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Osasuna late en un corazón de madera

Alfonso Albero comenzó a tallar la madera hace dos años y medio. Sus tallas han viajado por todo el Estado, llegando incluso a manos del DJ David Guetta

Sara Huarte Oskar Montero - Sábado, 11 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Alfonso Albero y Rojillo, su creación más famosa, posan frente al negocio familiar, Casa Albero.

Alfonso Albero y Rojillo, su creación más famosa, posan frente al negocio familiar, Casa Albero. (OSKAR MONTERO)

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Alfonso Albero y Rojillo, su creación más famosa, posan frente al negocio familiar, Casa Albero.

“Cuando más disfruto con las tallas es cuando puedo hacer lo que me da la gana, siguiendo la madera”

PAMPLONA. Aún faltan algunas horas para que Osasuna y el Real Madrid se enfrenten en un encuentro que promete ser de alto voltaje. Las entradas ya están agotadas y la afición rojilla, sabedora de la importancia de una victoria osasunista, ya ha comenzado a calentar motores. Rojillo, la talla que vigila la entrada del bar Casa Albero y en cuyo pecho de madera late un corazón con sangre osasunista, no se queda atrás y ya está preparado para animar al equipo con su eterna sonrisa.

“Fue una idea de mi hermano. Vino un día y me dijo;¿Por qué no me haces un rojillo de madera? Yo te llevo el tronco y todo. Y a los pocos días apareció con un tronco de 600 kilos”, recuerda Alfonso Albero, que pasó dos meses trabajando en esta reproducción a tamaño real de la mascota de Osasuna. “Al final, se ha convertido en uno más, sobre todo cuando hay fútbol. Hay gente que viene al bar a tomarse algo solo para verlo y hacerse una foto con él”, comenta Albero, que descubrió su pasión por la talla de madera hace dos años y medio. “Empecé de la manera más tonta. Era una tarde de San Fermín y no me apetecía subir a Pamplona porque hacía mucho calor. Subieron mi mujer y mi hija y yo me quedé solo, así que arranqué la motosierra e hice mi primera escultura con un tronco que tenía por casa”, explica Alfonso, que seis meses después de esa primera toma de contacto con la madera recibió un encargo muy especial.

“Me llamaron de Pachá Ibiza para encargarme tres totems, de unos dos metros y medio o tres cada uno. Los querían de colores y me mandaron algunas fotos de cómo los querían. Como no había hecho algo así en mi vida, les dije que, sin compromiso, hacía uno, se lo enseñaba y si les gustaba hacía los otros dos. Al final, quedaron encantados con el resultado y, luego, me mandaron una foto en la que aparecía el DJ David Guetta con los totems. Yo estaba alucinando”, confiesa Albero. Pero la sorpresa no acabó ahí. “Me llamaron y me dijeron que la BBC le había hecho un reportaje en su casa a David Guetta hace poco y que, si la ponía, iba a ver mi totem. La entrevista era en el jardín y aparecía de fondo todo el rato”, explica este tallista con una sonrisa de oreja a oreja.

Sin embargo, y a pesar de que sus piezas más mediáticas son Rojillo y los totems de Guetta, la obra de la que Alfonso está más orgulloso es un cocodrilo de tres metros que talló con la motosierra, una radial y “un taladro para los detalles”. “Me llevó cuatro meses completarlo. Fue una de mis primeras piezas y mi favorita”, señala este pamplonés, que puede presumir de tener obras por todo el Estado. “Le suelo decir a mi mujer que un día tenemos que hacer la ruta del totem para ver todas las que tengo esparcidas”, bromea.

Y es que, las tallas de Alfonso están repartidas por gran parte de la península ibérica. “Además de en Ibiza, también tengo otras piezas, totems concretamente, en Jávea, en una tienda de alquiler de tablas de surf, en Madrid, en una tienda de juguetes, y en un parque temático de Granada, en un campamento indio”, apunta este hostelero de profesión. Porque Alfonso tiene muy claro que “esto es un hobby”. “Yo suelo decir que, si tienen prisa, mejor se lo pidan a otro. En un futuro me gustaría dedicarme a esto, pero por ahora ni me lo planteo. Estoy agusto llevando mi bar, la Posada de Egüés, y ayudando a mi hermano en Casa Albero cuando hay fútbol”, asegura Albero.

la madera“A mí lo que más me gusta a la hora de tallar es hacer lo que me apetece, seguir las líneas de la madera y hacer lo que me inspira”, confiesa este tallista para quien el pantano de Yesa es un paraíso. “Para hacer las figuras yo no talo ningún árbol, sino que recojo los que ya están caídos como consecuencia de las riadas o inundaciones y les doy una segunda vida”, apunta Albero, que prefiere los troncos viejos y, a poder ser, que hayan estado sumergidos porque “son los más resistentes”. “Con el tiempo vas aprendiendo y te vas dando cuenta de cual es el tipo de tronco o raíz que más se adapta a mis necesidades. Al principio, decidí usar roble porque me parecía que iba a ser lo mejor, pero ves que no. Que las que han estado sumergidas aguantan todo y que, aunque al principio parece que están estropeadas, las limpias y se quedan como nuevas”, apunta Albero, que, una vez hecha la pieza, prefiere “jugar con los colores naturales de la madera” usando barnices y expone sus obras en la web www.esculturasytotem.es.