, porque uno de ellos lo había firmado en propia puerta Oriol Riera.

En un partido eléctrico, con dos equipos que no aparentaban digerir crisis gordas y pelear en la zona baja de la clasificación, Osasuna ofreció una de las mejores imágenes de la presente temporada y mostró orgullo y agresividad reconfortantes, ideas más claras que con el anterior entrenador y un plan palpable con el que comportarse en el campo. De todos modos, ayer salieron la mitad de los planes porque, si el equipo rojillo por fin fue otro y se reconoció buena parte de las señas de identidad del Osasuna que siempre se quiere, no llegó la ansiada victoria y no hubo efectos en la clasificación. Si Osasuna se había venido agarrando hasta el momento a supuestas mejorías en los modos, formas e intenciones, frente al Valencia, un equipo de calidad superior, los rojillos demostraron que sí tienen de verdad un repertorio, que atesoran carácter y, sobre todo, que no se les ha olvidado competir. Aunque ayer no salieron del todo las cosas, sí quedó marcado un posible camino.

Había una parte de morbo en la configuración de la primera convocatoria de Vasiljevic, pero más había en la primera alineación, donde las decisiones sí tienen plasmación directa en el campo. Para el nuevo técnico en su debut, porque las cosas cambian, Mario es el portero titular, Oier pasa a ser central, Imanol es el pivote y, mientras De las Cuevas esté convaleciente, el reparto de los sitios para los dos interiores correspondió a Causic y Torres. Menos dudas había sobre la pareja de delanteros y tampoco en los dos carrileros, los tipos con más terreno asignado en el campo. Voro, también con algunos cambios, simplemente tenía un equipo mejor y puso lo que tenía en condiciones.

Osasuna completó una buena primera mitad. Se supo rehacer de forma inmediata al gol en el primer minuto de Munir y, tras empatar gracias al oportunismo de Oriol Riera, dominó al Valencia y le creó un montón de problemas. La intensidad mayor del Valencia le duró lo que estuvo por delante en el marcador porque, de nuevo con la igualada, el equipo de Vasiljevic estuvo combativo, peleó y ganó las segundas jugadas y puso en práctica eso de los carriles largos. Clerc enseñó al futbolista que encandiló en Segunda -le esperaba además la gloria final en el descuento- y fue un castigo para el flanco derecho del conjunto valenciano. A los visitantes, de todos modos, les costaba menos crear situaciones de peligro porque Munir y Rodrigo anduvieron peligrosos en cuanto se les dio un metro. Lo que no tenía previsto ninguno de los dos contendientes era el desenlace del primer acto, con el gol de Oriol Riera en propia puerta castigando injustamente los méritos de los suyos.

Todavía estaba menos previsto el segundo tiempo increíble que se vivió. Osasuna saltó al campo dispuesto a escribir la historia del encuentro y a los tres minutos ya probó Torres los reflejos de Alves. Fue el inicio de un segundo tiempo a toda pastilla donde Osasuna dispuso de una ocasión clarísima para marcar en las botas de Berenguer, hasta que, pasado el primer cuarto de hora, Torres, aprovechando un rechace a un disparo propio, puso la segunda igualada en el marcador. Sergio León pudo culminar la remontada, pero al centro de Oriol Riera llegó antes un defensa porque el atacante no anduvo rápido.

El Valencia sacaba la cabeza de su campo cuando le dejaba Osasuna, pero le bastó una tiro entre los tres palos para ponerse de nuevo por delante en el marcador. Montoya hizo una jugada de delantero desde el flanco del lateral y eso le pilló por sorpresa a la zaga, que dejó mucho terreno vacío para su internada. Aún estuvo a punto de tenerlo más fácil el Valencia si Parejo logra marcar el penalti, a cuatro minutos del 90, con el que el árbitro castigó a Osasuna por un manotazo de Iván Márquez a Santi Mina. Mario detuvo el lanzamiento y dio esperanzas a este Osasuna combativo y rebelde que se vio ayer.

A Clerc, que hizo un partido colosal por la banda izquierda, le correspondió el honor de marcar el tercer gol, el del empate, y el que sirvió para firmar de nuevo la proclama de siempre: Osasuna nunca se rinde. Ahora toca ganar de nuevo.

  • Mail

Herramientas de Contenido

Publicidad

Publicidad

Publicidad