‘Sin límites’: 12 imágenes contra las etiquetas

La exposición protagonizada por usuarios del centro Félix Garrido, lucha activa frente a los estereotipos asociados a la enfermedad mental

Mikel Bernués | Patxi Cascante - Martes, 14 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

Abajo, de izda a derecha: Miguel Rico, Maite Sagardoy y Javier Úriz. Arriba: Marcial Iglesias, Leire Cavodevilla, Maleno Navarrete y Eider Goikoetxea.

Abajo, de izda a derecha: Miguel Rico, Maite Sagardoy y Javier Úriz. Arriba: Marcial Iglesias, Leire Cavodevilla, Maleno Navarrete y Eider Goikoetxea. (PATXI CASCANTE)

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Abajo, de izda a derecha: Miguel Rico, Maite Sagardoy y Javier Úriz. Arriba: Marcial Iglesias, Leire Cavodevilla, Maleno Navarrete y Eider Goikoetxea.

olaz- Maleno Navarrete es padre, amigo, marido, fotógrafo, aficionado al mus o experto en salud mental. También es una persona con enfermedad mental. Y su imagen apuntando todos estos atributos en una pizarra (para que no se le olviden) titulada Somos mucho más ilustra la exposición realizada por profesionales y usuarios del Centro de Rehabilitación Psicosocial Félix Garrido. El objetivo está claro: la lucha activa contra los estigmas asociado a la enfermedad mental. “Ahí ando, de a poco...”, dice Maleno sobre ese trabajo de creerse y quererse a sí mismo.

La muestra Sin límites lleva año y medio dando tumbos por diferentes espacios de la Comunidad Foral, desde bares de la capital al Civican, las casas de cultura de Villava o Huarte, un CRPS de Estella, la UNED de Tudela, etc... Ahora se puede visitar en la Escuela de Música del Valle de Egüés, en Olaz, hasta el próximo uno de marzo. Javi pinta, Marcial lee, Antonia cose, Eider toca el piano, Gustavo juega al ping-pong, Peio trabaja la madera y José Luis observa un cuadro (“algunos viven viviendo, y otros viven observando. José Luis es el mejor observador del mundo”, dice Eider de su compañero). Y así hasta 12 fotografías en las que otro Javier, educador del centro, ha plasmado sus distintas habilidades. Porque el que convive con una enfermedad mental, además de una etiqueta difícil de extirpar, tiene capacidades, sueños y objetivos. Como todo bicho viviente.

“Pero está estigmatizada. Si tienes enfermedad mental parece que no tienes nada positivo”, lamenta Eider. “Y se nos ocurrió, qué mejor manera de valorar lo que tenemos que retratarlo”, añade después. “Se trata de romper esa visión que tiene la gente, porque en las fotos ya se ve que las personas con enfermedad mental pueden hacer mil cosas”, comenta Miguel Rico, encargado de la logística buscando dónde exponer, cargando y colgando fotos y con la furgoneta de arriba abajo.

“Yo creo que todos somos iguales. Pero no nos miden por el mismo rasero. Cuando te dan la pastillita ya te catalogan. Y reivindico esa igualdad”, dice Javier Úriz. “El que tiene una enfermedad mental ya sabe lo que es. Pero el que no tiene ni idea de qué va esto ya te tiene como un peligro para la sociedad. Y eso hace mucho daño”, cuenta Marcial Iglesias. “Los psiquiatras te dan una medicación. Pero a veces lo mejor es la terapia ocupacional. Haces una actividad y te va desarrollando. Y esta exposición representa que somos unas personas activas, que estamos introducidos en la sociedad. Con nuestros problemas, pero también somos activos dentro de la sociedad. Porque ver que somos personas capaces de valernos por nosotros mismos es lo más importante. Todo depende de eso”, añade Marcial.

“Primero quisimos hacer un calendario social y benéfico. Pero era más complicado de lo que pensábamos, necesitábamos patrocinadores. Se nos quedó lo de las 12 fotos en la cabeza... y a raíz de esa idea se formó un equipo de trabajo con profesionales y usuarios del centro. Con las fotos pretendíamos mostrar roles valiosos de las personas que tienen una enfermedad mental. Que se viera una parte positiva”, detalla la educadora social Leire Cavodevilla. Como explica el centro en la memoria del proyecto, dentro del paradigma de recuperación un componente clave descrito es el restablecimiento de una identidad personal positiva, socialmente valiosa, más allá del trastorno, prestando atención a las fortalezas y capacidades.

La psicóloga Maite Sagardoy pone el foco en el usuario. “Son los protagonistas. Ellos han elegido qué actividad desarrollar, cuál es el hobbie que quieren plasmar. Y eso va acorde con la filosofía del centro. Cada persona es protagonista de su vida y tiene que tomar las riendas. Con ayuda o sin ayuda, pero debe tener un papel importante y principal en su propio desarrollo, en su evolución, en su mejora. El paradigma de la recuperación que trabajamos es que ellos sean el elemento central”, argumenta. “Esta exposición es uno de los muchos frentes que tenemos de lucha contra el estigma. Hemos hecho vídeos, campañas, charlas, hemos ido a colegios... Un montón de actividades dirigidas a que la población nos conozca mejor y nos vea como personas capaces”, continúa Maite.

Javier Úriz incide en la importancia de la terapia ocupacional, del “hablar con las personas y desarrollarnos como seres humanos. Porque somos seres humanos y no bichos raros. Ahí está la verdadera fuerza para salir adelante”. Este es uno de los aspectos que trabajan en el centro Félix Garrido, que en los últimos años ha ido avanzando con la creación de grupos de gestión compartida en los que usuarios y profesionales debaten y deciden de igual a igual. “Yo llevo cuatro años aquí. No sé si hay mucha pasta o no en el Gobierno, pero se podría dedicar un poco más de dinero para abrir más centros como este, porque a nosotros nos vienen muy bien. Si este centro no existiera, igual yo tampoco....”, dice Maleno.

“No me quiero romper la cabeza. Yo soy como soy, con mis virtudes y defectos. Con trastorno mental o sin trastorno mental sigo siendo Javi. Y soy un ser humano. ¿Que unos me encasillan y dicen este tío está majareta porque hace esto o aquello? Me es indiferente. Mientras yo sea feliz y no me meta con nadie, lo demás no me importa”, se reivindica Javier Úriz.

Y Miguel, que quiere que las fotografías sigan rompiendo estigmas, lanza un ruego al aire: “Si la exposición se acaba queremos hacer el calendario. Pero para eso necesitamos patrocinadores...”.