Psis de Salesianos, un coste impagable

Por Itziar Gómez - Domingo, 12 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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El debate suscitado por el traslado del colegio de FP de Salesianos de la calle Aralar al Valle de Egüés está centrado en la operación urbanística que lo promueve, al margen de la necesidad de un nuevo centro educativo, que nadie pone en duda, que renueve y modernice la oferta de FP en Navarra.

Se trata de una operación urbanística que viene de atrás (otra vez la maldita herencia), en la que es importante considerar una cierta perspectiva histórica, para recordar de dónde venimos y dónde estamos. Sirvan para ello los siguientes hitos temporales:

2010: Pacto presupuestario UPN/PSN con modificación ad hoc de la Ley Foral de Ordenación del Territorio y Urbanismo para eliminar la exigencia de % de VPO en la operación de Salesianos.

2011: firma de Protocolo de Colaboración entre el Gobierno de Navarra, Ayuntamientos de Pamplona y Egüés y Salesianos en el que recogen las condiciones de la operación. NASUVINSA, institución pública, asumirá al 100% los riesgos de la operación, con una valoración de la parcela tasada en 63 millones de euros. Tasación que se produce en el momento en que pincha la burbuja inmobiliaria. Con ello la obligatoriedad de 42 millones para salesianos, 3 M para el civivox del Ayuntamiento además del 10% del aprovechamiento y los gastos de gestión.

2012: El Gobierno de Navarra aprueba el PSIS que blinda la operación (13 junio del 2012) y genera inmediatamente derechos urbanísticos a los propietarios de la parcela y firmantes del convenio.

2013: 2ª tasación que valora la parcela ahora en 32 millones de euros y convocatoria del concurso de ideas donde se presentan 69 propuestas.

2014: resuelven el concurso con un proyecto ganador que rompe la estética y la proporcionalidad del urbanismo características del Segundo Ensanche.

2015: en el mes de marzo, UPN/PSN dan el pase al Plan Especial en la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona, para aprobarlo definitivamente el 18 junio y publicado en BON 26/6/2015 (En el tiempo en el que el cambio en navarra era una realidad y se estaba trabajando en las negociaciones que lo hicieran posible, UPN no perdió el tiempo). A la vez firman un nuevo convenio que define un mínimo de beneficio para salesianos en 26 millones y un máximo de 37M y una nueva tasación que pasa de 32 a 36 millones de euros. Por cierto el Gobierno de Navarra en ese nuevo convenio firma una nueva distribución de las plusvalías en beneficio de Salesianos que crece exponencialmente.

Este paquete ha sido el recibido por las instituciones del cambio, el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona-Iruñea, y las fuerzas políticas que los sustentamos.

Geroa Bai se ha opuesto a esta operación desde el minuto 1 porque: 1. la operación no daba respuesta a los intereses de la ciudad sino a los del entonces Gobierno de Navarra en manos de UPN que, recurriendo a la figura del PSIS, usurpó las competencias municipales al Ayuntamiento de Pamplona en la ordenación del urbanismo de la ciudad. El entonces alcalde de la ciudad ni respiró. 2. Porque la operación sacaba de Pamplona un centro educativo referencial. Siempre hemos defendido que este Ayuntamiento debió pelear por su mantenimiento en la ciudad, el señor Maya ni respiró. 3. Porque la operación supone una maniobra inmobiliaria que ni la ley contemplaba y que necesitó una modificación de la misma ad hoc. 4. Porque no nos gustaba ni nos gusta: se trata de un proyecto que responde a un modelo urbanístico en absoluto acorde con las nuevas políticas urbanísticas y de vivienda del cambio. Un plan tramitado ad hoc que se basa en el aprovechamiento intensivo para obtener el máximo beneficio económico, a costa de los intereses generales de la ciudad y de los vecinos de la zona, saltándose además las reservas de VPO, y todo ello a través de una empresa pública supuestamente creada para regular y fomentar la vivienda pública.

La realidad hoy es que, con el Gobierno del cambio, esa empresa pública dirige sus políticas hacia un urbanismo más social y sostenible, en el que no caben este tipo de operaciones. La realidad es que hoy no hubiera salido adelante. Pero la realidad también es la que emana del convenio firmado por los responsables políticos de UPN con el apoyo del PSN y los propietarios de la parcela, que son los grandes beneficiados con derechos urbanísticos inasumibles actualmente desde un punto de vista económico por la Hacienda Foral de Navarra, es decir por todos nosotros y nosotras.

Al Gobierno de Navarra del Cambio corresponde desempeñar un papel garante en la defensa de los intereses públicos, con el objetivo de asegurar 1. el equilibrio económico de la operación, de forma que no repercuta pérdidas sobre el Gobierno, como era habitual en las operaciones urbanísticas de UPN, en beneficio del sector privado.

2. que se garantice un reparto equitativo en la compra-venta, de forma que los Salesianos no obtengan plusvalías superiores a lo que les cuesta el nuevo colegio

3. la seguridad jurídica de la operación, es decir, que una modificación unilateral del PSIS sin acuerdo con Salesianos no pueda suponer otra sentencia millonaria a costa del erario público, como ocurrió con la Ciudad del Transporte. El coste del PSIS de Salesianos es impagable.La autora es portavoz del Grupo Municipal de Geroa Bai de Pamplona-Iruñea