Martillazos en Génova, barridos en Egüés

En la sede del PP rompieron el ordenador de Luis bárcenas, el de carolina Potau salió mejor parado

Un reportaje de Kepa García - Miércoles, 8 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

En la sede de la calle Génova el método empleado fue el del martillazo. Son gente poco dada a las contemplaciones. Un buen golpe directo al ordenador y se acabaron los problemas, no fuera a resultar que saliera de ahí esa dichosa caja B a la que suele hacer referencia Luis Bárcenas cada vez que visita el juzgado;y lo hace muy a menudo para su desgracia y la de los dirigentes del PP. Hay que reconocer que no fue un buen final para el ordenador del exgerente, pero al menos supo mantenerse calladito hasta el final de su existencia.

Mejor le fue al ordenador que usaba Carolina Potau en la empresa pública Andacelay. Con él nadie se lió a martillazos. Fue un procedimiento algo más sutil. Un buen borrado de memoria y a otra cosa. Pero parece que el asunto no se hizo del todo bien, porque en su interior aparecieron datos que por lo visto no tenían que estar ahí y que constituyeron el fundamento sobre el que basó una denuncia que sigue en curso, con nueve personas imputadas, entre ellas Carolina Potau, la que ahora denuncia vulneración de su intimidad.

Es de suponer que hizo un uso correcto del mismo, porque la obligación de todo cargo electo es tratar con ética el dinero y los bienes públicos. Siempre, no a veces.