proceso activado por el Ayuntamiento de pamplona

1.900 propuestas para los usos del palacio Redín Cruzat, la mayoría de índole cultural

Termina la recogida de ideas del proceso participativo en marcha

La segunda fase fijará la futura gestión del edificio de la calle Mayor

Kepa García / Oskar Montero - Lunes, 6 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Integrantes del grupo motor que ha impulsado en proceso participativo.

Integrantes del grupo motor que ha impulsado en proceso participativo. (Oskar Montero)

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Integrantes del grupo motor que ha impulsado en proceso participativo.Imagen que presenta ahora el edificio por dentro.

pamplona- El proceso participativo puesto en marcha por el Ayuntamiento para definir los futuros usos del palacio Redín Cruzat, situado en la calle Mayor, ha recibido 1.900 propuestas en los distintos foros que se habilitaron para recoger las reflexiones de los ciudadanos.

A falta de un análisis y filtrado más exhaustivo de los datos recibidos, un número muy significativo de las sugerencias se inclina por dotar a este edificio de un carácter eminentemente cultural y que además pueda servir como espacio comunitario para el vecindario del Casco Viejo, una reclamación que se lleva tiempo planteando desde distintas asociaciones y colectivos.

Abundan las propuestas que piden habilitar espacios para actividades relacionadas con el cine y las artes escénicas. Salas de música, para talleres, una biblioteca, zona de juego, de esparcimiento o de lectura son otras de las sugerencias que aparecen recogidas.

espacios infantiles“Muchas de las iniciativas también reclaman espacios infantiles y juveniles para el barrio. Es una necesidad que existe, pero las ideas que hemos recibido apuntan hacia espacios intergeneracionales, para que las madres y padres puedan jugar juntos en un mismo lugar. No se trata de que sea una guardería” comento Peio Zabalza, uno de los integrantes del colectivo Plazara encargado de impulsar el proceso participativo.

Las aportaciones ciudadanas se recogieron hasta el 21 de enero a través de la página web www.plazara.net;por correo electrónico, en buzones instalados en distintos puntos del Casco Viejo y en las dinámicas de calle llevadas a cabo durante esta primera fase. A las aportaciones ciudadanas se sumará el análisis de una treintena de entrevistas en profundidad con personas y colectivos clave, junto a 8 talleres con grupos de interés.

Una vez se haga el filtrado y se agrupen las propuestas recibidas, los servicios técnicos del Ayuntamiento, pertenecientes a las áreas de Participación Ciudadana y Urbanismo, serán los encargados de aunar esas ideas para abordar conjuntamente, en varias sesiones de trabajo posteriores con los participantes, el proyecto arquitectónico para la adaptación del palacio a sus nuevos usos y necesidades.

En la segunda fase, cuyo inicio se plantea para primavera, se debatirá y consensuará el modelo de gestión, la filosofía y los aspectos organizativos del espacio. Finalmente, la tercera fase, prevista para el inicio del próximo curso, se centrará en el desarrollo y puesta en marcha del nuevo centro comunitario.

cuatro plantasQue el palacio disponga de una superficie útil de 1.261,65 metros cuadrados, distribuidos en cuatro plantas, va a permitir una gran diversificación de los usos que podrá acoger, tal y como planteó de inicio el área de Participación Ciudadana.

“No podemos saber ahora cómo serán los usos concretos. Está claro que la estructura del edificio condicionará algunas de las sugerencias, pero serán cuestiones que deberán determinar los técnicos”, indicó Zabalza.

El edificio del palacio dispone de muros de carga paralelos entre sí y perpendiculares a la calle Mayor, existiendo dos muros centrales además de los dos medianeros. Estos muros dividen el espacio en tres crujías: la central con una anchura de unos 8 metros y las dos laterales de 4 y 5 metros respectivamente, siendo el lateral derecho el más amplio de los dos.

De la crujía central arranca una escalera iluminada por un amplio lucernario, desde la que se accede a la planta primera. En la crujía derecha existe un ascensor y otras dos escaleras: una con acceso a todas las plantas y la otra únicamente con acceso a planta primera.

Los principios básicos que han inspirado el proceso han sido los de funcionalidad, propiciando que su uso sea práctico y se ajuste a las necesidades de la ciudadanía;polivalencia, de tal forma que sus espacios puedan albergan una gran variedad de usos diferentes;accesibilidad, garantizando la eliminación de barreras arquitectónicas para que el edificio pueda ser utilizado por toda la ciudadanía;y sostenibilidad, promoviendo un edificio que tenga una huella ecológica mínima mediante sistemas que ayuden a reducir el consumo de recursos tales como energía, agua, etc., y a su vez minimicen las emisiones de gases contaminantes al entorno.

para el barrio y la ciudadA los integrantes de Plazara les ha correspondido la tarea de impulsar el proceso participativo y serán ellos los encargados del seguimiento de la ejecución de los acuerdos adoptados. Entre medio habrá que determinar la forma de gestión ciudadana del edificio y la doble variante que mantendrá como proyecto de ciudad o de barrio.

“Aunque se trata de un equipamiento municipal ubicado en el Casco Viejo, no se puede pasar por alto que también tiene una dimensión de ciudad. Habrá que compaginar los dos conceptos y las propuestas así lo entienden”, manifestó el integrante del grupo motor.

Cuando esté definido, Pamplona dispondrá de un espacio municipal de primera magnitud en pleno centro y que permanecía sin uso desde 2009, cuando salió de allí la escuela municipal de música.

los apuntes

Sin uso desde 2009. El palacio es del siglo XVII y perteneció a la familia de los Redín y Cruzat. En 1983 fue adquirido por el Ayuntamiento en situación de ruina y posteriormente fue rehabilitado para albergar la Escuela Municipal de Música Joaquín Maya hasta que se trasladó en 2009 a la calle Padre Moret. Desde entonces no ha tenido ningún uso.

Obras en 2016. En verano se realizaron una serie de obras en fachadas y cubiertas, y en la sustitución o refuerzo de los cinco lucernarios del edificio.

Mejoras pendientes. Está prevista una segunda fase de remodelación de los espacios interiores con criterios de accesibilidad, alumbrado, ventilación y la adaptación de los aseos del edificio a la actual normativa.