Rafael Guerrero detective privado y escritor pamplona negra 2017

“Los detectives vemos continuamente la cara B del mundo”

El detective habló en ‘El crimen a escena’ de las aptitudes que deben tener los sabuesos del siglo XXI. La tecnología no lo es todo, el factor humano sigue siendo clave

Una entrevista de Ana Oliveira Lizarribar Fotografía Patxi Cascante - Miércoles, 18 de Enero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Rafael Guerrero, ayer en el hotel Tres Reyes.

Rafael Guerrero, ayer en el hotel Tres Reyes.

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Rafael Guerrero, ayer en el hotel Tres Reyes.

pamplona- Rafael Guerrero (Madrid, 1969) ejerce la investigación privada desde 1992. A lo largo de estos años ha visto de todo, y seguramente por eso se declara una persona “triste” y “escéptica”. Para dar a conocer mejor su oficio, en 2010 comenzó a publicar novelas de las que, curiosamente, es autor y protagonista.

¿Cómo decide uno ser detective?

-Creo que por las novelas. Me gustaba mucho la figura de Ian Fleming y su personaje, James Bond, que no es detective, pero es muy emblemático. Quería vivir un poco esa vida, viajar, conocer... Eso me fue llevando poco a poco. Claro, hace décadas no existía la información sobre servicios secretos que hay ahora, que hasta el CNI tiene página web, así que fui preguntando y al final di con los estudios del Instituto de Criminología de la Complutense;me matriculé en 1989 y en 1992, con 23 añitos, me hice detective.

¿Esa idea romántica que tenía al principio chocó con la realidad de la práctica diaria?

-Ese punto de romanticismo existe. Esta es una profesión muy social. Cuando tratas con los clientes y te das cuenta de que les solucionas problemas importantes, íntimos, ves lo importante que es esto que haces. Y sí, este trabajo es una forma de vida para mí y la vivo con pasión. No hay horarios, sabes cuándo empiezas, pero no cuándo acabas. Luego hay un punto empresarial, lógicamente debes saber gestionar una empresa, pero no solo miras el dinero, el factor humano es determinante;de hecho, hay veces que ganas lo justo para cubrir gastos porque te implicas mucho.

¿Hay casos que le han marcado?

-Sí, 25 años dan para muchos casos. Por ejemplo, las desapariciones. Descubres conflictos familiares muy profundos, nuestros clientes se abren a nosotros completamente, nos cuentan lo que nadie sabe;los detectives continuamente vemos la cara B del mundo. No es que te afecte porque con los años te construyes una coraza, pero a veces te implicas más de lo que deberías.

Nunca habla de casos concretos y es normal, la discreción será fundamental en su trabajo.

-Fundamental. Es cierto que desde que comencé a escribir novelas mi figura es más pública, pero tengo un equipo de ocho personas que hacen trabajo de campo, aunque yo todavía lo hago porque me gusta y lo necesito. Ser discreto, paciente, vivir en la incertidumbre y en la imprevisibilidad son claves de nuestro oficio. Los clientes quieren saber enseguida, tienen mucha prisa, pero hay que trabajar con calma, ir tirando del hilo y analizar toda la información que se encuentra. Y a veces lo que se encuentra no es lo que el cliente espera.

Cuidado con lo que deseas...

-Claro. De hecho, en el contrato de prestación de servicios que por ley estamos obligados a firmar con nuestros clientes ya se les explica que los resultados finales pueden ser inesperados. Por ejemplo, en el caso de las infidelidades puede ser que después de tres o cuatro días de seguimiento no podamos demostrar que se están produciendo. A veces das con otro tipo de problemáticas.

¿Cómo le ha modelado como personaje el ejercicio de esta profesión?

-La palabra modelar es muy acertada. Todas las situaciones que vives te van limando, te dejan cortes... En 25 años, a pesar de que soy una persona afable y abierta, esta profesión te vuelve no tanto desconfiado como analítico. Analizas las situaciones, a las personas, observas su lenguaje no verbal... Somos expertos en la mentira.

¿Le ha vuelto descreído?

-Totalmente. Soy un detective escéptico, cínico, triste... Es inevitable, vivimos en terrenos pantanosos, enfangados, donde la gente no quiere estar. Una cosa es que todos sepamos que no todo en el mundo es como debería ser y otra es verlo día a día.

¿Cuáles son los casos más habituales, las infidelidades quizá?

-Habría que diferenciar entre los casos privados y los temas corporativos. En las historias privadas, la infidelidad sigue siendo un servicio que se hace. Los clientes quieren saber qué ocurre para tomar decisiones. Hoy también se hace bastante seguimiento a menores por sospecha de adicciones y también por el bullying.

Y en asuntos corporativos, ¿qué buscan las empresas?

-A raíz de la crisis se piden servicios como localización de activos en el extranjero, descapitalizaciones... Y continúa, como siempre, la investigación de bajas laborales o de duplicidad de empleos. Pero este campo es muy amplio, siempre que una persona quiera obtener una información legítima y lícita puede utilizar a un detective privado, que, además, es la única figura acreditada y legal en España para obtener información de las personas, respetando siempre su intimidad y con un servicio proporcional para el fin que se busca.

¿Y cuando alguien requiere una información no tan lícita?

-Ahí tenemos un gran problema porque existe mucho intrusismo. Hay personas que obtiene información absolutamente ilegal. Por ejemplo, hay quien quiere los wasaps de su pareja y nosotros no podemos hacer ese trabajo porque es violación de la intimidad, pero hay gente dispuesta, incluso dice que es detective, y no lo es. Nosotros sabemos hasta dónde podemos llegar y a qué fuentes acudir para obtener la información adecuada.

Pero creo que les gustaría poder acceder a más fuentes que hoy solo maneja la Policía.

-Sería necesario. Por ejemplo, si me viene un cliente para localizar a su exmujer, a día de hoy no tengo posibilidad de saber si ese hombre tiene alguna orden de alejamiento en vigor. Para que no ocurran esas cosas investigamos para saber si esa persona está siendo honesta, pero nos la podría colar. Y lo mismo pasa si un colegio nos pide que investiguemos a un posible profesor;estaría bien saber si esa persona ha sido condenada por abuso de menores. Hay temas pendientes.

Creo que empezó a escribir novelas para difundir el oficio y acabar un poco con los clichés.

-Sí, es que en muchas reuniones sociales cuando dices que eres detective casi te miran como si fueras un bulto sospechoso (ríe). Y quería abrirme a la sociedad para que viera que somos más útiles y necesarios que una amenaza. Hay gente que se equivoca con el detective americano de los años 50, que nada tiene que ver con el de España hoy, donde, por cierto, cada vez hay más mujeres. Son muy buenas obteniendo información, personas duras, y se han integrado muy bien.

¿Cuál es su preferido de entre los detectives de leyenda?

-Me quedo con Pepe Carvalho, sin duda, es con el que me siento más identificado por el escepticismo, el placer por la gastronomía... También me gustan Marlowe y su dureza y su forma de ver la vida, solo que en los años 50 existía otro mundo;y el agente de la Continental de Cosecha Roja, de Hammett. Son personas con un arrojo especial, que no se achantan, que se saben mover en terrenos peligrosos...

¿Por qué decide ser protagonista de sus novelas?

-Quería plasmar la realidad de un detective privado español y para mí era mucho más sencillo hacerlo así, sobre todo teniendo en cuenta que en 2010, cuando empecé, aun no me consideraba escritor. Además, tenía una base documental enorme, cambiando nombres, por supuesto, de un montón de casos. Las tres novelas cuentan historias reales que se resuelven sin que haya muertos ni disparos, lo cual también es curioso.

¿Este personaje es calcado a usted?

-Hay licencias literarias, pero soy yo casi por completo. Muestra mis gustos, mis manías, mi forma de trabajar, cómo colaboro con mi equipo...

¿Qué ha aprendido de la condición humana en 25 años? ¿Todos somos capaces de cometer un crimen?

-Por supuesto. Por mil situaciones, incluso por componentes genéticos, una persona puede ser encantadora hoy y mañana asesinar. La condición humana es imprevisible. El ego, el dinero, el sexo... Estas cosas influyen mucho más de lo que creemos.

Acabamos. ¿Me ha estado analizando mientras hablábamos?

-Sí, tiene un lenguaje verbal muy normal, su pareja puede estar tranquila (ríe).

el protagonista

Títulos publicados. Rafael Guerrero ha publicado Un Guerrero entre halcones, Muero y vuelvo y Ultimátum, en Círculo Rojo.

la inauguración

Minuto de silencio. El director de Pamplona Negra, Carlos Bassas, abrió ayer el festival con un minuto de silencio en memoria de Blanca Esther Marqués, asesinada a manos de su pareja.

pamplona negra hoy

18.00. Literatura, memoria histórica y género negro, con Juan Laborda, Ignacio del Valle, Félix Modroño y Carlos Erice.

19.15. El análisis psicológico de la conducta criminal, con J.A. Enrique Soto, jefe de la Sección de Análisis de la Conducta del CNP.

20.30. Película Retorno al pasado, de Jacques Tourneur.