Liga EBA

Konan un hombre de fe

liga eba | el marfileño está cuajando un gran año en el egües gracias a su esfuerzo... y a la ayuda divina

Iñigo Munárriz | Unai Beroiz - Lunes, 13 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

“Llevo diez años sin volver a Costa de Marfil, pero tengo fe en que un día volveré” “Ayudo en un centro de acogida a gente que lo necesita. Eso es lo que me da vida”

pamplona- En el capítulo 3 versículo 19 del Génesis se dice: “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Esa referencia bíblica podría resumir el modo de vida de Serge Konan, jugador del Valle de Egüés. Mejor dicho, hombre de fe y también jugador de baloncesto.

“Doy gracias a Dios por estar en el Valle de Egüés y poder ayudar aquí”, comenta Serge. Sin embargo, antes de aterrizar en Navarra, la vida de este fornido ala-pívot africano dio muchas vueltas.

Konan nació en Abiyán, la ciudad más importante de Costa de Marfil. Con un núcleo urbano de algo más de cinco millones de habitantes, esta población bañada por el Atlántico es la capital económica del país, destacando la industria textil, química y las refinerías de petróleo.

“Abiyán es una ciudad preciosa. Estuve allí hasta los 16 años. Mi vida era como la de cualquier chaval. Baloncesto, estudios... Me encanta el baloncesto desde los ocho años. Jugué con la Sub-18 cuando tenía 14 años y ahí me vieron y me ficharon en Tenerife”, explica el protagonista sobre sus comienzos.

Konan cuenta que la vida en África es diferente, que cuando tienes un hijo no es tuyo sino que es de todos y que los europeos no siempre entendemos bien sus costumbres. “La madre África es muy bonita, hay que verla”, resume él dejando la invitación en el aire.

Serge destacó jugando en su país de origen y llamó la atención de los ojeadores. Unos ojeadores que cada vez rastrean más el mercado africano tratando de descubrir el próximo Ibaka o Biyombo. Diamantes en bruto, poderosos físicamente y cuyo talento se pulirá en el Viejo Continente.

El jugador, tal y como cuenta, dio el salto a Tenerife con 16 años y tras formalizar su situación -el papeleo era farragoso al tratarse de un menor- fue acogido por unos tutores para favorecer su adaptación. “Aprendí rápido el idioma”, asegura y explica que su lengua natal es el francés ya que su país fue colonia francesa hasta el 7 de agosto de 1960, día de la independencia.

“Llevo 10 años sin volver a casa, tengo 26 ahora pero tengo fe que un día volveré. Visitaré a la familia y volveré, tengo mi corazón aquí”, dice el jugador y explica que habla con sus seres queridos por teléfono y por Skype. Cuando vuelva Serge se encontrará un país diferente. Hace una década, Costa de Marfil tenía 17,6 millones de habitantes, en la actualidad, cerca de 23.000.000. Además su PIB casi se ha duplicado en ese periodo aunque la esperanza de vida solo supera levemente los 50 años.

De Tenerife saltó a Lleida y de Lleida a Huesca, pero entonces, en la campaña 2011-2012, la vida del marfileño dio un giro. “Me empezó a doler la rodilla, me hicieron unas pruebas y tenía una úlcera en el cartílago”, dice. Un revés del destino que hundió al jugador, abandonando el deporte durante tres años. “Fueron tres años duros. Se me hizo duro porque estoy sin mi familia. Me vine abajo y lo deje todo”, recuerda. En esos tres largos años, Serge se refugió en los estudios y logró sacarse el título de Formación Profesional en electromecánica.

Entonces -para un creyente como él- gracias al Altísmimo, le nació una nueva oportunidad. “Vivo en un centro de acogida que se llama Vida Nueva, está en Ciriza. Es un centro de acogida de gente marginada de la sociedad y ahí se vive según los principios del Evangelio. Ese grupo es mi familia. Mi familia de la fe”, comenta.

Pero, ¿qué tiene esto que ver con su carrera baloncestística? En realidad, todo. “Mi pastor mandó un correo a Javier Sobrino, él contestó y me dijo que fuera hacer unas pruebas”.

El año pasado Konan jugó con el Basket Navarra. No tuvo muchos minutos en pista pero para él, volver a calzarse unas deportivas ya era un logro. “Llevaba tres años sin jugar, sin hacer casi nada. Me había hecho una artroscopia en la rodilla y me costaba mucho. Estoy muy agradecido con Javier Sobrino por la oportunidad que me dio”, declara el africano y sentencia: “Cristo juega todo en mi vida, si he vuelto es gracias a Él”.

Esta temporada, el ala-pívot disputa la EBA en las filas del Egüés y se está erigiendo como uno de los jugadores más determinantes de la categoría. Promedia algo más de 14 puntos y 8 rebotes por choque y es la referencia interior del equipo.

“Reencontrarme”“Espero que esta liga me ayude a recuperar sensaciones, la motivación y la confianza. Sé que Dios me ha dado unas capacidades pero con las lesiones perdí mucho y creo que esta liga me viene bien para reencontrarme”, asevera el protagonista que se ha adaptado a la perfección su nuevo equipo porque “es gente muy humilde”.

Konan trabaja en una empresa textil y de material deportivo y su tiempo libre lo invierte en el centro de acogida. “Cuando no trabajo me gusta ayudar, porque a mí me han ayudado muchísimo. Ayudo en el centro de acogida, a la gente que lo necesita. Eso me da vida”. Algo así como: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Serge se define como un jugador polivalente con gusto por el juego de equipo. En cuanto al futuro en las canchas, él solo promete esfuerzo. “Quiero seguir trabajando y esperar la puerta que Él me abra. Si Dios quiere que vuelva a Plata, volveré”, sentencia. Serge Konan;creyente... y jugador de baloncesto.

ficha

Nacimiento. Abiyán (Costa de Marfil);15-01-1991.

Equipo. Valle de Egüés (EBA).Altura. 2,02 metros.

Posición. Ala-pívot.

Trayectoria. CB Unelco (07-08), Avantmedic Lleida (09-10), Sedis Basquet (10-11), Lobe Huesca (11-12), Planasa Navarra (15-16) y Valle de Egües (2016).