cintruénigo/Milagro

La Ribera celebra San Blas con roscos, quintos y hoguera

En Milagro se cumplió la tradición de dar tres vueltas de rigor al fuego para prevenir los males de garganta

e. sarasa/A. Remón - Sábado, 11 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Decenas de cirboneros participaron en la procesión de San Blas.

Decenas de cirboneros participaron en la procesión de San Blas. (Foto: E.S.)

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Decenas de cirboneros participaron en la procesión de San Blas.El párroco cirbonero bendice los roscos en el interior de la iglesia.Los quintos de Milagro portaron en procesión al santo.

tudela. Cintruénigo y Milagro fueron dos de las localidares riberas que la pasada semana celebraron la festividad de San Blas. En el primer municipio el pasado viernes 3 de febrero en el santuario de la Purísima se llevó a cabo la tradicional bendición de los alimentos. Numerosos niños acudieron con sus roscos a este acto que tuvo lugar tras la procesión de San Blas.

Milagro también celebró la fiesta de San Blas, que este año arrancó con la bendición de los roscos y demás viandas que durante esos días se repartieron en la localidad. El acto, entre religioso y popular, reunió a muchos milagreses que, junto a la Corporación municipal, disfrutaron de la actuación de la coral Sol Mayor y su rondalla. El encuentro, pues, se convirtió en la antesala del evento más esperado y multitudinario de las fiestas de invierno, que es el reparto de roscos, nueces, higos y vino a cargo de los quintos del año. Dicho reparto tuvo lugar tras el encendido de la hoguera. Este año correspondió la tarea a los quintos de 2017, que son los nacidos en 1999. Una vez finalizada la salve, el párroco de la localidad, Ignacio Omeñaca, procedió a la bendición de los roscos en la calle, y a su vez, se prendió la hoguera de San Blas por uno de los quintos y la alcaldesa de la localidad, Yolanda Ibáñez, al unísono y comenzó el reparto de los mismos, a la vez que la charanga de Milagro puso los compases musicales a la fiesta. Recogido el rosco, la multitud comenzó a dar las tres vueltas de rigor alrededor de la hoguera para prevenir los males de garganta.