Izquierda Unida: perspectivas

Por Áurea Garde Busóm - Sábado, 18 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

en Izquierda Unida de Navarra iniciamos ahora el proceso de debate correspondiente a la X Asamblea General. Para quienes formamos parte de esta organización política, lo afrontamos con la certeza de que no se trata de un mero trámite, sino de algo de calado mucho más profundo. Y no solo porque se vayan a registrar determinados relevos en la dirección, comenzando por la coordinación general. Lo que se ventila aquí realmente tiene que ver con la deriva hacia la que se encamina IU en el conjunto del Estado, y cómo esa deriva, inevitablemente, afectará a Navarra.

Hace apenas 4 años, Izquierda Unida iba poco a poco granjeándose un creciente apoyo social, merced a la coherencia entre el discurso que sostenía y el ejemplo que brindaban, en su lucha y movilización cotidianas, tanto nuestros cargos públicos en las diferentes instituciones como nuestra activa militancia. Nos encontrábamos realmente en la senda de construir ese movimiento político y social que desde nuestros orígenes preconizamos, y además, estábamos sentando los cimientos de eso que llegamos a denominar “unidad popular”.

Entonces, unas elecciones europeas provocaron, a pesar de los buenos resultados obtenidos, que cundieran el desconcierto y el pánico entre algunos de nuestros dirigentes, que, sin ofrecer explicaciones coherentes que lo justificasen, promovieron un volantazo y un acelerón para desandar el camino emprendido. Con ello, y aunque insistan en negarlo y en desmentirlo, contribuyeron a desmantelar cualquier atisbo de articulación de IU como movimiento político y social, así como impidieron, en última instancia, la configuración de un proyecto de unidad popular que trascendiera la pura teoría.

Hoy no sabemos lo que somos, ni a qué aspiramos realmente, ni cuánto recorrido tiene IU por delante ni el papel que debe desempeñar. Hemos rebajado la radicalidad de nuestro discurso y, lo que es peor, dependiendo de los momentos, las circunstancias y la persona, ese discurso ya no se corresponde con la práctica, especialmente de un buen número de dirigentes y de cargos públicos. Ni ellos se identifican con nada que hayamos conocido hasta hace poco, ni tampoco nosotros comenzamos a identificarnos con ellos. Esto abre una brecha de desafección y de desaliento con una parte nada desdeñable de nuestra militancia y de las bases electorales que tradicionalmente habían confiado en IU, tal y como se reflejó claramente en los comicios del 26-J. Por si esto no fuera suficiente, la estructura federal de la que nos habíamos dotado, se ha desvanecido después de lo ocurrido en Cataluña, donde IU, de manera efectiva, ha dejado de existir.

En fin, un deterioro generalizado que se hace evidente cuando se debe recurrir a métodos coercitivos inauditos en una organización como IU para aplacar la cada vez más intensa crítica interna, lo que atenta frontalmente contra el principio de pluralidad que ha sido otro de nuestros sellos distintivos.

A pesar de ello, algunas de nosotras y de nosotros hemos querido desafiar a la resignación, la desmoralización, el desprecio y las amenazas más o menos veladas para, aprovechando la X Asamblea General de IU de Navarra, promover un debate de cariz político e ideológico en torno a las siguientes cuestiones: ¿es posible que las mismas compañeras y compañeros que, desde puestos de alta responsabilidad, se han mostrado incapaces en el pasado de transformar IU en un movimiento político y social vayan a hacerlo ahora, mientras que, a la vez, se dedican a liquidar IU (perdón, “superar IU” quería decir)?;¿cómo se compatibilizan ambas actuaciones?;¿tenemos realmente la capacidad para que IU salga airosa de una operación política que se ha revelado inviable en otros países europeos, como Italia, Francia, Alemania o Grecia?;¿nos aguarda, como en esos países, la defunción, o, en el mejor de los casos, el debilitamiento extremo de la izquierda alternativa y transformadora organizada?

Me parece que no resulta baladí responder a estas preguntas también en Navarra, al menos mientras sigamos formando parte de IU (aunque sea nominalmente), y para ello una serie de personas vinculadas a IU hemos presentado el Documento titulado Nuestra Izquierda más fuerte en Navarra, que esperamos que sirva para una reflexión profunda y que sirva también de acicate para quienes han caído presa de la desilusión y el desánimo. Necesitamos de vuestra lucha y de vuestra rebeldía, hoy igual que ayer, igual que mañana, igual que siempre. Salud y República.

La autora es afiliada de IUN-NEB y firmante del Documento ‘Nuestra Izquierda más fuerte en Navarra’