Salesianos: el nuevo cuento de la lechera

Por Manuel Millera - Lunes, 6 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

si don Juan Bosco levantara la cabeza, ¿qué opinaría de la actuación de sus seguidores en el solar de su propiedad en Pamplona, estando más cerca de la especulación inmobiliaria que de la promoción social del alumnado? Salesianos es uno de los temas importantes comunes a Ayuntamiento de Pamplona y Gobierno de Navarra que se aprobó a última hora por el Gobierno anterior, para que estuviera “atado y bien atado” hacia un futuro gobierno del cambio, donde se planteaba un pelotazo más de la época Aznar y las vacas gordas, como si la crisis (léase estafa) no hubiese llegado en septiembre de 2008. Y no es un debate entre arquitectos...

Una herencia envenenada como tantas otras: el Navarra Arena, los peajes a la sombra, la Ciudad del Transporte, la deuda de Osasuna, el circuito de Los Arcos, los convenios con la Clínica Universitaria, la desaparición de Can, etcétera, que, en caso de no hacerse, no tiene beneficio social, tan solo privado.

Es bien sabido que cuando una obra importante se quiere llevar adelante por encima de todo, se monta un PSIS, se quitan competencias a los ayuntamientos y se evitan problemas de gestión administrativa. El PSIS de Salesianos contempla 400 viviendas libres, por tanto, se han suprimido el 50% para VPO obligatorio que indica la ley, y plantea la construcción de nuevo colegio en Sarriguren. Se permitió una edificabilidad en un 30% superior a la que existía, para que las teóricas plusvalías diesen margen a la construcción y traslado del nuevo colegio. Si el actual presenta deficiencias constructiva por falta de mantenimiento adecuado, ¿por qué debe ser una institución pública quien asuma este gasto, si no es un colegio público, sino concertado?

Pretenden saltarse la norma para el Ensanche de Iruñea de que ningún edificio puede sobrepasar a la mayor altura de los alrededores (cinco plantas, en este caso) proponiendo torres de 17 pisos. La catedral del Torneo Boscos donde se han jugado miles de partidos de fútbol aficionado, arrasada por la presión inmobiliaria.

¿Qué pinta Nasuvinsa, sociedad pública creada para construir vivienda protegida, promoviendo 400 viviendas de lujo? Máxime cuando se produjo un cambio de uso de suelo, de dotación educativa a zona residencial. UPN y PSN firmaron el PSIS de Salesianos inicialmente el 10 de abril de 2015, y mes antes de las elecciones municipales… y el 13 de junio de 2015, Nasuvinsa lo aprobó definitivamente ¡tan solo un mes después de las elecciones! El contrato promesa de compraventa entre Zarraluqui y Salesianos se firmó el 22.05.15, la víspera de las elecciones. Legal, pero éticamente inmoral. Una promesa de compra que terminaba el 30.06.16. Acabado este plazo ambas partes quedan desvinculadas. Nasuvinsa no tiene por qué entrar en la compra.

En el mejor de los casos, parece que Nasuvinsa podría obtener unas plusvalías de 226.400 euros, con los que le alcanzaría para construir 2 ó 3 viviendas sociales. ¿Para eso todo este cuento de la lechera? Por eso es necesario que los gobiernos del cambio foral (sobre todo) y municipal anulen el proyecto y denuncien el procedimiento en las instancias oportunas.

1) Existe una dotación educativa en el centro de la ciudad que es mejor se quede ahí. El tiempo de traslado es mucho menor y no se comete el error de Maristas.

2) Un gobierno del cambio no tiene por qué ayudar a un colegio concertado, sino mejorar la enseñanza pública, y revertir los recortes anteriores.

3) La operación es de muy dudosa rentabilidad, porque las tasaciones son de la época anterior a la crisis (septiembre de 2008). En ese caso las pérdidas serán públicas. Nasuvinsa tiene un objetivo social, no especulativo.

4) Estamos en contra de que un gobierno del cambio anule la obligatoriedad de hacer un 50% de VPO.

5) Hacer torres de 17 pisos en el Ensanche abriría la veda para seguir en otras zonas. No se consiguen espacios públicos de calidad, ni otras ventajas para la ciudad.

6) Si un PSIS es antisocial, proponemos se paralice o se modifique, como el PSIS de Etxabakoitz para el TAV. No se trata de construir una manzana de viviendas como las del Ensanche, sino que se quede como está. No hacen falta más viviendas, y menos a cambio de cerrar colegios y/o institutos de FP en el centro. Aunque quizá sean las que mejor venta tengan en esta época de crisis. El PSIS de Guendulain proponía mas de 18.000 viviendas y una indemnización de 96 millones de euros en caso de no hacerse. Esperamos que ni se haga, ni se pague semejante dineral. Dormir en un cajón será su óptimo destino.

7) El concepto de “deuda odiosa o ilegítima” es precisamente éste. Que unos gobernantes tomen acuerdos contra los intereses de la ciudadanía, a sabiendas de que pueden resultar no rentables. En este caso, está admitido por Derecho internacional que sean esos gobernantes (de UPN y PSN, en este caso) los que asuman personalmente dicha deuda y sea excluida de las arcas públicas.

Además, 400 firmas en Sarriguren, cansados de no poder entrar y/o salir del barrio en las horas punta, atascados en la dichosa rotonda, han solicitado al Gobierno de Navarra que aproveche la parcela urbanizada para edificar ahí en nuevo instituto, dejando libre la otra parcela educativa sin urbanizar. Una solución con mucha lógica que evita perder el dinero de la urbanización ejecutada. Porque, no lo olvidemos, hay gastos que no estaban incluidos en las cifras del cuento Salesianos. El tráfico también es gasto público y lo pagamos entre todos y conlleva más dependencia del coche.

Don Juan Bosco piensa en su legado, ve las torres, imagina la excavadora, se rasca la mejilla, mira al cielo y frunce el ceño...

El autor es arquitecto