Javi Martín cantautor

“Ojalá llegue un día en que podamos contar las emociones sin que nadie nos las pise”

El cantautor navarro dice “saltar al vacío” por presentar su nuevo disco hoy en Zentral. Pero su salto (21.30 horas, 12 euros) cuenta con el colchón de sus canciones

Fernando F. Garayoa - Viernes, 10 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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pamplona- ¿Es Javi Martín un indio en este particular wéstern llamado Baladas en la recámara en el que se crean, editan y tocan canciones?

-Me gusta más pensar que soy un vaquero que ha vivido entre indios y se ha convertido. Tengo esa imagen. La idea central del disco es el poder que tiene la música, o que debería tener, como arma pacificadora para cambiar las cosas.

Lo que parece claro es que, a pesar de que ha cambiado todo tanto desde que empezó a escribir canciones, tiene muy claro quién es el enemigo, aunque se pregunte donde está.

-Ha cambiado todo muchísimo desde que comencé a hacer canciones, pero afortunadamente sigo contando con un montón de gente a mi alrededor. Cambian las cosas pero no cambia la gente;algunos sí, pero otros muchos continúan a mi lado, entre ellos, sobre todo, los músicos. Por otra parte, tengo claro el dónde y el quién. El enemigo lo tenemos en nosotros mismos, que somos lo que muchas veces nos inventamos los enemigos. La canción Dónde está el enemigo intenta transmitir la idea de que no somos capaces, de que le cuesta mucho al género humano mantenernos ecuánimes, en el punto medio, ser asertivos... Siempre buscamos un extremo y ser enemigo de alguien, como si el hecho de estar en un bando nos diera cierta seguridad... Eres del Barça o del Madrid, del PP o de lo contrario. Es algo habitual en esta sociedad.

Serán pocos y cobardes, seremos muchos más los que estamos en esta cárcel, ellos darán vergüenza ajenay quemarán los borradores de nuestros sueños... pero el motín, el big bang, sigue sin producirse, ¿seguimos sin creernos lo de uno para todos y todos para uno?

-Sí, totalmente cierto, seguimos sin creérnoslo, de ahí que lo cante. De alguna manera, al cantarlo, no solo es un grito al exterior, sino también es un especie de terapia conmigo mismo, una forma de tranquilizarme porque veo que cuesta, aunque pienso que somos más, mejores y menos cobardes que los que nos están manipulando...

¿Realmente cree que somos menos cobardes? ¿Si fuéramos menos cobardes, no se habría producido ya el motín?

-Cierto, es otro tipo de cobardía, tienes razón... Más que cobardía es miedo. Cuando compuse esta canción lo hice con mucha esperanza, pero cuando ves la realidad política desde hace unos meses, se te viene un poco abajo. Te preguntas cuánto cuesta que nos pongamos de acuerdo o que no nos demos de hostias entre nosotros. ¡Qué complicado! Pero aun y todo mantengo la esperanza.

Habla de baladas, pero con solo escuchar ya el segundo corte del disco, por ejemplo, Pocos y cobardes, uno se da cuenta de que esto no va de canciones tranquilitas, ¿no dejes que la realidad te estropee un buen titular?

-Fue la gran duda que tuve con el título. De hecho, cuando hice el Poemas antiniebla, también tuve dudas con el título porque igual alguien lo tomaba como demasiado ñoño. La palabra balada tiene esa connotación de canción tranquila, cuando, justamente este disco, pretendidamente, quería ser mucho más cañero, gritado, con más rasmia. Pero al final me decanté por este titulo como guiño a ese arma que es la música, solo que en lugar de balas, en la recámara tengo baladas.

No será ni mejor ni peor, pero da la sensación de que echa de menos el pasado.

-Siempre he tenido ese punto nostálgico en las canciones, aunque quizá en otra época era más fácil verlo, ya que últimamente he intentado esconderlo y sacar otro tipo de cosas. Pero sí es cierto que pienso que hay cosas que han cambiado a peor y creo que vivimos una crisis de valores que quizá antes no había... Las personas somos distintas ahora y buscamos otro tipo de cosas.

Si cree que es posible que los santos bajen de sus peanas, es porque cree que los santos existen...

-Metafóricamente. Es un guiño a la Iglesia... Me gustaría que algún día ese ente, entidad o lo que sea, se bajase de su peana y pisara la realidad, amoldándose a la sociedad de hoy en día y a lo que pedimos.

Habla de banquetes y orgías de amor y odio. No se me ocurre una bacanal de sensaciones tan distintas. ¿Cómo se las imagina Javi Martín?

-Simplemente lo que imagino es que nos sintamos liberados. De alguna forma, la metáfora lo que quiere decir es que ojalá llegue un día en que podamos contar el corazón y las emociones sin que nadie nos las pise o nos las corte. Si es amor, amor, y si es odio, que sea lo más contenido que se pueda.

Vientos, teclados, coros... esto parece cualquier cosa menos el disco de un cantautor al uso.

-Sí, y afortunadamente creo que cada vez es más habitual que los cantautores hagan producciones con una banda potente y amplia. Lo que no es tan habitual es que las puedas llevar al directo porque las circunstancias no lo permiten. Siempre he peleado por intentar romper la imagen del cantautor al uso, aunque muchas veces yo mismo la he dado y contribuido a ella con mis canciones. Pero creo que el concepto de cantautor es algo mucho más amplio de lo que está en el cliché que todos tenemos en la cabeza.

Llueve. Por fin una canción que defiende la lluvia, un creador al que le gusta mojarse frente a esos otros cantantes que no hacen más que recordar veranos y playitas...

-De esta canción hubo varios en la banda que dijeron, antes de montarla, que no daban un duro por ella;pero luego, cuando la terminamos, ya sí. A mí mojarme me gusta tanto real como metafóricamente;es decir, no llevo nunca paraguas, y como guiño, o metáfora, es una de las canciones con las que más a gusto me he quedado porque está basada, o empujada, por la canción A cántaros, de Pablo Guerrero, que fue el primer cantautor que descubrí yo, con 13 años, y fue quien me impulsó a escuchar más canción de autor. Por lo tanto, es una especie de homenaje, diciéndole que llueve, que está empezando a llover.

Estar empapado de miedos y sueños, ¿es el mejorescenariopara generar canciones?

-En mi caso, sí. Además, de las dos cosas. Necesito esa emoción extrema. Las emociones del día a día no me provocan canciones. Cuando estoy especialmente invadido de algún miedo o tengo algún sueño es cuando surgen las canciones.

Porque otros fueron, fue en ese cine te acuerdas... ¿Dejamos escapar la libertad, dejamos que nos robaran los derechos que otros ganaron y hemos permitido que la música se convierta en comida rápida?

-Efectivamente, y por eso escribí esta canción (Porque otros fueron).No solamente por las referencias a cantautores cuya música a mí me ha empapado, sino también por las referencias que hago a los logros sociales que hubo y que hemos dejado perder. No olvidemos que si estamos aquí es porque otros se lo pelearon.

Se ha rodeado de un equipo de lujo para la grabación de este disco, y lo presenta en Zentral, ¿contará con todos ellos para la puesta de largo de este su tercer álbum?

-Con casi todos. Desgraciadamente no puedo contar con las cuerdas, porque a Claudia y a Iván les ha salido otro bolo ese día, ni con todos los metales, pero por lo menos contaré con dos, Alberto Anaut y Eneko Sanzol. Incluiré temas de discos anteriores y colaborará gente que no lo ha hecho en este compacto, como el guitarrista Pedro Planillo.