Ante el asesinato de mi amiga Blanca Esther

Juanjo Bueno Arakama - Martes, 14 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

Soy Juanjo Bueno Arakama, amigo íntimo de Blanca desde hace 35 años, a la que desde hace mucho consideraba mi hermana, con mucho orgullo por supuesto. Aparte del dolor, rabia, impotencia y todo lo que estoy pasando, que por supuesto es extendible a la familia y los muchísimos amigos que la conocían, día a día estoy asistiendo a una serie de comentarios que me preocupan y mucho, y no solo en este caso, sino por si vuelve a suceder, que esperemos que no, casos similares y que deberían hacernos reflexionar. Infinidad de personas me preguntan... ¿Cómo pudo matarla e irse por ahí de vinos? ¿Cómo pudo matarla por una discusión sobre un viaje? ¿Por qué la tiró al río en Arre? ¿Por qué no se entregó antes? Y todo lo que se hablará y que rondará por la calle, eso es inevitable. Por eso mismo quisiera hacer una reflexión, con mucho dolor pero sin ánimo de reprochar nada a nadie, solamente deseando que pensemos un poco. Todo lo que ha salido a la luz pública es solo el relato del personaje que supuestamente se autoinculpó de la muerte de Blanca. Yo no soy ningún experto en leyes pero creo que cualquier acusado puede mentir en su favor. Entonces si la persona que puede decirnos su verdad no puede hacerlo al estar muerta, otras personas estamos con el corazón roto pero tenemos que estar callados porque es nuestro deber legal. La única persona que ha hablado puede decir lo que le venga en gana, ¿por qué gran parte de la sociedad cree aunque sea algo de lo que dice el presunto autoinculpado de darle muerte a una persona? Como es un acontecimiento tan macabro e inexplicable, desde un punto de vista humano y racional no podemos entenderlo, mejor, eso es lo que nos diferencia de las bestias. Si la sociedad empieza a intentar entender, ya sé que defender no, lo que diga un personaje que empieza relatando que supuestamente ha cometido un crimen de terrorismo machista, es que la lucha por la igualdad va por mal camino. No quiero reprochar nada a nadie y vaya desde aquí mi agradecimiento a las personas que me han hecho llegar su cariño y apoyo y lo siguen haciendo. Agradecimiento que extiendo a los Bomberos, a equipos sanitarios y de búsqueda, a la impecable labor que ha realizado Policía Nacional, al Gobierno de Navarra, al personarse como acusación particular, y al técnico con el equipo psicólogico que nos ha brindado y que nos ayuda a seguir día a día, a nuestro Ayuntamiento de Burlada, que siempre ha estado con nostros, y a la Fiscalía y al abogado de la familia por su dedicación. No hablo desde el odio, hablo desde el dolor, reflexionemos, ya que si nuestra sociedad no se merece asesinos de ningún tipo tampoco se merece que perdamos un minuto con lo que puedan decir. Como mi hermanica no podrá decir su verdad, la verdad, dejemos que la Justicia lo haga por ella.