El sitio de mi recreo

Política de lo predecible

Por Víctor Goñi - Miércoles, 15 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

el centro derecha español, se proclame más o menos liberal, ha plasmado orgánicamente su naturaleza monolítica y su esencia homogeneizadora con las elecciones a la búlgara de Rivera y sobremanera de Rajoy, quien ha despachado el único objeto de controversia ideológica en el PP -la gestación subrogada- con la solicitud de informes externos y la continuidad nominal de Cospedal como secretaria general con el ardid de nombrar un coordinador asimismo general. En cuanto a Podemos, su innato sello asambleario resultó compatible con la lógica partidista ante la incongruencia de que pudiera hacerse con el liderazgo quien formalmente renunciaba a disputarlo, caso de Errejón al no presentarse a la secretaría general mientras proponía un modelo de partido diferente en contenidos, equipos directivos y gestión del mando. Ahora está por ver que la apelación de Iglesias a la unidad y no a la uniformidad se plasme en una mínima integración del sector derrotado, temeroso de una purga inevitable si no se reparan unas relaciones personales dinamitadas en las redes sociales. Liquidado el tándem en favor de quien encarna desde su génesis el proyecto podemita por mucho que necesite una impronta más coral, la hoja de ruta ya no se discute rumbo al adelanto del PSOE desde una oposición radical. Un socialismo por cierto en ebullición que espera el advenimiento de Díaz mientras, acunada por la gestora, sigue concitando adhesiones con el marchamo de ganadora de elecciones ante la torpe pugna entre Sánchez y López. Y es que con un trío a la greña el respaldo institucional y oficialista de la andaluza se antoja definitivo, cuando la colisión entre dos únicos candidatos sublimaría el voto del militante más alejado de las estructuras del partido. Así que, si no media acuerdo entre Sánchez y López -e incluso aun así-, cabe también predecir el desenlace en el PSOE, tan previsible como los recientes congresos de las otras tres siglas referenciales españolas y como un adelanto electoral más que factible. Porque, ya con nuevo gerifalte urgido a marcar perfil propio respecto a los polos del espectro político, el PSOE difícilmente facilitará la aprobación de las Cuentas del Estado y en tal tesitura Rajoy no soportará dos prórrogas presupuestarias concatenadas.