Zoido admite que Interior no encuentra los informes ‘paralelos’ del 11-M y el ‘caso Faisán’

El ministro sitúa la brigada ‘pata negra’ de Fernández Díaz en las cloacas del Estado

Miércoles, 15 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Zoido, en la presentación del balance de criminalidad correspondiente a 2016.

Zoido, en la presentación del balance de criminalidad correspondiente a 2016. (Foto: Efe)

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Zoido, en la presentación del balance de criminalidad correspondiente a 2016.

pamplona- El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, aseguró que ha pedido los informes policiales del 11-M, Marta del Castillo o el caso Faisán, cuya existencia desveló el ex número dos de la Policía Eugenio Pino, pero hasta el momento, reconoció ayer, “nadie los encuentra”. Estos informes fueron realizados por la Brigada de Análisis y Revisión de Casos (BARC), creada durante la etapa de su predecesor, Jorge Fernández Díaz.

“Después de todo lo que se ha venido hablando y escribiendo he pedido que esos informes me los traigan”, explicó al ser preguntado sobre estos supuestos informes, cuya existencia fue confirmada por Pino en una entrevista la semana pasada en la que precisó que el contenido de esos documentos “despejarían” algunas “nebulosas”. Zoido explicó que por el momento nadie sabe dónde están esos informes, “no los encuentran”, admitió antes de reiterar que él lo ha solicitado “en repetidas ocasiones”.

Sobre el del caso Faisán, el chivatazo a ETA durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero- el titular de Interior señaló que “parece que había dos copias, pero no están ninguna parte”, mientras que del supuesto informe del 11M indicó que le han comunicado que también “parece ser, que en su día hubo un informe que tenían dos personas”, pero que al igual que los otros dos “no se encuentran”.

En cuanto a la desaparición de Marta del Castillo, le han negado que exista tal informe, aunque sí información, que también ha reclamado.

“Quiero saber si hay informes o no hay informes”, recalcó el actual responsable de Interior, quien dejó claro que Eugenio Pino “es el pasado” y que él quiere “arreglar ese tema”. A su juicio, crear un grupo para revisar casos pasados habría sido una “decisión legítima” o incluso “oportuna”, pero es preocupante que no quede constancia del trabajo que hicieron.

Otro de los asuntos que tiene sobre la mesa es la aparición de un nuevo lápiz de memoria (pendrive) con información sobre el caso Pujol, hallado por un inspector cuando ordenaba “unos cajones y unos armarios”. El ministro opinó que un pendrive puede quedar olvidado, pero manifestó su preocupación por su contenido. El repentino hallazgo de este dispositivo sobre la investigación contra los Pujol se produjo después de que el juez que investiga el caso iniciase unas pesquisas para determinar el origen de unos documentos aportados por la Policía cuya procedencia se desconoce. Determinar la cadena de custodia de esos datos es clave porque de lo contraria podría llegar a anularse una parte de la causa.

El ministro abogó por que “el Estado de Derecho se imponga y estas cosas pasen a la historia”, dijo sobre estas actuaciones que, con sus declaraciones, sitúa en las cloacas policiales. Desde que llegó a Interior hace ahora más de tres meses, Zoido ha mantenido equilibrios por no criticar en público la herencia recibida al tiempo que con sus decisiones ya ha empezado a cesar a algunos mandos que no cuentan con su confianza, como el comisario principal Enrique García Castaño, señalado en los medios de comunicación por diversas polémicas que afectan a la Policía.

El Congreso ha retomado la creación de una comisión de investigación sobre la actuación de Fernández Díaz al frente del Ministerio del Interior como solicitaron PSOE y los nacionalistas catalanes y vascos. El PSOE pidió que se acelere el proceso habida cuenta de la “mejoría en el estado de salud” del exministro, que se está recuperando de un cáncer de hígado. - D.N.

las claves

Disuelta. La brigada paralela -disuelta por orden del propio Zoido hace unos días- fue una sección de la Policía Nacional creada para esclarecer, en teoría, los “más de 400 asesinatos sin resolver”, sin embargo, se dedicó a investigar casos ya juzgados como el 11-M y el caso Faisán.

Policía política. La controversia radica principalmente en que la BARC, que estaba encuadrada en la Unidad de Asuntos Internos, también fue elegida por los anteriores responsables de Interior para efectuar investigaciones sobre el patrimonio de los Pujol y otros dirigentes independentistas catalanes.