para atender a los vecinos

Pamplona implanta un plan piloto de policía al servicio público en San Jorge, San Juan y Etxabakoitz

Servirá de enlace entre vecinos, asociaciones, colectivos y concejalías en lo relacionado con la convivencia y seguridad

EP - Jueves, 9 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 13:00h

Pamplona implanta un plan piloto con tres grupos de Policía Comunitaria en San Jorge, San Juan y Etxabakoitz.

Pamplona implanta un plan piloto con tres grupos de Policía Comunitaria en San Jorge, San Juan y Etxabakoitz. (CEDIDA)

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Pamplona implanta un plan piloto con tres grupos de Policía Comunitaria en San Jorge, San Juan y Etxabakoitz.

PAMPLONA. El Ayuntamiento de Pamplona ha puesto en marcha en los barrios de San Jorge, San Juan y Etxabakoitz un proyecto piloto de Policía Comunitaria, que servirá de enlace entre los vecinos, las asociaciones y los colectivos de cada barrio, la Policía Municipal y las diferentes concejalías específicas de cada uno de esos barrios.

Su finalidad será dar soluciones a los problemas que surjan o que se den a conocer en esos barrios, desde la perspectiva de la corresponsabilidad con herramientas como la mediación policial.

En esencia, se trata de dedicar a un agente de la Policía Municipal a un determinado barrio, en constante correlación con el vecindario y haciendo de enlace con el Ayuntamiento en todo lo relacionado con la convivencia y seguridad.

De esta forma, "se convierte en una policía de proximidad, cercanía y servicio público, ejes del nuevo modelo que se quiere implantar para el cuerpo local", según ha explicado el Ayuntamiento.

Por el momento, este plan piloto de Policía Comunitaria se implanta en tres barrios, con intención de ir ampliando al resto de la ciudad.

El concejal delegado de Seguridad Ciudadana y Convivencia, Aritz Romeo, y el director del área, Xabier Ibáñez, han presentado este jueves las fases de ese plan piloto y el concepto de Policía Comunitaria, uno de los ejes de la apuesta por un modelo de policía que se acomode, por una parte, a las necesidades y a la realidad de la ciudad y, por otra, a las demandas de los vecinos y vecinas de cada barrio.

En concreto, el grupo de Policía Comunitaria se encargará, de transmitir todas aquellas necesidades e inquietudes de vecinos y vecinas, tejido asociativo de cada barrio, centros de enseñanza, establecimientos hosteleros, farmacias, comerciantes, centros de salud, civivox o bibliotecas, entre otros.

La Policía Comunitaria es un grupo de nueva creación, que se incardina en el área de Proximidad y Prevención, responsable de garantizar la seguridad ciudadana, una de las cuatro en las que se estructura la nueva organización de la Policía Municipal.

Las otras tres áreas son Planificación y Coordinación, para gestionar lo relativo a recursos humanos y comunicaciones internas y externas;Mediación e Instrucción, para la recogida de denuncias y su posterior investigación, así como la protección y atención social;y el área de Seguridad Vial, responsable de la gestión del tráfico y la atención e investigación de siniestros. Orgánicamente, la Policía Comunitaria tiene una dependencia directa del comisario responsable de esa área.

IMPLANTACIÓN EN DOS FASES

Inicialmente, se ha comenzado la implantación en tres barrios de la ciudad, San Jorge, San Juan y Etxabakoitz, asignando un policía a cada zona, con el fin de sentar las bases del funcionamiento de los grupos.

En esta primera fase, se llevará a cabo la elaboración de protocolos de actuación, se establecerán los nexos de unión con el tejido asociativo del barrio, se determinarán las metodologías de trabajo y se habilitarán cauces para la mediación entre particulares.

Los agentes de los grupos de Policía Comunitaria serán los encargados de recopilar los problemas detectadas por los propios vecinos y el tejido asociativo y de darlas a conocer en Policía Municipal para una gestión estratégica de las políticas de seguridad que se deben implementar y de los servicios concretos que haya que desarrollar. A ello hay que sumar la mediación policial y la gestión policial de la diversidad como herramientas de trabajo.

En una segunda fase de la implantación de la Policía Comunitaria se tiene previsto que cada concejalía de barrio tenga asignado un policía de enlace para plantear directamente los problemas comentados por los diferentes agentes en cada barrio y estudiar las consiguientes respuestas o soluciones. El Ayuntamiento de Pamplona y la Policía Municipal han habilitado el teléfono 948 420 600 para resolver las dudas que puedan surgir en la ciudadanía y en el tejido asociativo de los barrios sobre el concepto y funcionamiento del grupo de Policía Comunitaria.

El pasado mes de enero se presentó la propuesta de Plan Director de la Policía Municipal de Pamplona 2017-2021, con un nuevo modelo basado en la proximidad, el servicio público y la cercanía a los ciudadanos. Se quiere, además, un cuerpo policial local que esté en continua interrelación e interactuación con el tejido asociativo de la ciudad y que sea conocedor de las problemáticas que tiene cada uno de los barrios.

Se apuesta por una política de seguridad basada en la confianza con la ciudadanía, en la participación vecinal y en el diálogo e interlocución con los agentes sociales de cada zona. En el nuevo modelo, cobra especial relevancia el concepto de corresponsabilidad, con mecanismo y metodologías que implican una gestión de la seguridad pública desde la prevención y una gestión democrática y participada de los problemas. Por ello, se pretende establecer una estructura en la que entre el 55 y el 60% de la actual plantilla de la Policía Municipal salga 'a la calle', en tareas de tráfico, proximidad o policía comunitaria.

El nuevo modelo crea, además, un equipo para la sostenibilidad con policías en bicicleta para la vigilancia de conductas incívicas y control de zonas de coexistencia;un equipo de violencia de género y gestión de la diversidad para tratar los delitos de odio y las conductas homófobas;un grupo de atención a la ciudadanía y de recursos humanos con la externalización de expedientes internos y la recepción y tratamientos de avisos, quejas y sugerencias;el reimpulso de la Oficina de Atención a las Víctimas que canaliza todos los recursos disponibles en la atención a las víctimas de delitos graves y situaciones de emergencia;o la creación de un equipo de Academia Permanente que, junto a la Escuela de Seguridad y Emergencias, colaborará en la redacción del futuro Reglamento de Formación y confeccionará el plan de formación continua para toda la plantilla.