‘Nada que perder’ destapa las cloacas de una sociedad en crisis de valores

Cuarta Pared regresa esta tarde al Teatro Gayarre con un montaje estructurado en ocho interrogatorios en los que están representados todos los estratos sociales

Ana Oliveira Lizarribar D. Martínez López/D. Pozo - Jueves, 9 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Junto a estas líneas, escenas de tres de los ocho interrogatorios en los que se estructura la obra de la compañía Cuarta Pared.

Junto a estas líneas, escenas de tres de los ocho interrogatorios en los que se estructura la obra de la compañía Cuarta Pared.

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Junto a estas líneas, escenas de tres de los ocho interrogatorios en los que se estructura la obra de la compañía Cuarta Pared.

pamplona- La compañía Cuarta Pared volverá a visitar el Gayarre esta tarde, a las 20.00 horas, para poner en escena su propuesta más reciente, Nada que perder, un espectáculo que combina el teatro social con el género negro para explorar las cloacas de una sociedad que no solo está en decadencia económica, sino sobre todo ética.

Como es habitual en esta compañía, la obra está escrita de manera colectiva por los hermanos Bazo, Juanma Romero y Javier G. Yagüe, que también ejerce de director. Los tres intérpretes -Marina Herranz, Javier Pérez-Acebrón y Pedro Ángel Roca- encarnan a nueve personajes cada uno en los ocho interrogatorios y un epílogo en los que se estructura esta historia. Y no solo son interrogatorios policiales. De hecho, en el primero, un profesor de Filosofía habla con su hijo, detenido por quemar un contenedor durante una huelga de basuras. Y también hay conversaciones entre abogados y empresarios, entre psiquiatras y pacientes, entre jefes y empleados, entre policías y sospechosos... Aparecen todos los estratos sociales. Al principio, cada encuentro parece independiente de los demás, pero, poco a poco, el público irá tejiendo hilos entre unos y otros, descubriendo que es muy peligroso llevar a alguien hasta el extremo en el que no tiene nada que perder. “Estábamos preparando otro espectáculo cuando comenzó la crisis, pero lo desechamos, pensamos que no podíamos obviar todo lo que estaba sucediendo a nuestro alrededor”, explica Yagüe, que aclara que en ningún caso se trataba de hacer teatro documental. Los autores leyeron en un periódico una carta al director “en la que un profesor de Filosofía hablaba de la dificultad de enseñar a sus alumnos cuando los valores se habían dejado de lado y el enriquecimiento y la corrupción estaban a la orden del día”. Ese lamento “nos hizo pensar en que, en efecto, más allá de una crisis económica había una crisis de valores en la que el todo vale ha provocado lo que está sucediendo”, insiste el director de escena, que cuenta que en Cuarta Pared todo se hace en modo participativo. “En medio del proceso, trabajamos una serie de improvisaciones con el material que ya había para que los actores también aportaran sus ideas”.

ojos que ven, corazón que sienteNada que perder es, en definitiva, “una obra sobre en qué medida uno vive mejor quedándose al margen de las cosas cuando no le tocan o sobre si hay que implicarse para que las cosas cambien”. Porque las quejas en la barra de bar o, más actualmente, a través de 149 caracteres no sirven para mucho. “Nosotros planteamos que, aunque duela, es necesario saber para poder transformar las cosas”. En ese sentido, la obra plantea muchas preguntas, envueltas, por una parte, en un tono de serie negra, de manera que uno pregunta y otro elude responder, “y ahí se da el conflicto básico teatral”. Además, las preguntas “están en la base de toda reflexión y conocimiento”. Y no solo los personajes, diferentes en cada interrogatorio, reciben esas cuestiones, sino también los espectadores. “Nos gusta un teatro en el que los actores se vinculan directamente con el público, y, en este caso, en todas las escenas hay un tercer personaje que le habla y le lanza preguntas”, aunque no se espera ninguna respuesta, más bien una reflexión posterior a la función. “Los actores, que son fantásticos, miran y ven las caras de la gente todo el tiempo, y saben cuándo pasa por momentos de incertidumbre, de compasión, de risa...”, indica Yagüe.

Cada escena tiene personajes diferentes, “lo que nos ha permitido reflejar diferentes capas de la sociedad y bucear en lo que hay por debajo de realidades que en un principio parecen muy claras y manifiestas”, señala Yagüe, que incide en que, lejos de querer documentar un momento como el actual -“eso ya lo hacen los medios todos los días”- Cuarta Pared pretende “trabajar sobre una idea de teatro social, pero sin hacer naturalismo”. “La parte poética del teatro está en todos nuestros montajes, queremos contar la realidad atravesada por propuestas artísticas”. En el caso de Nada que perder, cada escena arranca con intriga y el espectador tiene que ir componiendo todo lo que ve hasta que todas las líneas comienzan a cruzarse y la historia se resuelve.

la obra

Título. Nada que perder.

Compañía. Cuarta Pared.

Dramaturgia. QY Bazo, Juanma Romero y Javier G. Yagüe.

Dirección. Javier G. Yagüe.

Reparto. Marina Herranz, Javier Pérez-Acebrón y Pedro Ángel Roca.

Sinopsis. Un profesor de Filosofía intenta hablar con su hijo, detenido por quemar un contenedor durante una huelga de basuras. El espectador entrevé ya el tema principal de la obra, que es la basura moral de los que permitieron que la tormenta nos llevara a un lugar donde ya no tememos nada porque ya no tenemos nada que perder.

Función. Hoy, a las 20.00 horas.