De frente

Mayordomo

Por Félix Monreal - Jueves, 9 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

Ya ha dicho el PSOE que Rajoy se ha ofrecido a Trump como su mayordomo. De esa supuesta conversación telefónica, y digo supuesta porque si hay mucho imitador que abusa de las llamadas chuscas en programas de radio, quien nos asegura que al otro lado, en Washington, no había un suplantador mientras que el auténtico, el mandamás de la Casa Blanca, andaba enredado escribiendo tuits...;de esta conferencia trasatlántica ha quedado, decía, esa imagen de “aquí estoy para lo que mande: en Europa o en Latinoamérica, le puedo prestar un excelente servicio señor Trump...”. También por fantasear, imagino que la charla habría concluido en términos como “puede retirarse Mariano, ya le llamaré cuando necesite algo”.

El mayordomo, personaje de novelas de intriga y secundario para películas de todo género, ha sido en Navarra un tipo asociado a la fiesta;fundamentalmente, se encargaba de contratar a los músicos, de buscarles alojamiento, de acompañarles y, además, organizar los actos festivos. Así que por ahí tampoco andaban descaminados los socialistas si querían describir al sujeto que monta el festejo para disfrute de otros (algo en lo que también ellos han colaborado por estas latitudes...).

Hay, por otra parte, un tópico literario sin ningún fundamento escrito: el asesino es el mayordomo. Una frase de éxito, más que un hecho constatable en las novelas. Y menos todavía en la crónica negra de los periódicos. Las familias de posibles, las que pueden permitirse asistentes domésticos, tienen al sospechoso sentado a la mesa. ¿Quién fue acusado del crimen de los marqueses de Urquijo? ¿A quién ha detenido la Policía para interrogar por el asesinato de la viuda del expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo? En ambos casos, a un yerno de las víctimas. Dicho esto, no creo que Trump mire con recelo al mayordomo del que habla el PSOE;a quien no debe perder de vista es a Jared Kushner, su asesor principal... y marido de su hija. Por Rajoy, que no tema: le pone la música y le monta la fiesta.