pamplona | una normativa aprobada por upn

Acuerdo inminente para solucionar las lagunas de la ordenanza sobre barriles

El Ayuntamiento encarga un informe para aclarar el horario de la carga y descarga y que sea compatible con la actividad hostelera

K.García/ M.Salvo - Javier Bergasa - Martes, 7 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

La campaña de ‘Se Vende’ puesta por algunos bares ya se retiró ayer por la tarde.

La campaña de ‘Se Vende’ puesta por algunos bares ya se retiró ayer por la tarde. (Javier Bergasa)

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La campaña de ‘Se Vende’ puesta por algunos bares ya se retiró ayer por la tarde.Un hostelero de la travesía de Espoz y Mina, retirando ayer las mesas de la terraza.

Pamplona- Los propietarios de medio centenar de bares del Casco Viejo reunidos ayer en los locales de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Navarra (AEHN) acordaron la retirada de los carteles que estos días habían colocado en protesta por las multas recibidas y mantener el cumplimiento de la ordenanza, que obliga a quitar de la calle las mesas y barriles entre las 14 y las 16 horas por tratarse de un horario reservado para carga y descarga.

Las dos medidas tratan de conservar el buen clima que ha presidido las negociaciones que el sector y el Ayuntamiento llevan manteniendo desde que hace tres semanas comenzaron a tramitarse denuncias a algunos de los bares que mantenían su mobiliario en la calle.

No es el primer gesto de buena voluntad por parte de los hosteleros, que la semana pasada acordaron retirar su mobiliario mientras las negociaciones estaban en curso, si bien la colocación este fin de semana de llamativos carteles en las fachadas con la leyenda se vende y una alusión al Ayuntamiento evidenció que la solución, aunque cercana, no se ha logrado.

Durante la reunión de los propietarios de los bares de ayer por la tarde se puso de manifiesto el interés de ambas partes en solucionar un asunto que ha generado inquietud entre los hosteleros por la repercusión que pueda tener en algunos negocios la retirada de los barriles y mesas en un horario de gran actividad comercial.

También desde el Ayuntamiento están trabajando intensamente en el asunto ante la obligación de hacer cumplir la ordenanza, que contempla denuncias a los infractores aunque hasta ahora no se había cumplido, y la realidad que marcan los hábitos de consumo de los clientes.

Con el objeto de ayudar al acuerdo, el Ayuntamiento se encuentra a la espera de recibir un informe jurídico que aclare algunas cuestiones que no quedan claras del redactado de la actual normativa, que fue aprobada en 2012. La principal es que se determine con exactitud en qué calles o zonas se mantendrá la prohibición de no colocar los barriles y mesas de dos a cuatro de la tarde, ya que en el texto vigente solo se establece la limitación en las calles o zonas peatonales.

El concejal delegado de Seguridad Ciudadana Aritz Romeo, aseguró que los técnicos tendrán preparada un informe esta semana y que al tratarse de un asunto con muchas aristas que deben ser atendidas obliga a hacerlo bien. “Igual la solución no es tan difícil como parecía, pero hay que tener en cuenta todo y analizar los cambios que se pueden aplicar efectos en los comercios del Casco Viejo, en los repartidores, transportistas o en los horarios de los colegios, por ejemplo”.

Si prospera una salida en esta dirección, no haría falta acometer una reforma del horario de la ordenanza como se barajó en un principio. La fórmula, con la que en principio el sector hostelero estaba de acuerdo, planteaba prolongar hasta las 15.30 horas el permiso para los barriles y mesas y dejar las calles libres hasta las 17 horas.

ACLARAR LA ORDENANZA “En lo que el Ayuntamiento ha insistido, y con lo que nosotros estamos de acuerdo, es que la ordenanza hay que cumplirla. No se podía seguir así con una normativa que dejaba esos huecos sin aclarar. No era bueno para nadie. Creemos que habrá acuerdo”, comentó Juan Carlos Oroz, propietario del Chez Belagua, uno de los locales con más denuncias de las semanas pasadas.

Hay que recordar que ya desde septiembre de 2015 los agentes de Policía Municipal comenzaron a remitir requerimientos a los hosteleros para que se acogieran a la normativa y al horario que esta establecía para la carga y descarga. El nuevo Equip de Gobierno municipal se encontró entonces con una Ordenanza de Terrazas aprobada en la anterior legislatura, y que UPN no había llevado a cabo, mientras que había vecinos que comenzaban a quejarse por su incumplimiento.

Ayer, el representante de la Asociación de Hostelería de Navarra, Nacho Calvo, en nombre también de la Asociación de Comercio, Hostelería y Servicios del Casco Viejo, y de ANAPEH, recordó a este periódico que los hosteleros han venido manteniendo hasta tres reuniones con el Ayuntamiento para solucionar el problema. Calvo quiso aclarar que “desde el principio, como asociación de hostelería estamos agradecidos al interés conciliador del alcalde y los concejales, ya que están por el acuerdo”, dijo. Respecto a los vecinos del Casco Viejo, también recordó que “desde las asociaciones tampoco nos han transmitido que haya problemas y están por una convivencia tranquila”, aunque sí ha podido haber vecinos que a título particular se han quejado al Ayuntamiento, “pero no se nos puede hacer culpables a la hostelería de todo”, dijo.

En este sentido, Nacho Calvo recordó que la ordenanza fue aprobada hace 5 años, y “no se han generado problemas, por lo que queremos seguir con esta dinámica”, indicó. Como ya han venido manifestando los hosteleros, el hecho de tener que retirar sus barriles o mesas altas de la calle de 14.00 a 16.00 horas repercute en su negocio, ya que a esa hora, sobre todo con buen tiempo, “las tenemos llenas con el vermú y las comidas”. Pero, además, la norma les obliga a retirar los elementos de la vía pública, “y a meterlos en los bares si no tenemos almacén. Muchas veces es imposible, porque los tenemos llenos de gente”.

La descarga, de mañana Según señaló Calvo, además, han mantenido encuentros con los repartidores y con ANET, que aglutina a las empresas de transportes, y “se nos ha asegurado que no hay problemas de convivencia”, y “no había causa de batalla”. Sin embargo, reconoció que la Ordenanza está ahí, que es “interpretable”, y avanzó que “ambas partes estamos más cerca del acuerdo”. En lo que a la campaña de carteles se refiere, señaló que “no es nuestra, de la asociación, y hemos recomendado que cada hostelero haga lo que estime conveniente”.