La ‘Guía Etnobotánica del Valle de Roncal’ ve la luz con 300 plantas

Pablo Orduna y Virginia Pascual publican un novedososo estudio, simbiosis de las dos disciplinas

M. Zozaya Elduayen Oskar Montero - Sábado, 18 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Virginia Pascual y Pablo Orduna, amigos y coautores de la obra, entre sus manos.

Virginia Pascual y Pablo Orduna, amigos y coautores de la obra, entre sus manos. (OSKAR MONTERO)

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Virginia Pascual y Pablo Orduna, amigos y coautores de la obra, entre sus manos.

pamplona- Después de año y medio largo de trabajo, ya está en la calle laGuía Etnobotánica del Valle de Roncal, un exhaustivo estudio del papel de la flora en la cultura como parte del patrimonio y el conocimiento tradicional en el Valle de Roncal, que ayer presentaron en Pamplona sus autores, Pablo Orduna Portús y Virginia Pascual López.

La obra, de 432 páginas con 300 ilustraciones a color, es primero fruto de la amistad que se forjó en la UNIR (Universidad de La Rioja, donde ambos son profesores). Entre el etnógrafo de Isaba y la botánica de Málaga que han logrado plasmar la naturaleza en lo humano y lo humano en la naturaleza a través de la flora del valle, por medio de un profundo trabajo de campo con cerca de 40 informantes locales, en una obra extensa, bilingüe (castellano-euskera batua y vernáculo), con descripciones completas de las plantas, toponimia y usos y simbología, así como los neologismos (eguzkilore), nombres de plantas que han cogido un cuerpo cultural que antes no tenían.

En total son 211 fichas, 300 plantas que representan al 20% de la flora que tiene un significado cultural. “Es un libro gordo, de 1,27 kilos de peso, un trabajo abierto que crecerá y que tiene su origen en el grupo Etniker, Cátedra de Lengua y Cultura Vasca de la Universidad de Navarra, que lo ha hecho posible, así como la colaboración del Gobierno”, explicó su autor, Pablo Orduna.

Fue la directora de esta cátedra, María del Mar Larraza, la que introdujo la obra que calificó como “novedosa, interesante académicamente, e impecable en su presentación”, a lo que añadió el buen hacer del equipo y la ilusión”, al tiempo que hizo un breve recorrido por la historia de la cátedra, resaltando la figura y la singular impronta de su primer director, José Miguel de Barandiarán, para agradecer finalmente el respaldo dado por el Gobierno el pasado año.

Por su parte, Virginia Pascual, coautora del estudio, aludió al gran descubrimiento que supuso para ella conocer el Valle de Roncal de la mano de Orduna y a la importancia del paisaje roncalés “muy interesante y poco explotado a nivel botánico, si bien reconocido”, matizó.

La profesora y autora recalcó que en España no son habituales este tipo de estudios, que sin embargo, “tienen mucho peso en Sudamérica, Brasil, México, USA y el mundo anglosajón”. El valor de este trabajo radica, a su juicio, en lo que tiene de conservación en el tiempo, y reconoció que determinar la planta, el nombre, o los nombres, “fue lo más difícil”, porque bebieron de las diferentes fuentes orales y escritas, algunas de hace más de un siglo, del dialecto roncalés.

Además, los nombres vernáculos de las plantas locales tienen raíces euskéricas, latinas o de los romances de la Ribera o de las fablas aragonesas y bearnesas, porque en los pueblos roncaleses entran en contacto la cultura vasca con su propio dialecto, más las influencias de la Ribera del Ebro con los pastores en cada cañada.

Enclave magnífico para observar parte de este patrimonio pirenaico por su emplazamiento y agrosistema, el Valle de Roncal es además lugar de frontera, de encuentro, de paso y de conflicto, que ha gestado un rico patrimonio cultural y etnohistórico. La lectura de esta obra nos acerca a las huellas que el conocimiento etnofloral ha dejado en multitud de aspectos etnográficos, entre ellos la literatura oral, la medicina popular, la artesanía o su riqueza lingüística.

agradecimientosLos autores añadieron al valor del estudio la propia conservación de la imagen guardada por los mayores, “ los de aquí y los que se fueron como pastores a América, como una diapositiva de lo que dejaron cuando se fueron”. Obras como ésta hacen, a su juicio, que este patrimonio perviva. Por ello agradecieron su apoyo ilusionado a la larga lista de quienes les brindaron ayuda, entre los que se encuentran: los miembros de la Cátedra de Lengua y Cultura Vasca de la Universidad de Navarra, David Mariezkurrena (editorial Lamiñarra) que les acompañó ayer en la presentación, a Carlos Orduna y Laura Catalán (fotografías) y otros.