A la contra

Caídos del guindo

Por Jorge Nagore - Miércoles, 15 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

Ayer leí un artículo de una profesora de la UPNA en el que comentaba que “en Navarra la fragmentación social está creciendo y nuestros representantes políticos deberían saber que una vez se alcanza una sociedad muy polarizada es difícil echar marcha atrás”. Ha debido de estar viviendo los últimos años en Disneyland París. O aquí pero al estar incluida o al menos más cercana al polo al que no se invisibilizaba, zancadilleaba o ninguneaba o quién sabe si a causa de una felicidad intrínseca no se terminaba de dar cuenta del tema de los polos y todo esto. Polos hay de siempre. Vaya a vivir a Jaurrieta un mes y lo pilla rápido. En lo que no estoy de acuerdo es en que esto cada vez esté más fragmentado. No, ni mucho menos. Lo que ocurre es que quienes hasta ahora habían vivido en su balsa de aceite emocional, ideológica y vital -con sus dificultades, como casi todos- de repente ven cómo otros alcanzan derechos que les habían sido negados durante décadas, logran libertades que ellos han disfrutado siempre sin darse cuenta de su privilegio comparativo y como en ese proceso ha habido algunos errores ni mucho menos defendibles, muchos que estaban callados en su agujero como el anacoreta de La Vida de Brian han sentido que les pisaban el pie. Y luego está la gente a la que todo lo que huela a euskera les pisa el pie, directamente. Y de ahí que no haya día en el que los altavoces no hablen más que de imposición, sectarismo y estas cosas y los callados durante décadas crean que esto está más fragmentado. Pues no. Tranquila. Es una percepción, al ser tú y algunos más los que os habéis caído del guindo, y tener unos altavoces muy grandes. Bienvenida a la Navarra real, en la que la fragmentación viene de muy lejos, mucha la alimentó quien la alimentó y ahora no puedes pedir que se arregle de un día para otro si encima una parte -política, económica y mediática- no quiere ni en pintura.