la carta del día

Amigas y amigos todos

Por Mikel Santos ‘Belatz’ - Jueves, 9 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

hoy jueves a las 10 de la mañana la empresa Kukuxumusu nos sienta en el banquillo de los juzgados de Pamplona-Iruña a 5 dibujantes: los 5 dibujantes que decidimos hace un año embarcarnos en otra aventura creativa con Mikel Urmeneta y a la que bautizamos como Katuki Saguyaki.

Durante muchos años, los dibujantes que ahora estamos en Katuki Saguyaki, hemos nutrido de cientos y cientos de dibujos a la empresa Kukuxumusu, dibujos y diseños que han servido para que, a lo largo de esos años, y gracias a su comercialización, pudieran dar trabajo a muchas personas que ocuparon diversos puestos: maquetadores, informáticos, contables, redes sociales, administración, almacén, distribución, tiendas, etcétera. Todos esos dibujos fueron creados por nosotros, los creadores, los dibujantes, la materia prima. Esos dibujos han seguido mil estilos, mil evoluciones, mil interrelaciones entre unos y otros. Esos dibujos no salían de la nada. Esos dibujos salían de nuestras cabezas, de nuestra imaginación y luego la mano se encargaba de plasmarlos en un papel. Esos dibujos eran únicos y originales y cada autor le daba su impronta. Esos dibujos, y hablamos de miles, pasaban todos, absolutamente todos, por los ojos de Mikel Urmeneta. Mikel Urmeneta es uno de los fundadores de Kukuxumusu. Y casualmente Mikel Urmeneta creó, desde su sorprendente y enrevesada imaginación, muchos personajes que hoy parecen estar en un limbo esperando una surrealista y absurda prueba de paternidad, o mejor dicho, de custodia paterna. Esos dibujos están registrados a nuestro nombre, el de los autores, en el registro de la ley de propiedad intelectual y tan solo cedimos los derechos de explotación sobre ellos a la empresa Kukuxumusu. Y pueden seguir haciendo, y de hecho lo hacen, uso de ellos. Lo que nunca hemos hecho es ceder los personajes ni nuestros estilos, ya que estos últimos legalmente no se pueden ceder. No se puede robar personajes amparándose en la transformación de un dibujo y no se puede transformar un dibujo sin romper la integridad de la obra. También cabe apuntar, y no voy a citar casos concretos, que hemos realizado muchísimos dibujos de manera altruista para diferentes causas sociales. Solo queda ahora comprender claramente una cosa. Los autores de esos miles de dibujos ya no están trabajando para esa empresa. Punto. Esos autores se llevan con ellos su arte, imaginación y creatividad a otra parte. No nos la pueden arrebatar y nadie nos puede acusar de plagiarnos a nosotros mismos. Deseo a todos los amigos que dejé en Kukuxumusu que sigan haciendo sus labores felizmente en sus puestos de trabajo respetando el legado precioso que hemos dejado ahí en forma de dibujos. Y espero que ellos también nos deseen a nosotros la misma felicidad trabajando en lo que sabemos hacer: dibujar y seguir creando como toda la vida lo hemos hecho.

El hecho de verme, particularmente, en esta situación, me ha creado muchos quebraderos de cabeza, malos ratos, insomnio y un buen par de ojeras.

Queridos compañeros, Mikel Urmeneta, Txema Sanz, Asisko y Marko: nos une la amistad, el compañerismo y la adicción al grafito

Nunca creí que alguien que disfruta y saca provecho de ese legado artístico que hemos dejado nos sentara a mí y a mis compañeros en un banquillo por haber usado nuestra arma más valiosa: un simple lápiz que tan solo, y ya es mucho, ha servido y servirá para crear todo aquello que salga de nuestras cabezas y acabe adornando y vistiendo al mundo de dibujos que están deseando nacer y alimentar el mundo artístico.

Queridos compañeros, Mikel Urmeneta, Txema Sanz, Asisko y Marko: nos une la amistad, el compañerismo y la adicción al grafito. Viva el humor, la creatividad y la pasión con la que se deben hacer las cosas.

Mila esker!

Lo que nunca hemos hecho es ceder los personajes ni nuestros estilos, ya que estos últimos legalmente

no se pueden ceder