Mar de fondo

Cuatro gatos

Por Xabi Larrañaga - Sábado, 18 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Como en esto de los pueblos y culturas siempre ha habido clases, Iñaki Anasagasti ha tratado de defender a los catalanes elevándolos sobre los malteses. “Catalunya es 800 veces Malta”, ha escrito, para añadir que no entiende cómo se desprecia el catalán en el Europarlamento siendo hablado “por casi 8 millones de europeos y el maltés por cuatro gatos”, al parecer chihuahuas. Si usted cree que es una malinterpretación, un malentendido o una mala idea, lo tiene muy sencillo: en lugar de Malta imagine Navarra, donde pone maltés lea euskera, y dígame qué tal le suena lo de la minoría gatuna y la multiplicación de las veces. Aunque la culpa, no lo dudo, será del mensajero. Abro el paraguas.

Jamás hubiera pensado que para un líder periférico el tamaño importara, pero ya que lo hace midamos el ronroneo. El maltés es hablado por el 98% de los malteses y por una amplia diáspora residente sobre todo en Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Italia y Australia. Son medio millón de félidos que no solo comprenden su idioma nacional - así consta en la Constitución-, sino que lo usan en la cama, la calle, el bar, la cocina. Su maullido semítico se oye bastante más allí que nuestra llamada lengua propia aquí. De paso casi nueve de cada diez son capaces de comunicarse en inglés y dos de cada tres en italiano. ¿Cuatro gatos? Pues vaya con los tigres.

Jorge Oteiza sentenció hace medio siglo que en todos los idiomas morimos cuando callamos. Así que bienvenida sea la pujanza de il-lingwa Maltija, porque quienes la hablan, esos que aún soportan el desdeñoso arañazo continental, nos hacen vivir también al resto. Grazzi hafna, mila esker y miau, miau, miau.