“tenemos que ser duros”

El presidente Donald Trump defiende su diplomacia agresiva
Levanta las sanciones a Rusia para vender productos informáticos Asegura que la prueba iraní de un misil “no quedará sin respuesta”

Viernes, 3 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Donald Trump pronuncia su discurso durante el Desayuno Nacional de Oración.

Donald Trump pronuncia su discurso durante el Desayuno Nacional de Oración. (Foto: Efe)

Galería Noticia

Donald Trump pronuncia su discurso durante el Desayuno Nacional de Oración.

washington- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se jactó ayer de la diplomacia “dura” con la que tiene desconcertado al mundo y prometió seguir por esa senda para que ninguna nación vuelva a “aprovecharse” de su país.

Esta declaración de intenciones la hizo durante el tradicional Desayuno Nacional de Oración pocas horas después de que se filtraran los supuestos desplantes que les hizo al presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, y al primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, en sendas llamadas telefónicas recientes.

“Cuando oigan sobre las duras llamadas telefónicas que estoy teniendo, no se preocupen. Son duras, tenemos que ser duros. Es hora de que seamos un poco duros”, comentó Trump, en un foro en el que en años anteriores predominaba un tono más conciliador.

Y defendió la utilidad de su “dureza”, al subrayar que “prácticamente todas las naciones del mundo se han aprovechado” de Estados Unidos, algo que, con él en la Casa Blanca, “no va a ocurrir más”.

La Casa Blanca desmintió la pasada noche que Trump amenazara, como afirmó en un principio la agencia AP, al presidente Enrique Peña Nieto con enviar tropas estadounidenses a México para lidiar con los “bad hombres”, término despectivo con el que el republicano se ha referido a inmigrantes y a criminales de origen hispano como los cárteles de la droga.

Ese es el motivo de que Peña Nieto cancelara la reunión en Washington que tenía programada con Trump esta semana, el pasado martes. La conversación que ambos mantuvieron, un día después de la suspensión del viaje, tenía como objetivo limar asperezas para mantener abierta una vía de diálogo.

Por otro lado, el primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, desmintió que Trump le colgase el teléfono cuando ambos conversaron por primera vez, el pasado sábado. Lo que no negó, como tampoco lo ha hecho ahora Trump, es que la charla no fue precisamente tranquila.

La airada respuesta del estadounidense se habría debido a que el primer ministro australiano intentaba asegurarse de que EE UU cumpliría su promesa de acoger a 1.250 refugiados que se encuentran en un centro de refugiados de su país, después de que Trump firmara, unas horas antes, el veto migratorio que tantas protestas internacionales ha generado.

El presidente de EEUU se refirió al acuerdo negociado con Australia para acoger a solicitantes de asilo como un “problema”, aunque se comprometió a “respetarlo”. “Tengo mucho respeto por Australia, me encanta Australia”, dijo Trump.

Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, también mantuvo esta línea y reconoció que se trata de un acuerdo con el que el actual Gobierno está “extremadamente en desacuerdo”. Spicer aseguró que los compromisos seguirán adelante aunque con una “vigilancia extrema” de los refugiados que serán acogidos en Estados Unidos.

Carles Castelló-Catchot, experto español del centro de estudios sobre asuntos internacionales Atlantic Council, pronostica que “podemos esperar más dureza por parte de Trump en los meses que vienen”, porque “intentará tensar relaciones y ver qué tipo de aguante tienen tanto sus aliados como enemigos estratégicos”, es decir, “básicamente está haciendo una prueba de resistencia al sistema internacional”.

sanciones y respuestasEn cuanto a Rusia, el Departamento del Tesoro de EEUU modificó ayer sus sanciones para vender productos informáticos entre las que se incluyen ciertas exenciones para el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, antiguo KGB), órgano encargado de otorgar licencias para importaciones tecnológicas.

El anuncio del Tesoro provocó especulaciones sobre el hecho de que la medida sea el principio de un progresivo levantamiento de las sanciones económicas a Rusia, algo rechazado por el propio Trump, quien comentó que no ha “suavizado nada”.

Para Irán también tuvo palabras. El presidente advirtió de que “no hay nada fuera de la mesa” en la respuesta de Estados Unidos por la prueba con misiles balísticos realizada por Irán que, según afirma la Casa Blanca, viola las resoluciones de Naciones Unidas. Trump contestó contestó así después de que los medios de comunicación le preguntaran si sopesa la opción militar. La Casa Blanca ha subrayado que esta última prueba balística de la República Islámica “no quedará sin respuesta”. - Efe/E.P.

religión

Veto a musulmanes. Más de cien demócratas de la Cámara de Representantes urgieron a Trump a retirar el decreto que suspende temporalmente la entrada al país de refugiados y ciudadanos de siete países musulmanes.

Libertad religiosa. A la vez que defendía su veto migratorio a refugiados y ciudadanos musulmanes, el presidente prometió defender la libertad religiosa y “destruir” la ley que limita la participación política de los credos.