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Una polémica de ‘Bera a Tutera’

El parlamento vuelve a fragmentar su voto para rechazar una moción que pedía adaptar al euskera la toponimia

Un reportaje de A. Irisarri - Viernes, 3 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

No es ningún disparate afirmar que buena parte de las últimas mociones más polémicas que se han debatido en el Parlamento de Navarra han tenido que ver con carteles. Dejando aparte aquellos que constituían manifiestamente un acto de vandalismo (cuando no de odio), la Cámara foral ha vivido al menos otros dos episodios de intercambio dialéctico a cuenta de las rotulaciones. En primer lugar, cuando el Gobierno de Navarra decidió incluir el euskera en los carteles de entrada a la Comunidad Foral. Y, desde ayer, cuando a propuesta del parlamentario Dabid Anaut (EH Bildu) se debatió una moción que pedía al Ejecutivo determinar los nombres oficiales en euskera de la toponimia navarra, en arreglo a la Ley del Vascuence. La moción no se aprobó, porque Geroa Bai consideró que son las entidades locales las que en última instancia deberían cambiar su toponimia y se abstuvo en la votación. Pero permitió volver a ver un Parlamento no ya partido en dos por un tema, a priori, menor.

Hasta tres posturas sostuvieron los partidos. Porque entre la tesis del cuatripartito, tendente al equiparamiento lingüístico en la toponimia, y la del PPN, abonada a la creencia de que la moción formaba parte de “un nuevo intento por anexionarse al País Vasco” se coló la de UPN, que a través de su parlamentario Iñaki Iriarte puso algo de cordura dentro de la oposición en lo que es un debate más sencillo. Iriarte presentó una enmienda a través de la que solicitaba a Euskaltzaindia que, antes de acometer cualquier cambio, se asegurase de verificar el método para no acabar con la “toponimia” -que a veces se remonta hasta a épocas “medievales”- por una simple obsesión de “porne una tz en la terminación de cada palabra”. Alertó, por ejemplo, que algo así ya ha sucedido en la CAV, donde se han sustituido nombres como Villareal, Pasajes o Fuenterrabia cuyas equiparaciones en euskera “no tienen el mismo sentido”. “Hagamos un nomenclator riguroso, y no caigamos en un hipervasquismo exagerado que nos lleve a poblar de k y tz las señales de la zona no vascófona, dibujando una Navarra irreal y ahistórica”.