Moisés Pérez de Albéniz, galerista

“En Pamplona hay materia prima suficiente, falta que los que dirigen se crean esto del arte”

Domingo, 19 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Moisés Pérez de Albéniz.

Moisés Pérez de Albéniz. (IÑAKI PORTO)

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Moisés Pérez de Albéniz.

Asentado sólidamente en Madrid, Moisés Pérez de Albéniz de momento regresa a Pamplona solo de visita. Hace mucho que la ciudad se le quedó pequeña.

PAMPLONA. Inquieto y vital, Moisés Pérez de Albéniz ultima preparativos para Arco, la gran cita artística en Madrid, su ciudad de residencia desde hace cuatro años, y mira a Pamplona con nostalgia y el deseo de volver algún día y dar una nueva vida a la extinta galería de la calle Larrabide.

¿Qué balance hace de estos cuatro años como galerista en Madrid?

Muy positivo. Se han pasado rapidísimo. Inauguramos con Pello Irazu y a partir de entonces hemos trabajado para hacer una programación acorde con lo que yo entiendo que debe ser mi proyecto galerístico, que se resume en una pregunta: ¿qué pasa en el mundo? Me interesa lo que pasa en el mundo, con una mirada desde el arte. Me interesan la política, los espectros y las exclusiones sociales, la censura, el mundo de la mujer... Hay artistas que nos hablan de todo esto. El arte ya se lee bajo otros códigos.

Códigos mucho más vinculados a lo social que puramente a la estética...

Exacto. Has dicho estética. Es la palabra. Belleza ya no cabe. La belleza en el arte yo creo que ya está resuelta, todos conocemos dónde está.

En cuanto a movimiento de visitantes, ventas, coleccionismo... ¿Han pasado los peores años de la crisis?

Hay que decir que Madrid condensa cerca del 80% del mercado del arte en España. Hay movimiento. No es el movimiento que tenía en otros momentos, pero sí es un movimiento constante. Ocurren cosas en Madrid. Los museos hacen una programación, aunque todos están con recortes... Pero la creación continúa. En Madrid pasan cosas. Y una cosa que descubrí al llegar es que ya me conocían. Porque desde Pamplona, una ciudad pequeña, conseguí hacer un proyecto local, nacional e internacional. Y estoy muy contento de ello. La crisis ha cambiado también el mundo de las galerías. Antes había media docena muy potentes, que llevaban un gran peso sobre el mercado;y ahora todo esto, afortunadamente, se ha extendido mucho, hay galerías emergentes, jóvenes, con proyectos muy interesantes y que están ya en ferias internacionales... Hay un sustrato importante.

Desde 2013, cuando se asentó en Madrid, ¿en qué medida ha mejorado la crisis en el mercado del arte?

Ha mejorado algo. No es una mejora lineal y ascendente, sino que va a picos, y es lo que nos despista un poco. Hasta Arco se mueve muy poco. En Arco se dispara, todo el mundo ha cogido esa costumbre de comprar en Arco, porque tiene un valor añadido. Luego se cae en unos meses más tranquilos. En primavera se anima, en verano se paraliza, septiembre vuelve a mover el mercado... No me gusta esta montaña rusa, pero el mercado sí ha mejorado en los últimos años.

¿Ha tenido noticia últimamente de los cambios culturales que se anuncian para Pamplona? el proyecto Hiriartea para Ciudadela, la deriva que ha tomado el Centro Huarte, más centrado en la producción que en la exhibición... ¿qué le parece?

Estoy un poquito desconectado. El año pasado hice nueve ferias, lo que significa casi nueve ciudades... Todo estos cambios en Pamplona me agradan, todo lo que sea sacar adelante artistas jóvenes, que la gente acceda al arte en la medida que quiera, me parece perfecto. Tener una galería de arte a mí me ha hecho crecer como persona, me ha hecho mirar todo de diferente manera. Ese conocimiento es importante, las personas tenemos que crecer culturalmente. Y a Pamplona siempre la he visto un poco low profile, baja de perfil. Me gustan los cambios que se anuncian, conozco el proyecto de Huarte, hay mimbres suficientes, hay materia prima como para hacer en Pamplona una apuesta cultural importante, y solo hace falta que los que dirigen, los que deciden presupuestos, se crean esto del arte, nada más. Y si no se lo creen, que busquen asesores que se lo crean. No todo el mundo tiene que entender de todo, pero sí estar bien asesorado, porque el dinero público es sagrado y hay que invertirlo convenientemente.

Es necesario crear públicos.

Claro. Si comparas Pamplona con Vitoria, Donosti o Bilbao... no hace falta decir más. Ha habido oportunidades, pero se han perdido. A María Josefa Huarte se le dieron dos portazos importantes. Y ahora tenemos el Museo Universidad de Navarra, nadie pensábamos que fueran a hacer una apuesta tan potente... Han conseguido coger un modelo, el americano, y unir arte y universidad, porque los dos son investigación. Al final en esos museos pasan cosas, son dinámicos.

Cuando se mudó a Madrid dijo que "tendrían que cambiar muchas cosas para que volviese a Pamplona con un proyecto de galería". No hay cambios suficientes, supongo.

(Sonríe) Bueno, mantengo el local de Larrabide. Abandonado porque no hay programación, pero Pamplona es mi ciudad. Yo he crecido aquí en todos los sentidos. Cada vez que entro en la galería me da un bajón tremendo, una depre total... Claro que me gustaría hacer algo. Quizá no el proyecto de Madrid sino algo de producción, dedicado a residencia de artistas...

¿De momento es solo un deseo?

Sí, solo eso. Bastante tenemos con sacar adelante la galería de Madrid...

El Ayuntamiento de Pamplona sigue sin ir a comprar a Arco. La colección municipal está paralizada, aunque sí va a tener su sede estable en Ciudadela.

Sí, pero volvemos a hace quince años, a lo que se iba a hacer en Baluarte y nunca llegó a hacerse, que se iba a vaciar para acoger la colección de María Josefa Huarte. Sin embargo, ya que hablamos de hace años, Urralburu estuvo en su día muy ágil y tuvo una cintura perfecta para lograr que el legado de Oteiza se quedase en Navarra. ¿Comprar en Arco? La imagen es importantísima, en especial para los políticos. Y en esta época, ir a Arco a comprar arte que nadie entiende... se les iban a echar encima. Pero eso Joaquín Pascal también lo tenía muy claro, aunque no había crisis también se le echaban encima, él fue el que inició esto... Siempre hay que arriesgar. Y las cosas, si se explican bien, se pueden hacer. Yo no digo que haya que ir a gastar un dinero que no se tiene o a quitar partidas importantísimas, pero se podían haber dedicado a rellenar huecos en la colección, en cuanto a épocas... El arte es contar la historia en las diferentes épocas.

¿Cómo se presenta esta edición de Arco?

Bueno, el otro día, en una cena en Madrid con gente de bastante peso en el mundo del arte, se comentaba que vienen grandes coleccionistas. Arco tiene un presupuesto de 4 millones y medio de euros, y hacen muchísimo con ese dinero. Tienen buen criterio a la hora de seleccionar y de invitar. No es cierto que en Arco todo vale. El todo vale es absurdo. Y ese presupuesto, claro, sale en gran medida de lo que pagamos por los stands...

¿Cuánto?

30.000 euros me sale este año el stand, que no llega a 100 m2. Pero proporcionalmente... En Armory Show (célebre feria de Nueva York), para la que nos han seleccionado este año con un proyecto del pintor Juan Uslé, menos de la mitad de stand me cuesta 30.000 euros. Por poner un ejemplo, un enchufe en Arco me cuesta 20 euros y un enchufe en Armory Show me cuesta 350 dólares. Una locura...

¿Qué le dice a esa gente que comenta en cada edición de Arco sobre algunas obras: eso lo hago yo ...?

Pues que lo haga. Que lo haga (ríe).

¿Qué es arte?

Uy... para mí arte es algo que se refiere a un contexto y que nos está contando algo que tiene un interés, y además está expresado de una manera artística. Igual que la literatura, el arte tiene que leerse, exige un esfuerzo por parte del espectador. No es solo estar ante la obra y me gusta o no me gusta, lo entiendo porque es figurativo o no lo entiendo porque es abstracto. Hay que profundizar, hablar con nosotros, los galeristas, con los artistas... para eso estamos. Yo a los visitantes que entran a la galería siempre voy a preguntarles sobre lo que ven. Para que se hagan preguntas y reflexiones.

¿Se ve otros cuatro años en Madrid?, ¿se ve a largo plazo en esa ciudad?

Sí, en principio sí. Pero soy bastante inquieto, y quizá en algún momento haga otro proyecto. Sin dejar Madrid...

¿Pero vinculado a Pamplona?

(Ríe) Podría ser. Pero no hablaba ahora de Pamplona, sino de un proyecto más vinculado a un nivel internacional. Yo creo que desde lo local hay que conseguir lo global. Madrid es un paso importante, pero quizá se puedan dar más pasos.