Navarra propone al Estado que dé un préstamo a Canasa para hacer la 2ª fase del Canal de Navarra

Recuerda el préstamo de 77 millones del Gobierno foral a Canasa para evitar su quiebra
Por lo menos debe aportar 115,5 millones
Ayerdi insiste en un “diseño realista” y Tejerina, en llegar a las 21.500 hectáreas

Sagrario Zabaleta Echarte - Viernes, 10 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Navarra propone al Estado el mismo compromiso financiero que el asumido por el Gobierno foral para llevar agua a la RiberaVER VÍDEOReproducir img

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Navarra propone al Estado el mismo compromiso financiero que el asumido por el Gobierno foral para llevar agua a la RiberaReproducirEn la mesa (izda-dcha), la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina;la directora de gabinete de la ministra, Begoña Nieto;el vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi;y la consejera de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración

“Es imprescindible que los potenciales usuarios se posicionen para hacer un proyecto viable para ellos y para Canasa” - “Hay que maximizar el número de usuarios y el agua realmente suministrada para que sea sostenible el Canal”

pamplona- El vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, y la consejera de Desarrollo Rural, Isabel Elizalde, propusieron ayer al Estado que otorgue un préstamo a Canasa, la empresa pública que gestiona el Canal, para financiar la segunda fase de esta infraestructura para llevar agua a la Ribera.

Esta propuesta supondría que por lo menos el Gobierno central tendría que aportar unos 115,5 millones de euros. “Este planteamiento respetaría la proporción societaria de Canasa, en la que el Estado tiene un 60% y Navarra, un 40%, con un calendario de disposiciones y de amortizaciones coherente con este principio”, indicó el Gobierno foral en una nota.

Sin embargo, la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, parece que en un principio no estuvo muy receptiva a entrar a valorar esta propuesta de financiación.

Ayerdi e Elizalde basaron su planteamiento en la fórmula que utilizó el Ejecutivo navarro la pasada legislatura para rescatar a Canasa y poder cumplir así esta empresa pública con sus compromisos financieros. Entonces, el Gobierno navarro aprobó un préstamo de 77 millones con un calendario de aportaciones comprendido entre 2014 y 2026, de los que ya se han dado 25,5 millones.

Por eso, “para paliar la crítica situación financiera de Canasa” y para “abordar la actuación futura” de llevar agua a la Ribera, el Gobierno de Navarra pidió al “Estado que se comprometa y ajuste su compromiso financiero” como ya lo ha hecho la Administración navarra. Sin embargo, trasladaron a Tejerina que no piden que este formato se tenga que hacer de “forma inmediata”, ya que todavía “hay que avanzar en el diseño de la segunda fase”.

posiciones claras pero alejadasLa reunión mantenida ayer por la tarde en la sede del Ministerio dejó constancia de que las posiciones del Gobierno navarro y central son claras pero también alejadas. Ayerdi y Elizalde insistieron en que “el diseño de la continuidad del canal debe ser realista y debe responder a las necesidades de agua de la Ribera, tanto de uso de boca e industria como de riego;por lo que es imprescindible que los potenciales usuarios se posicionen”. Los informes elaborados por Desarrollo Rural en 2016 calcularon que la segunda fase del Canal será viable con la incorporación de entre 9.000 y 10.000 hectáreas de regadío, incluso hasta un máximo de 15.000, pero no las 21.500 iniciales. El motivo de esta disminución se basa en que la dotación de 6.400 metros cúbicos de agua de Itoiz por hectárea y año no alcanza para 21.500 hectáreas.

Por su parte, la ministra Tejerina no se movió ni un ápice de la respuesta que ofreció el 21 de diciembre en la Comisión de Agricultura a su grupo: repitió el compromiso del Estado de “completar el proyecto de ampliación del Canal y llevar el riego a las 21.500 hectáreas y mejorar el suministro de agua en la Ribera”. Así volvió a remarcar, como ya anunció en diciembre, “el objetivo de licitar este ejercicio -sin concretar cuándo- la redacción del proyecto de la segunda fase”.

Aunque ambas administraciones marcaron sus posturas distantes, también coincidieron en que la continuidad del proyecto hacia la Ribera “debe avanzar” en el marco de Canasa.

Por el momento se desconoce a cuánto ascenderá la inversión de construir una tubería soterrada, porque el Gobierno de Navarra está trabajando en la última fase del proyecto: “Ahora regantes y el resto de usuarios -boca e industria- tendrán que decidir qué alternativa escogen y en función de ello se deberá desarrollar el proyecto constructivo. Esto nos permitirá definir en el marco de trabajo de Canasa las necesidades actuales y futuras y concretar el diseño técnico de esta fase del proyecto”, destacaron desde el Ejecutivo.

Por su parte, el Ministerio manifestó en una nota “la importancia de maximizar el número de usuarios del Canal y el agua realmente suministrada para lograr la sostenibilidad del proyecto y la viabilidad económica de las explotaciones que de él se abastecen, lo que se estudiará con el máximo detalle”. Así el Ministerio reiteró ayer que hay agua para las hectáreas iniciales ya que “en la primera fase no se está usando el total de agua asignada” y porque también se basa “en estudios realizados en otras zonas regables del Estado”. A pesar de todo, Tejerina sí que reconoció que “hay que seguir trabajando con los regantes” para conocer su posicionamiento.

está aportando navarra

Financiación íntegra de los ramales del Ega y Arga: 28 millones. Navarra ha asumido, al margen de Canasa, la financiación íntegra de los ramales del Ega y del Arga, actualmente en construcción, con 28 millones. El Ejecutivo foral está asumiendo un préstamo de 77 millones entre 2014 y 2026, del que ya ha aportado 25,5 millones. Asimismo, en su día, cedió los derechos de uso de las centrales hidroeléctricas del Canal a Canasa.

Costea el 90% de la infraestructura desde las tomas del Canal hasta los hidrantes. La implicación del Gobierno de Navarra con el Canal “ha trascendido la ya muy importante aportación del 40% del capital de Canasa y los préstamos comprometidos”, puesto que una gran parte de las inversiones en las zonas regables están siendo costeadas por el Gobierno foral, en concreto el 90% de la infraestructura desde las tomas del Canal hasta los hidrantes y, aproximadamente, un 30% del equipamiento de las parcelas. Una implicación, por tanto, aseguraron, “fundamental y muy relevante, tanto cualitativa como cuantitativamente”. Además, la continuidad del proyecto hacia la Ribera conllevaría nuevos compromisos económicos para abordar las instalaciones de las parcelas de la zona regable.

situación actual

“Los ingresos de Canasa están siendo muy inferiores a los previstos”. Los ingresos previstos por Canasa eran de una triple naturaleza: cánones por el consumo de agua para boca, cánones por el consumo de agua para riego e ingresos por la venta de la electricidad generada en las dos centrales construidas. No obstante, manifestaron Ayerdi y Elizalde que los ingresos están siendo “muy inferiores a los previstos”.