Ikusi makusi

El tatuaje que más duele

Por Alicia Ezker - Viernes, 3 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Al principio no te das cuenta de que algo no encaja en tu comportamiento, entre lo que dices, piensas y haces. Todos hemos sido testigos de situaciones de discriminación hacia otros, pero casi nunca reaccionamos a tiempo. A mí me ha pasado dos veces recientemente. La primera hace dos meses en Bilbao. Estábamos esperando en un céntrico restaurante en una concurrida calle de la zona comercial para comer un menú del día y había que esperar un rato para tener mesa. Estábamos tomando algo en la barra, entre de pié y alguna banqueta en la que de paso dejamos bolsos y abrigos, y en un momento dado, la camarera, que constantemente pasaba con platos por nuestro lado, nos miró y nos dijo: “Cuidado con ese chico, puede que quiera robaros la cartera o el móvil”. El chico en cuestión estaba a nuestro lado tomando algo en la barra, tranquilamente, pero por sus rasgos se notaba que era extranjero, parecía hindú, pakistaní, no lo sé. El caso es que sin darnos cuenta, o dándonos, cambiamos de lado los bolsos, nos recolocamos y seguimos como si nada, hasta llegar a la mesa y comentar: “Oye no ha estado bien lo que nos ha dicho la camarera ¿no? ¿Por qué iba a querer robarnos nada? Pero inconsciente ya le hicimos el vacío. Esta semana entré a un supermercado en Pamplona a hacer la compra, por la tarde mas bien noche. El guardia de seguridad estaba en la puerta, y allí siguió hasta que dos chicas jóvenes gitanas entraron a comprar;entonces comenzó a seguirlas, como a distancia, para que no pareciera muy evidente, pero lo era. Para él, de todos y todas las que estábamos comprando, las posibles ladronas eran ellas. Seguro que a diario nos enfrentamos a muchos más casos como estos. Sin ir más lejos en algunas inmobiliarias no alquilan a inmigrantes, aunque no se lo dicen así, claro, porque los propietarios de los pisos no quieren. Casos como el de ese duro vídeo de Unicef ¿Qué harías si vieras a una niña de 6 años sola en la calle? Discriminaciones que me han hecho pensar a raíz de la campaña El tatuaje que más duele, de la Fundación Secretariado Gitano, una iniciativa para luchar contra la discriminación, en este caso hacia la comunidad gitana, pero que sirve para otras muchas comunidades. Una campaña a la que nos hemos unido los medios, porque muchas de nuestras noticias las servimos cargadas de tatuajes, de esos que más duelen, que no son los que llevamos tatuados en la piel, sino los que llevamos dentro.