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Tensión contenida a la espera de un incierto resultado

El partido anunciará hoy la dirección con la esperanza de recomponer puentes rotos en una dura campaña

Domingo, 12 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Madrid- Podemos ha llegado partido por el eje a su II Asamblea en el coso de Vistalegre, pero esa tensión desbordada que han protagonizado Iglesias y Errejón se contuvo en la plaza, que tampoco vibró como en aquella primera edición salvo cuando los anticapitalistas saltaron al escenario. Entonces sí que hubo emoción y gente puesta en pie y gritos de ilusión arropando a Miguel Urban y Teresa Rodríguez. Nada que ver con el “tirón de orejas” con el que la concurrencia recibió a los dos grandes rivales, a quienes no paró de pedir “unidad” después de semanas de guerra abierta.

Con calvas en las gradas y en la pista, la primera parte de Vistalegre II, que tiene un aforo de unas diez mil personas, se cerró con un abrazo entre Iglesias y Errejón y después de que el secretario general defendiera su candidatura al liderazgo de Podemos de una forma tan comedida y escueta que se limitó a citar a algunos de los 61 nombres de su lista. Ni una sola referencia a su gestión pasada ni a sus planes de futuro y tampoco un amago de autocrítica del tiempo que ha estado capitaneando Podemos.

En el escenario, diseñado con cuatro tonalidades de morado, que bien podrían representar los distintos matices de Podemos, se llegó a ver hasta un traje con corbata, el que llevaba el otro aspirante a la secretaría general, Juan Moreno Yagüe, que aunque sin ninguna posibilidad, puso toda la carne en el asador para remarcar un proyecto muy de izquierdas y contestatario.

Después los candidatos de los círculos fueron pasando para explicar sus propuestas, mientras en la primera fila los miembros de la dirección saliente trataban de dar una imagen de camaradería sin conseguirlo mucho porque Iglesias no cruzó palabra con Errejón ni este con Pablo Echenique o Irene Montero, y casi todo el rato estuvo refugiados cada uno en su móvil.

Mucho frío dentro de la antigua plaza de toros, donde nadie quiso deshacerse de su pertrecho invernal, y fuera, un día muy desapacible, aunque no tanto como para desanimar a los vendedores de Izquierda Revolucionaria, un pasquín al precio de un euro, ni a los que se instalaron fuera de la plaza con el clásico repertorio comunista: Marx, Engel o Rosa Luxemburgo.

En cambio parecía agosto para los bares de alrededor, donde fue difícil hacerse un hueco para reponer fuerzas y entrar un poco en calor, aunque la clientela habitual aguantó bien los apretones y a cambio hasta se pudo hacer algún que otro selfiecon algunas personalidades de Podemos, como Juan Carlos Monedero, uno de los más solicitados aunque no sea parte de la dirección.

En cualquier caso, poca emoción hubo en este Vistalegre del que hace dos años y medio salió Iglesias para “asaltar los cielos”, y nada de histórico por mucho que se empeñara en decirlo el dúo musical que entretuvo las esperas. Quizá la historia se escriba hoy, una vez se conozcan los resultados de las votaciones de más de 150.000 inscritos en el partido. Entre tanto, Podemos contiene la respiración confiado en poder recomponer los puentes rotos tras una dura campaña que ha dejado muchas heridas. - Efe