La charla

Historias de amor

Por Álvaro Meoqui - Viernes, 3 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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Decía un poeta que el amor es el juego más jugado y que a veces juegas porque quieres. Juegas con el alma y también con la piel. Recitaba que si no arriesgas no ganas y si ganas te va bien. Si el poeta hubiera hablado de fútbol, sabe Dios si las palabras fueran parecidas, yo creo que incluso iguales. El fútbol, que muchas veces pone cara de machista, tiene en su diván historias de amor que hacen saltar por los aires esa cara de matón. Algunas se saben, otras quedarán guardadas en la piel de sus actores.

Pasó no hace mucho por El Sadar el uruguayo Luis Suárez, un asesino del área, posiblemente el mejor 9 del mundo. Un jugador fuerte, tosco y con cara de pocos amigos, que se come a sus rivales a base de goles. Famoso también por enseñar sus dientes, pero que detrás de todo eso esconde su historia de amor digna de merecer un Óscar.

Con una juventud bastante alocada, su novia de toda la vida tuvo que emigrar a Barcelona. A Luis se le cerró el cielo y empezó su partido más importante. Tenía el fútbol como hobby,pero sabía que solo podía viajar a Europa si era futbolista. En poco tiempo el joven alocado se hizo futbolista y le salió la oportunidad de jugar en Holanda. Cogió su maleta sin saber dónde estaba aquel país, pero imaginando que estaría cerca de Barcelona, cerca de su amor. Al día siguiente de firmar su contrato viajó a Barcelona. cogió a su chica por el brazo y jamás la soltó. Él no quería ser una estrella, él quería tener su estrella.

En Pamplona el otro día, un futbolista de los nuestros, pintó la cara más bonita del fútbol y la puso al servicio del amor. Un muchacho que lleva el brazalete de la Mutilvera se declaró ante su chica en el propio escenario del Gayarre. Los caballeros también juegan al futbol, sí señor.

En mi equipo casi todos los jugadores tienen novia. En nuestro último desplazamiento ellas solas ocuparon una banda casi entera para ver a mis chicos;bueno, a los suyos. Eso también es amor.