El comercio en el Valle de Egüés viene con premio

Kimuz, El retrogusto es mío y Debajo de un botón, ganadores del 2ª concurso de promoción

Sábado, 4 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Foto de familia con ganadores, participantes, jurado y ediles municipales.

Foto de familia con ganadores, participantes, jurado y ediles municipales. (Foto: Patxi Cascante)

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Foto de familia con ganadores, participantes, jurado y ediles municipales.

sarriguren- El segundo concurso de promoción comercial del Valle de Egüés, con una participación notablemente inferior a la primera edición, 12 establecimientos frente a 55, conoció ayer a los ganadores de sus tres categorías, que salieron de la casa consistorial bien comidos (había lunch) y con 800 euros debajo del brazo enmarcados en un cheque de cartón desproporcionado.

La iniciativa busca potenciar el comercio local por su “importante labor de cohesión social y de oferta a la ciudadanía”, explicó Joseba Orduña, uno de los representantes municipales en la cita, con presencia de concejales de Geroa Bai, UPN, Somos Eguesibar y PSN. Además, la interiorista y artista plástica Alicia Otegui, Amaya Villanueva, presidenta de la Asociación de Comerciantes del II Ensanche, y Celia Poza, de la Cámara de Comercio, ejercieron de jurado. La primera explicó los criterios en los que se habían basado para llegar a un veredicto, la segunda se refirió a la importancia de la cohesión y unión del gremio y la tercera destacó las acciones comerciales desarrolladas, algunas “muy interesantes”.

los tres ganadoresEn el sector servicios Kimuz, un espacio de coworking con perfiles variopintos y 4 de sus 12 puestos de trabajo todavía disponibles (aviso a navegantes), reeditó el triunfo del año pasado gracias al enfoque infantil de su propuesta. Dos de dos. A partir de la idea Nuestros futuritos, como explicó David Santesteban en el vídeo que acompañó a cada ganador, Kimuz involucró a los pequeños del valle para enganchar así también a los mayores y de paso al jurado del concurso.

En el sector de la hostelería el galardón se lo llevó un recién llegado a la ciudad, El retrogusto es mío. Se trata de un local a caballo entre la vinoteca y el bar que abrió sus puertas en diciembre. Nunca vienen mal 800 euros nada más aterrizar. “Supone ese punto de confianza extra para seguir adelante”, explicó Ana Murillo, encantada con la acogida que ha tenido su negocio entre los vecinos. “La gente está súper animada, se atreven a probar todo... y lo mejor es que luego vuelven”.

Por último, dentro del sector comercio ganó la tienda de lencería de Sarriguren Debajo de un botón, que cuenta “con todo lo que tiene una lencería de barrio”, detalló Blanca Berraondo en el vídeo. Añadió que, independientemente del concurso (dividió el escaparate en dos;con ropa de caseros y otra de regalo, todo muy propio de fiestas) “durante todo el año damos mucha importancia al escaparate”. El que no está todo el año es Martín, el muñeco de nieve que ha ejercido estas navidades como reclamo en la puerta del negocio. - M.B.