Editorial de diario de noticias

Bruselas matiza el optimismo de Rajoy

El informe de la UE sobre la marcha de la economía en el Estado español advierte de otro incumplimiento del déficit en 2017, avisa de nuevas incertidumbres internas y externas y cuestiona la errática y regresiva política fiscal de Madrid

Martes, 14 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

es posible que, como señalan diversos estudios y alimenta la propaganda política y mediática del Gobierno del PP, la economía española pueda vislumbrar un horizonte de recuperación macroeconómica, pero la dura realidad es que los datos más objetivos apuntan a una situación a medio y largo plazo de alto endeudamiento y déficit. Lo ha vuelto a confirmar en su último informe de previsiones Bruselas, que advierte de que el Estado español incumplirá el objetivo del déficit de nuevo, avisa de que la mejora de la economía no está exenta de incertidumbres y muestra sus dudas ante la errática y regresiva política fiscal de Madrid. A lo que se añade la ralentización, cuando no paralización, de las grandes economías europeas y las dudas crecientes ante el brexitbritánico y las intenciones de Trump. Si la gestión de Zapatero alargó el déficit del Estado sin control, las medidas del Gobierno de Rajoy han elevado la deuda pública por primera vez por encima del billón de euros, más del 100% del PIB. En realidad, nada que no hubieran venido advirtiendo economistas críticos con las políticas neoliberales y de recortes que ha impuesto el PP para el rescate bancario y en favor de las grandes empresas. La crisis abrió la puerta a la política de recortes de derechos sociales y laborales, a la progresiva privatización de importantes servicios públicos en el ámbito del trabajo o de la justicia y al deterioro de la calidad y nivel de las prestaciones públicas en sanidad, educación, dependencia, atención de menores y de mayores, cobertura a las personas desfavorecidas, etcétera, con la excusa de la necesidad de controlar el déficit. Sin embargo, la realidad demuestra una vez más que las excusas eran sólo eso, excusas, y que el desmantelamiento del Estado de Bienestar era el objetivo prioritario de toda una política laboral, fiscal, presupuestaria y económica que finalmente ha elevado la precariedad laboral, ha reducido la capacidad de competencia comercial y ha empobrecido a las clases medias y las rentas de trabajo. Un endeudamiento galopante, con la corrupción y la economía sumergida como acompañantes, que tendrán que asumir los ciudadanos con nuevos recortes, como apunta Bruselas de nuevo al Gobierno del Rajoy, y, sobre todo, las nuevas generaciones. Cada nuevo dato oficial confirma que la crisis no ha sido sino una gran estafa, una operación política y económica con el único objetivo de anteponer la máxima rentabilidad financiera a los derechos y bienestar de las personas.

Más sobre Editorial

ir a Editorial »