Lantxurda

El resurgir de la izquierda

Por Rafa. Martín - Martes, 7 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

la izquierda anda buscando desesperadamente su sitio en una Europa convulsa por el brexity el ascenso de la ultraderecha como alternativa real de poder (eso sí, camuflada en el genérico término de populismo, que igual sirve para unos que para otros). La socialdemocracia, garante de las libertades y de los derechos sociales en el Viejo Continente en la segunda mitad del pasado siglo, se ha consumido en sus propias contradicciones, sin evolucionar ni dar respuesta a los nuevos problemas reales de la ciudadanía. Y muchas veces en connivencia, por acción u omisión, con una derecha a menudo más preocupada por las grandes cifras macroeconómicas que por dar solución a las carencias diarias de las personas. Ken Loach, uno de los directores más importantes del cine social y realista, ha dado este fin de semana su receta: “Necesitamos líderes que confíen en la fuerza de la clase obrera’’. Aunque un poco trasnochada -porque la sociedad de clases que el siglo pasado encumbró al socialismo democrático al poder ya está desfasada y superada-, el cineasta apuesta por el viraje hacia la izquierda de la izquierda en lugar de las posiciones más conservadoras que pueden llevar a los principales partidos socialistas de Europa a ser testimoniales. El descalabro en Grecia, España, Francia, Alemania, Italia... amenaza con no tener fin. En Reino Unido Jeremy Corbyn ha marcado el camino que debe seguir la izquierda: romper con la resignación del pragmatismo, leyendo la cartilla al aparato del partido y abanderando la reivindicación de las nuevas exigencias sociales. El candidato socialista a las presidenciales francesas, Benoît Hamon, apunta en la misma dirección y se marca el objetivo de “volver a ser una izquierda de combate” para llegar al Elíseo. En España el único resquicio de cambio lo representa Pedro Sánchez, con el retorno a los orígenes de compromiso, la lucha por los más desfavorecidos y devolver el poder a la militancia, cada vez más decepcionada con los aparatos. Con un partido recargado ideológicamente en la línea del discurso y la estrategia de Podemos, que tanto éxito ha cosechado. Eso o convertirse en un báculo de la derecha como paso previo a ser un partido residual.

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