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Sólo UPN y PPN se oponen a que las víctimas de la violencia ultra y policial sean homenajeadas

Ambas formaciones rechazan un acto que el Gobierno está obligado por ley a celebrar
Se reconocerá a fallecidos como Mikel Zabalza, Germán Rodríguez, Ángel Berrueta, Gladys del Estal y José Luis Cano

Andoni Irisarri - Martes, 7 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

Asistentes al homenaje del año pasado en recuerdo de Germán Rodríguez, muerto por disparos de la Policía en Sanfermines de 1978.

Asistentes al homenaje del año pasado en recuerdo de Germán Rodríguez, muerto por disparos de la Policía en Sanfermines de 1978. (Foto: Oskar Montero)

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Asistentes al homenaje del año pasado en recuerdo de Germán Rodríguez, muerto por disparos de la Policía en Sanfermines de 1978.

pamplona- El homenaje que el Gobierno de Navarra va a celebrar el próximo día 18 en memoria de las víctimas de la violencia ultra y policial ha obligado a los partidos políticos, dos años después de que se aprobase la ley foral al respecto, a volver a posicionarse. Y los planteamientos, pese al paso del tiempo, no han perdido un ápice de vigencia. Mientras que el cuatripartito y el PSN ven con satisfacción que el Ejecutivo pueda cumplir con uno de los artículos que escaparon al veto que el Tribunal Constitucional impuso sobre la norma en diciembre de 2015, UPN y PPN mostraron ayer su oposición frontal a celebrar un homenaje que consideran “improcedente”, “injusto” y “ofensivo” para las víctimas de ETA, aunque esté previsto en una Ley foral aprobada por la Cámara.

Así quedó acreditado ayer en una declaración impulsada por los regionalistas. En dicha iniciativa, UPN tildaba de “improcedente” e “indignante” que el Ejecutivo de Barkos vaya a llevar a cabo un homenaje “que no concreta a quiénes se va a honrar”. La inconcreción, sin embargo, obedece al veto que sigue manteniendo el Tribunal Constitucional en parte de la norma desde diciembre de 2015, cuando el Gobierno en funciones de Rajoy consideró que la norma foral podía tener visos de inconstitucionalidad. Concretamente, el artículo tercero de la norma estipula la confección por parte de una comisión externa -formada por nueve miembros- de un directorio de víctimas de violencia ultra desde el año 1950, algo que todavía no ha podido hacer el Gobierno foral debido al veto. Sin embargo, en dicha lista sí que estarían víctimas reconocidas, como Mikel Arregi, Mikel Zabalza, Ángel Berrueta, Gladys del Estal, José Luis Cano o Germán Rodríguez, fallecidos todos ellos entre 1977 y 1985 por excesos cometidos por distintos cuerpos policiales.

La iniciativa regionalista fue rechazada con los votos en contra del cuatripartito, pero el episodio permite una lectura más profunda del desarrollo de una ley que encontró las exacerbadas críticas de la derecha desde que el Parlamento la aprobase en abril de 2015. Entonces, los votos de I-E (impulsores de la ley), PSN, Bildu, Aralar y Geroa Bai sirvieron para sacar adelante una ley (la 16/2015), que terminó recurrida en diciembre de aquel año por el Constitucional. A petición del actual Gobierno, algunos apartados, entre los que estaba la celebración de un homenaje que incluyese una “declaración de reparación de las víctimas de la violencia policial”, fue permitido. Y ahora que el Ejecutivo ha decidido cumplir con la ley, ha quedado al descubierto la estrategia de regionalistas y populares, en difícil equilibrio con el obligatorio cumplimiento de las leyes y el respeto, por igual, a todas las víctimas de violencia ilegítima.

El ejemplo más palmario del doble rasero quedó evidenciado en las palabras de Ana Beltrán (PPN), quien consideró que “las víctimas de ETA deben tener preponderancia sobre el resto” y anunció que su sigla no acudirá al acto del día 18. “Al menos, yo no”.

“víctimas de violencia injusta”Pero si en algo insistieron los representantes del cuatripartito fue en cuestionar que el acto tenga nada que pueda confrontar víctimas, algo que Adolfo Araiz (EH Bildu) achacó a “pose política”. Al contrario de lo mantenido por los regionalistas, Koldo Martínez (Geroa Bai) recordó que “todas las víctimas, independientemente del victimario, merecen cercanía y solidaridad”. En la línea de negar cualquier tipo de confrontación, Laura Pérez (Podemos) reprochó a UPN y PPN que les pueda resultar escandaloso “un homenaje que pretende honrar públicamente la memoria de quien pagó la democracia con la vida”. Porque, como apuntó José Miguel Nuin (I-E), “ni Mikel Zabalza, Germán Rodríguez o Mikel Arregi eran terroristas, sino víctimas de una violencia injusta que les costó la vida. Y tienen derecho a la memoria, la justicia y la reparación”, concluyó.