El Ayuntamiento tiene registradas 41 asociaciones

Tres de cada diez mayores de 65 años es de una asociación y los menores de 80 reclaman un envejecimiento activo

El Ayuntamiento de Pamplona tiene registradas 41 asociaciones

de mayores, a las que hay que sumar la participación en 33 parroquias

| Unas 30.000 personas tienen entre 65 y 80 años, gozan de buena salud, y 14.000 están por encima de los ochenta y muchos con apoyos

Ana Ibarra Iñaki Porto - Domingo, 19 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Personas mayores participando en las actividades que organiza la jubiloteca de Mutilva.

Personas mayores participando en las actividades de una jubiloteca. (IÑAKI PORTO)

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Personas mayores participando en las actividades que organiza la jubiloteca de Mutilva.

pamplona- Una de cada cinco personas mayores de 65 años de la ciudad está sola, un porcentaje que en mayores de 85 pasa del 22% al 33%. Este último colectivo es precisamente el que necesita más apoyo y derivaciones al sistema de dependientes. Son los datos que recoge el prediagnóstico elaborado por el Ayuntamiento de Pamplona como primer paso del proceso para convertir la ciudad en una Ciudad Amigable con las Personas Mayores. Pero no los únicos. Aunque se establece la edad de 65 años como corte para definir la situación de personas mayores (43.830 en total), la calidad y condiciones de vida propician la conveniencia de contar con dos grandes bloques de personas mayores, con necesidades e inquietudes diferentes. Por un lado, los mayores jóvenes, hasta 80 años, que reclaman un papel activo en la sociedad. Son personas que mayoritariamente cuentan con buena salud y una posición económica suficiente que les proporciona las pensiones de jubilación. En Pamplona, habría unas 30.000 personas entre 65 y 80 años. Por otro, están las más mayores, de más de 80 años, muchas de las cuales necesitan prioritariamente unos servicios asistenciales. Son mayoritariamente mujeres, con problemas de soledad, dependencia y una situación económica más precaria por pensiones de viudedad y de jubilación más bajas, unas 14.000 personas en Pamplona.

La sociedad pamplonesa envejece, lo que no significa un declive de las oportunidades y valías de aquellas personas que nos aportan sabiduría, tiempo y experiencia. De hecho, principalmente los menores de 80 demandan de forma prioritaria un envejecimiento activo, entendido como integración social, tiempo para la familia, actividades de voluntariado y cultura, etcétera. Ahí podría enmarcarse el amplio espectro de actividades y ofertas que realizan las 41 asociaciones de mayores dadas de alta en el Registro de Asociaciones del Ayuntamiento de Pamplona. “Supone un rico tejido asociativo de personas mayores. Existe una amplia diversidad de actuaciones que se desarrollan desde este tipo de asociaciones que van desde la acción social y el desarrollo comunitario, el voluntariado, deporte, pasando por el fomento de la cultura, el apoyo mutuo y la organización de viajes y excursiones”, destaca el informe en el capítulo de conclusiones. A su vez, tres de cada diez mayores de 65 años (el 33,5%) es miembro de una asociación específica. Eso sin contar a quienes se suman a las actividades de las 33 parroquias que existen en la ciudad y que también son “un importante punto de socialización para esta población”.

No en vano, de las 85 asociaciones que solicitan financiación para actividades de ocio libre de adultos en el Ayuntamiento de Pamplona, 37 son asociaciones de personas mayores. En relación a su participación en las actividades desarrolladas por el Consistorio para personas mayores desde las áreas de Igualdad y Ecología Urbana y Movilidad, destaca el programa de promoción de la salud en los gimnasios al aire libre. En 2007 participaron 205 adultos en 22 sesiones. En 2011 se repitió la actividad en 11 gimnasios y en la actualidad se contempla continuar con esta actividad. En las llamadas Marchas Nórdicas también el 74,7% de las personas participantes son mayores de 60 años. Y en los cursos de formación en habilidades para la autonomía y el compromiso con el cuidado dirigidos a hombres y cursos de formación en habilidades para la autonomía y el empoderamiento personal dirigido a mujeres, el 50% son mayores de 55 años. Por otra parte, en los Foros de Barrio ha destacado la importante afluencia de personas mayores.

Como dato, aunque en este caso referido al conjunto de Navarra, un 44% de quienes tienen entre 65 y 74 años ha utilizado Internet en los últimos tres meses (un porcentaje que irá subiendo con el tiempo, ya que entre los 55 y los 64 años en estos momentos alcanza el 78%). De ese 44% de internautas mayores, la tercera parte concretamente ha accedido a Internet para interactuar en sus redes sociales. No hay que olvidar además que Navarra es una de las comunidades autónomas con mayores tasas de equipamientos en hogares de estos dispositivos.

Por otro lado, un hecho contrastable es que las tasas de analfabetismo de las personas mayores en Pamplona se encuentran entre las más bajas a nivel estatal puesto que sólo suponen un 0,3%. Sin embargo, sigue siendo destacable que un 12% de estas personas no tenga ninguna titulación.

consejo del mayorEl ‘Programa de actuación personas mayores’ del Ayuntamiento de Pamplona cuenta con trece líneas de actuación englobadas en cinco fases. El prediagnóstico de la situación actual forma parte de la primera fase en la que también se realizará un mapa integral de los recursos y servicios municipales destinados a las personas mayores. Esta fase finalizará con un informe que será enviado al Consejo Municipal de Personas Mayores (está previsto que se constituya en 2018) para su canalización social y contraste y que se hará público.

La segunda etapa, con horizonte abril 2017, comprende los mecanismos participativos para el diagnóstico a través de grupos, como establecen tanto la OMS, como el plan de acción. Entonces se elaborará la carta de adhesión a la red, se realizará un diagnóstico inicial de la amigabilidad y se elaborará un plan de acción trienal para toda la ciudad. Además se establecerán y trabajarán los indicadores para el seguimiento de la elaboración y ejecución del plan de acción. Esto último, la puesta en marcha del plan y su seguimiento, componen la tercera fase del proceso, que culminará con la evaluación de los progresos (cuarta fase) y la mejora continua (quinta fase).

unidad, lealtad y respetoEl pasado viernes se reunió al completo en torno a la mesa de un famoso restaurante pamplonés la Corporación que regía el Ayuntamiento de Pamplona en la legislatura 1979-1983. “38 años que han transcurrido en los que nos hemos cuidado mucho, donde ha prevalecido la unidad y la lealtad. Nos tocaron unos años duros pero cada uno tiene su batalla en cada momento y la política es la acción más bella de servicio público y de oportunidad de aprendizaje, de ver la ciudad en su conjunto”. Camino Oslé Guerendiáin, ex profesora de la UPNA y vicepresidenta de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología, asegura que la mayoría de la gente mayor “está francamente bien y es activísima, no hay más que darse una vuelta por la ciudad para verlos en el cine, tomando vinos o viendo cualquier espectáculo, sin contar con la gente mayor que participa en asociaciones o participa en las universidades de mayores con más de 3.000 personas apuntadas”, entre las dos universidades y colectivos como Bilaketa. “Forma parte de un planteamiento vital: el de seguir aprendiendo”, asegura. Respecto a la participación en colectivos asegura que hay personas que han sido muy “fieles a sus valores, que ha trabajado en un determinado compromiso y que sigue defendiendo los planteamientos en los que cree”.

“La vida te achucha mucho durante un periodo en el que no tienes ni tiempo ni sosiego pero llega una edad en la que se convierten en personas fantásticas, muy sabias, que saben defender sus ideas de manera razonada porque han construido su propia conciencia o modelo de sociedad gracias a la madurez y al paso del tiempo, y que son capaces de discernir, compartir, respetar y expresar sus planteamientos de manera abierta, y que aportan mucho al común de la sociedad”, recalca. Uno de esos valores que aportan las personas mayores es el optimismo y el saber relativizar las cosas. ”Yo tengo 72 y sigo admirando gente de 86 como la que conocía el otro día en Bilaketa que es tremendamente interesante, que te enseñan... hay mucho estereotipo sobre los mayores”.

Respecto a la clase política y ante la emergencia de partidos que apuestan por el relevo, es partidaria de la “mixtura intergeneracional porque todas las generaciones tienen mucho que aportar”. “Ahora bien, creo que ahora se ha agriado mucho el lenguaje, el tono, los insultos... tenemos que trabajar por el beneficio de todos, ilusionando a la gente, priorizando la búsqueda de soluciones ante los problemas reales, los jóvenes sin empleo, la defensa de los más débiles, etcétera”, remarca.

la clave

Mayor presencia femenina

59%. El 59% de las personas de 65 años y más son mujeres. Supone una mayor presencia de población femenina que se acrecienta con la edad, fruto de la diferencia de esperanza de vida por género. El género, y más en edades avanzadas, presenta muchas diferencias culturales y sociales. La realidad de la mujer mayor es más precaria por la tardía incorporación laboral, lo que hace que su situación económica dependa de bajas pensiones de viudedad o no contributivas;un nivel de instrucción más bajo y un mayor riesgo de aislamiento social. - A.I.

recursos

Residencias, centros de día y apartamentos. En El Vergel hay 101 plazas para mayores no dependientes y 60 para dependientes, así como un centro de día con 15 plazas. La residencia San Francisco Javier tiene 115 plazas. En centros concertados, Amma Argaray cuenta con 168 plazas residenciales y 30 de estancias diurnas, 35 de ellas concertadas. En Oblatas son 130 las plazas concertadas de las 193 totales. En Casa Misericordia se dispone de 555 plazas de las que 100 son concertadas. En Padre Menni hay 30 plazas en residencia y 30 en centro de día, todas concertadas. En Beloso Alto, 90 plazas con 22 concertadas. En El Mirador, 78 plazas con 22 concertadas. Y La Vaguada con 159 en centro de día asistidos, y otras 100 plazas de rehabilitación y alzheimer, 50 concertadas. Por otro lado, hay nueve apartamentos tutelados municipales en Ansoleaga, 41 en Serafín Olave, 25 en Gayarre, 36 en Txoko Berri y 32 en plaza Iturriotzaga, hasta 144. Y existen 319 apartamentos gestionados por empresas privadas para mayores de 60 años con discapacidad: 57 en Leyre, 56 en Ermitagaña, 56 en Irunlarrea y 38 en Sancho Ramírez.

Rehabilitación. En este contexto, la rehabilitación de las viviendas antiguas es un campo de trabajo prioritario. La mayoría de las viviendas ocupadas por personas mayores se encuentran en zonas construidas con mayor antigüedad en la ciudad. Por tanto, la necesidad de rehabilitación será mayor. Más aún, cuando en estos edificios existen dificultades de acceso, como por ejemplo la falta de ascensor. Serían 8.628, de las que 2.650 mostrarían “mucha” necesidad, y 5.978 “bastante”, según un estudio.

Envejecimiento por barrios. En Iturrama y San Juan-Donibane la población mayor de 65 años supone una tercera parte del conjunto. En Buztintxuri-Euntzetxiki y Mendillorri no alcanzan el 10%.