la carta del día

Los jóvenes, que tomen el relevo

Por Aingeru Pérez - Sábado, 11 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

el 15 de abril de 1969 doné sangre por primera vez, yo contaba con 20 años, entendí que con esa acción entregaba a otras personas de esta sociedad, que yo desconocía, ese elemento valioso que les daba vida. Continué donando sangre -e incluso en ocasiones, aféresis de forma continuada y altruista- hasta el año 2015.

Fueron 46 años en activo, sintiendo la satisfacción de un deber cumplido, en base a mis propias convencidas posibilidades. Adona (Asociación Donantes Navarra/Nafarroa), me entregó la medalla de plata, y unos años más tarde la de oro, por mi número de donaciones. A los 65 años, por prudencia y a la vez respeto a las donaciones, dejé de donar sin darme de baja. Por parte de la citada asociación, no he recibido ninguna notificación en sentido contrario, encontrándome en disposición de donar, en caso de urgencia o necesidad.

El pasado 26 de enero, el nuevo director del Banco de Sangre y Tejidos de Navarra/Nafarroa, José Antonio García Erce, reconocía como “un déficit crónico” la situación de las reservas de sangre en nuestra provincia, “instando a los jóvenes a tomar el relevo”. Comparto totalmente su argumentación, opino que existen muchos jóvenes con conciencia solidaria que tienen que ser donantes para los demás. Mi hija y su marido -mi yerno- así lo hacen.

El nuevo director del Banco de Sangre y Tejidos argumentaba que “en las últimas horas, se habían producido dos trasplantes, además de alguna situación hospitalaria crítica, que había precisado de numerosas unidades de sangre, unido a la epidemia de gripe, han dejado las reversas de sangre demasiado bajas”. Además, recuerda a los profesionales sanitarios que “debemos ser responsables promoviendo el uso óptimo y racional de este regalo”.

Me sorprende esta declaración, en base a que yo he estado convencido como donante de que las valoradas donaciones “siempre han sido y son promovidas con uso óptimo y racional de este regalo”. Nosotros hemos vivido el ingreso en el Hospital de un familiar directo estos últimos días, con obligada necesidad de recibir varias trasfusiones de sangre y agraciadamente le ha supuesto una visible e importante mejoría. Todo el equipo médico que le atendió, encabezado por la hematóloga Mari Cruz Viguria, ha tenido un comportamiento humano, profesional, y manifiesta confianza, sobresaliente, apoyados por las enfermeras/os, celadoras/os, trabajadoras/es de limpieza, auxiliares, unidad del dolor, psicólogas/os… en fin, todo el personal.

Con este destacado comportamiento y profunda dedicación, más lo medios empleados en el mencionado hospital, la prensa ha recogido recientemente, una valoración con alto nivel alcanzado por el citado centro, superando a otros centros hospitalarios perteneciente al Complejo Hospitalario de Navarra/Nafarroa.