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Olite ensalza su carnaval

Se cumplen 25 años de la recuperación del Carnaval Rural de Olite por parte del grupo Txibiri Dantza Taldea y de la socióloga Cristina Bayona
La primera referencia escrita sobre la festividad data del 1600

Ainara Izko - Sábado, 18 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Miembros de Txibiri Dantza Taldea de Olite posan en la exposición realizada con motivo del 25º aniversario de la recuperación del Carnaval Rural junto a Cristina Bayona.

Miembros de Txibiri Dantza Taldea de Olite posan en la exposición realizada con motivo del 25º aniversario de la recuperación del Carnaval Rural junto a Cristina Bayona. (AINARA IZKO)

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Miembros de Txibiri Dantza Taldea de Olite posan en la exposición realizada con motivo del 25º aniversario de la recuperación del Carnaval Rural junto a Cristina Bayona.

“El Carnaval Rural es propiedad del pueblo, de la gente más humilde”

OLITE. 25 años. Este es el tiempo que ha transcurrido desde que, fruto de un laborioso trabajo de investigación realizado por la socióloga Cristina Bayona y el grupo Txibiri Dantza Taldea, se recuperó en 1992 el Carnaval Rural de Olite.

La primera referencia encontrada en los libros de actas del Ayuntamiento de Olite sobre esta festividad data de 1600, época en la que coincidiendo con el día de carnestolentas (previo a la Cuaresma) los vecinos desfilaban de noche por las calles de la villa detrás de un tambor y ocho danzantes. El Consistorio recomendaba a todos los habitantes, so pena de cuatro reales recoge el acta, “mantener limpias las entreceras y hacer hogueras”, explica Bayona, quien califica de “joya histórica” el documento hallado en el “riquísimo” archivo municipal de Olite. Aunque en un principio la fiesta llegó a abarcar tres días (domingo, lunes y martes), finalmente quedó reducida al martes de carnaval. Como curiosidad cabe destacar la publicación en 1884 de un bando municipal que prohibía la perturbación del orden público y advertía de la imposición de sanciones a quienes se disfrazaran de militares o sacerdotes.

“El carnaval que conocieron nuestros abuelos duró en Olite hasta 1925. El periodo comprendido entre 1925 y 1936 estuvo plagado de prohibiciones”, explica la socióloga. La fiesta quedó totalmente relegada tras el golpe de Estado perpetrado por el dictador Francisco Franco. “El carnaval tal y como se conoce ahora es una recuperación de aquello que nos contaron nuestros abuelos”, resume Bayona, quien prosiguiendo con las labores realizadas por el grupo Txibiri, que ya había recopilado cierta información sobre la fiesta, se entrevistó con ancianos de la localidad para conocer de primera mano en qué consistía la festividad, qué personajes participaban o cómo eran sus trajes.

Con el estudio finalizado, cuya elaboración se prolongó dos años, Josi Abaurrea (Txibiri) se reunió con el historiador José María Jimeno Jurío para “materializar los trajes”. Previamente, los dantzaris habían confeccionado los disfraces de Karátula y de Satán, este último de invención propia. “Hablando con los vecinos de Olite, nos comentaron que el personaje más típico era el Karátula, que se vestía con una camisa de flores como las que usan las cuadrillas en fiestas, un pantalón azul de ir al campo, un gorro de paja, la cara tapada y una vejiga o botana para pegar. Además nos dijeron que era muy típico mantear a las personas, por eso decidimos crear a Satán, una especie de bufón en el que se cargan todas las iras, para lanzarlo al aire”, desvela Abaurrea, considerado por muchos el “alma” del Carnaval Rural de Olite.

A raíz de la reunión mantenida con Jimeno Jurío, se plasmaron los trajes de pastor, bruja, larrukin, saco, sembrador, campesino, enfundado y el del higuico, un personaje “especial” según Bayona porque “engarza el disfraz con el sainete”. Y es que ataviado con una gabardina y un palo con un trozo de higo o de castaña colgado de él, para que los críos traten de cogerlo con la boca, suele entonar: al higuico, al higuico, yo con la mano y tú con el pico. Todos los trajes, no obstante, se caracterizan, al igual que el Carnaval Rural, en que “es propiedad del pueblo, de la gente más humilde, y utilizan lo cotidiano, lo que tienen a mano para disfrazarse”, resume Bayona.

Finalizada la puesta a punto, música propia incluida (que se encargaron de componer los Gaiteros de Pamplona Javier Lakunza y los hermanos José Luis y Elena Fraile y cuyos arreglos para banda corrieron a cargo de los compositores olitenses Jesús Echeverría y Carlos Pellejero), en 1992 se realizó el primer desfile de carnaval, obteniendo una respuesta “apoteósica”, apunta Abaurrea. “Nadie se esperaba eso”, reconoce el exdantzari, quien admite que tras varios años de crecimiento, la fiesta se estancó, llegando incluso a bajar en afluencia de público. Las inclemencias meteorológicas influyeron en el devenir de la festividad, y es que en los tres últimos años llovió abundantemente. Para revertir la situación, el actual presidente de Txibiri, Javier Echarri, y el resto del grupo grabaron un vídeo promocional el año pasado para animar a la gente a participar en el Carnaval Rural, que resultó todo un éxito.


ProgramaciónEste año, coincidiendo con el 25º aniversario de la recuperación de la fiesta, han elaborado un programa repleto de actividades a través de las cuales esperan que “la gente poco a poco se vuelva a animar”. En concreto, el pasado 12 de febrero se realizó una charla sobre la recuperación del carnaval y se inauguró una exposición en la Casa de Cultura compuesta por trajes, fotos, recortes de periódicos, carteles, partituras… La muestra permanecerá abierta al público hasta el 24 de febrero en horario de 17.00 a 20.00 horas de lunes a viernes y los domingos de 18.30 a 21.00 horas (los sábados permanecerá cerrada).

Tanto hoy como mañana, a su vez, se realizarán talleres de máscaras en el Centro Juvenil e Infantil;este domingo desfilarán por la plaza Carlos III el Noble (a las 13.00 horas) los momotxorroak de Altsasu;y el viernes que viene recorrerán las calles de la localidad los estudiantes del Colegio Público local, habrá ronda por los bares con animación musical y se sortearán varios lotes valorados en 250 euros. Por último el sábado 25, día grande, habrá dianas, ronda con los zanpantzar y gaiteros, comida popular, así como la tradicional ronda de Carnaval Rural a las 18.00 horas.