A la contra

Momento crucial

Por Jorge Nagore - Sábado, 11 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

salvo lo de ser de Osasuna y que he estado en 13 conciertos de Dylan y me parecen muy pocos me tengo por una persona bastante normal, si es que hay alguna. Por tanto, me he perdido con lo de Podemos. No sé ya quién va con quién, por qué se pelean unos con otros, los motivos de que algunos lo hayan dejado y, en general, qué coño están haciendo, más allá del puto ridículo, puesto que en un tiempo en el que lo que deberían de estar haciendo es capitalizar sus millones de apoyos tras haber partido de la nada y arrastrado a las urnas a millones de pasotas, escaldados de otras partes e indignados, en una época en la que directamente o con sus partidos afines han pasado a gobernar varias ciudades cruciales y en la que tendrían que estar masacrando políticamente al PP y sus viejas y nefastas políticas económicas y laborales y de paso aprovechando el eterno deambular sonámbulo del PSOE, Podemos se dedica a hacer el gilipollas en las redes sociales, a resultar una banda de repelentes con unos egos de aquí a Tarifa y, en general, a dar muchísimo oxígeno a sus rivales, estructuras oxidadas pero que siguen beneficiándose del exceso de protagonismo negativo -inventado en parte, pero muy merecido en otros casos- de los morados. España y Navarra necesitan a Podemos, los necesitan para cambiar miles de cosas que con PP y PSOE jamás cambiarán o si lo hacen lo harán de una manera cosmética en un caso y poco más en el otro. En Navarra, el cambio, que éste se estabilice y tenga opciones de aspirar a otra legislatura tiene en Podemos a su pata más incierta: por nueva, por desconocida, por depender tanto de la imagen que da la franquicia nacional, por lo alto de sus resultados en 2015 -casi un 14%, que sería un 18% con I-E, pasando a 2ª fuerza-, muy susceptibles de irse abajo si se hacen mal las cosas. Un largo camino hasta 2019 en el que los errores se pagarán carísimos.