El anarquismo y sus organizaciones

Por Gabriel Eduardo Rodríguez Tapiz - Viernes, 3 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

leo con estupefacción el artículo Poso del anarquismo violento, de Alberto Ibarrola Oyón publicado en DIARIO DE NOTICIAS el 28 de enero. ¿Quién puede decir que figuras como Tolstoi, escritor pacifista ruso, Francisco Ferrer y Guardia o Melchor Rodríguez fueran unos asesinos o personas con una calificación moral execrable? Nadie. Estas figuras tienen algo en común, eran anarquistas, y Ferrer y Guardia fue fusilado por ello. Era pedagogo y fundador de la escuela moderna. Melchor Rodríguez sufrió prisión por lo mismo, estando a punto de perder la vida. Fue denominado el ángel rojo, pues, siendo responsable de prisiones durante ciertos periodos en la Guerra Civil, puso fin a los paseos, salvando vidas de enemigos/as de su causa. Que el movimiento anarquista ha sido y es un movimiento antisistema no lo vamos a negar, somos conscientes y apostamos por ello. La filosofía del anarquismo o del movimiento libertario es una filosofía de emancipación, libertad y equidad, pero también de paz basada en la justicia social. Sí, nos oponemos al actual sistema que muchos/as vanaglorian y pretenden hacernos creer que sólo podemos optar entre éste y el caos. Miremos la prensa y la tv, no son los y las anarquistas o los y las antisistema quienes están provocando el calentamiento global y el desastre ecológico, el hambre y el subdesarrollo, la explotación y la miseria, las guerras imperialistas provocadas con fines económicos que tanta podredumbre y personas refugiadas abandonadas a su suerte conllevan, la precariedad, el machismo, la corrupción y el saqueo social en el cual están participando muy buena parte de los políticos que defienden este orden social, esos políticos/as y sus acólitos/as que lanzan sus diatribas contra el anarquismo y las posiciones denominadas antisistema y anticapitalistas. Qué fácil es juzgar, qué atrevida es la ignorancia de algunos/as o muchos/as, aún disfrazada de intelectualidad. Sería bueno para estas personas que disfrutaran de la lectura histórica antes de ponerse a escribir y analizaran más concienzudamente los períodos históricos a los que se refieren. La Guerra Civil estuvo llena de barbaridades por parte de ambos bandos, negarlo de manera partidista sería una actitud inmoral. La CNT, el movimiento libertario, la FAI, Mujeres libres o las juventudes libertarias cometieron atropellos pero sufrieron atropellos mayores por parte del fascismo y, en muchas ocasiones, por desgracia, por acompañantes de viaje. La España de aquella época no es la misma que la de hoy, aunque parece que llevamos el camino de volver a ella. En aquel periodo la represión contra el movimiento obrero era bestial y no había medias tintas, la situación y la vivencia de las clases populares eran indignas e injustas. El país, al igual que hoy, era de las oligarquías tanto políticas, económicas, militares y eclesiásticas. Los y las anarquistas tomaron los senderos que pudieron y los que las circunstancias obligaron. Se les podrá juzgar, pero lucharon y luchamos por un mundo nuevo lleno de valores, de ética y carente de injusticia. Animamos a conocer este movimiento y debatir, a participar en nuestra Semana Libertaria entre los días 3 y 10 de febrero en el nuevo local de la CGT/LKN en la calle Sta. Alodia, 7 de la Rotxapea. Los temas tratados en el artículo, así como la situación de la izquierda actual reproduciendo las luchas intestinales dominadas por el personalismo, darían juego para escribir muchas páginas. Por ello, termino diciendo que el debate en lo político, llegando a consensos, abandonando las batallas por el poder en las organizaciones, construyendo el mañana para la libertad, la justicia y la paz, debiera ser el rumbo para la izquierda hoy.

El autor es miembro de CGT/LKN Nafarroa