Por fin

“Ojo por ojo y todos ciegos”

por javier arizaleta - Sábado, 4 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

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Esta semana han celebrado en muchos colegios el Día de la Paz. Una fiesta que rememora el asesinato de Mahatma Gandhi, aquel líder espiritual y político que tanta importancia tuvo en el siglo pasado además de por su defensa de un estado indio y también porque en su defensa del nacionalismo hindú creó métodos de lucha social hasta entonces desconocidos. La huelga de hambre fue uno de ellos pero también su total rechazo a la lucha armada que fue uno de los grandes logros de su pensamiento (la ahimsa o no violencia) con el que paradójicamente combatió eficazmente la ocupación británica contra la que llegó a popularizar la desobediencia civil y fue el impulsor de la conocida Marcha de la Sal, una manifestación que recorrió el inmenso país, en contra de los impuestos que cargaban uno de los productos más populares como es la sal. Estuvo buena parte de su vida encarcelado pero finalmente vivió lo suficiente como para ver cumplido su sueño de la independencia para su país. A Gandhi no le dieron el premio Nobel por más que se lo mereciera por haberse enfrentado tanto a los ocupantes de fueran como por haberse opuesto también a tabúes de un sistema de castas. En el fondo Gandhi fue un personaje práctico y su no a la violencia se podría resumir en “ojo por ojo y todos ciegos”. Al ver las fotos de los jóvenes escolares he pensado que muchos de ellos ni siquiera vivieron los tiempos en los que aquí algunos tenían claro que los conflictos se podrían resolver con la violencia. Afortunadamente aquellos años han pasado y es posible que algo de la influencia de Gandhi también se haya posado por fin entre nosotros. Estos peques están aprendiendo que la paz es un objetivo que hay que mantener vivo toda la vida.